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Gente para la tierra: la lucha del pueblo Nasa

Al norte del departamento del Cauca, se encuentra Santander de Quilichao, municipio de 110.000 habitantes. Su ruralidad es habitada por el pueblo Nasa y, precisamente del pueblo Nasa es, Diana Collazos Cayapu. Ella tiene claro que lo más importante es defender la tierra, defender la vida. Comunicadora, tejedora, y aprendiz de chirimía un grupo musical, Diana le dedica cada segundo de vida a su comunidad, sin embargo, los ingenios azucareros, las armas, el narcotráfico y los ganaderos amenazan su buen vivir y el habitar de su territorio. El conflicto armado y social, la liberación de la madre tierra y los sueños de una comunidad que resiste con dignidad.

Diana vive en una casita -así le llama ella- junto a su papá, mamá, hermano y cuñada; vive rodeada de cultivos de plátano, yuca, fríjol y cítricos. De eso viven, de sembrar la tierra. Su vida gira entorno a la defensa de su territorio y de su comunidad. Una pregunta obligada es ¿de dónde nace el amor y las ganas de lucha? Diana menciona que “es gracias a los mayores y mayoras que me heredaron el amor por la tierra y por mi comunidad Nasa […] fue desde el mayor Quintín Lame que empezamos a caminar la recuperación del territorio indígena, luego, el 24 de febrero de 1971 nace el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) quien consolida una plataforma de lucha, que de alguna manera nosotros aún reivindicamos, de los 7 puntos iniciales nosotros luchamos por los tres primeros: recuperación del territorio, el no pago del terraje y la ampliación de los resguardos.

Mantener viva la llama que encendió Quintín Lame no es fácil, por esta razón, en el 2016 sale a la luz pública “Libertad y alegría con Uma Kiwe”, un documento que visibiliza las luchas, cuenta anécdotas de mingas, de las violaciones, asesinatos que ha recibido el pueblo Nasa y, además, plantea con cifras claras la forma -desigual- de distribución de la tierra en Colombia “La tierra hoy es para las vacas y no para la gente” dice Diana.

En principio se le llamó recuperar la tierra, hoy se le llama liberar la tierra. – ¿Liberar la tierra de quién? – “La tierra que nos arrebataron los ganaderos, los dueños de las industrias azucareras, y los narcotraficantes. La tierra debe ser libre de toda explotación […] no queremos que la tierra siga esclavizada por el monocultivo de marihuana y coca” insiste Diana que el sueño colectivo es “liberar la tierra, hoy una vaca tiene más tierra que una familia”. Además, menciona que, si ellos salen a liberar la tierra, los asesinan.

Sí, los asesinan. La noche del 16 de diciembre del 91, indígenas Nasa estaban en proceso de recuperación de la tierra cuando llegan hombres armados pertenecientes al Bloque Vencedores de Arauca y masacran a 21 indígenas. -Según Orlando Villa, alías Rubén, desmovilizado del Bloque Vencedores de Arauca, la masacre se hizo con complicidad de ganaderos del Cauca-. Para Diana “La historia Nasa fue marcada por esa masacre, llegaron los paramilitares mandados por los dueños de las tierras y nos asesinaron. Desde ese día las nuevas generaciones decimos que no vamos a negociar las luchas que partieron desde el territorio”

La minería, el narcotráfico y los monocultivos son los factores que se disputan los grupos armado en el norte del Cauca. Disidencias de las FARC o Guerrilleros de la Segunda Marquetalia – así se autodenominan-, el Ejército de Liberación Nacional, paramilitares de las Águilas Negras –así se autodenominan- y, el Ejército Nacional, son actores que han ejercido violencia física, emocional y psicológica al pueblo Nasa. Según Diana “el conflicto armado donde se dé, es un conflicto por el poder del territorio, nosotros hacemos la reflexión de que todo funciona para el capitalismo, al capitalismo le sobra gente y le falta tierra, y esa tierra que le falta es la tierra que le pertenece a las comunidades indígenas”.

Por otra parte, nadie garantiza la paz y tranquilidad del territorio, incluso para la comunidad Nasa, “el ejército nunca nos ha brindado seguridad, no están a favor del pueblo sino de los grandes ricos, a favor de la industria, ellos están custodiando la producción de caña, ayudando y permitiendo que la madre tierra siga explotada”. Diana recuerda que “hace un mes se metieron al sitio de la hacienda emperatriz y dispararon contra la comunidad, el accionar de la comunidad fue capturar a 27 o 30 soldados, quitándole el armamento; el ejército se atrinchera en estos puntos de liberación”. Así mismo, “hace dos meses comenzaron a aparecer cuerpos desmembrados cerca a Suarez; por el lado de los paramilitares la presencia se fortaleció. También apareció el cartel de Sinaloa generando más miedo”.

La violencia es –desgraciadamente- lo común, y la comunidad Nasa la ha recibido de todas las formas posibles “acá han masacrado, amenazado a los líderes, a los territorios, han violado nuestras mujeres. Muchas de mis compañeras fueron violadas por la guerrilla y por el ejército. Todo esto pasa “por el simple hecho de existir, el simple hecho de buscar algo diferente para el mundo. Es una guerra contra el pueblo Nasa, contra todo el que luche.

A pesar de la violencia que han ejercido contra el pueblo Nasa, no han pensado en alzarse en armas para defenderse. Por el contrario, “acá todo el movimiento ha dicho que nuestra lucha no es con las armas, nuestra lucha no es armada, la lucha se basa en la palabra y en la acción. En nuestro proceso de la liberación de la madre tierra no hay ningún tipo de relación con ningún grupo armado”.

El pueblo Nasa nos da una lección de lucha, la esperanza que brota de la sonrisa de Diana es un tesoro que debemos guardar en el corazón para usar como fuerza en todas las batallas que tenemos contra los más poderosos del país.  Así mismo, los sueños de Diana son el motor que la levanta todos los días a mejorar su país. “sueño con gente que sienta el dolor del otro, que luche, que no normalice la violencia, que no olvide. Me sueño es gente para la tierra. No es tierra para la gente, sino GENTE PARA LA TIERRA. Para buscar nuestra raíz y cuidar nuestro territorio”.

Esto fue escrito por

Rafael Nuñez

Politólogo de la Universidad Nacional.

1 Comentario

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  • Que buen articulo para la reflexión, esta en nuestras manos elegir a los buenos líderes, líderes que como lo sueña Diana luchen y apoyen en poner gente para la tierra y no tierra para la gente.