Ganó Petro ¿y ahora?

     

Un mensaje con cariño y respeto para los que votaron por Petro y Rodolfo: Colombia no es un estadio, nosotros no somos hinchas y el futuro de Colombia no es un partido. Entender esto implica madurar emocionalmente, ser más sabios políticamente y crecer como personas y ciudadanos.


Las reglas del juego democrático le han dado el triunfo a la izquierda colombiana. Este es su momento y debe hacerlo bien en los próximos 4 años que es el periodo constitucional para el que ha sido elegido Petro y su programa de gobierno. Será su capacidad real de gestión y sus resultados concretos los que determinen si los colombianos lo favorecen con un gobierno de continuidad, como lo logró hacer Uribe por tres periodos, o si optan por una propuesta de país diferente.

A lo que debe estar dispuesto Petro y todo el pueblo colombiano, es a seguir las reglas democráticas que cuiden nuestra libertad de elegir y ser elegidos; y además, a hacerlo de manera transparente toda vez que contará con la ventaja de tener el poder ejecutivo.

Ante las noticias que generan alarma en materia económica como la caída de la bolsa de valores o la subida del dólar (algo normal ante un gobierno de transición que genera tantas expectativas), es una responsabilidad inmediata, por el bien de todos, enviar un mensaje de confianza hacia los mercados y las inversiones, empezar a concretar las políticas de cambio más polémicas en materia social y económica, y anunciar algunos puestos de liderazgo que serán claves en su gobierno, entre esos el de Hacienda.

Por el bien de Colombia, que es lo que debe unirnos ahora más que nunca, Petro debe pasar de las promesas grandilocuentes de campaña a un Plan de Desarrollo que trace puentes entre las esperanzas sociales del cambio profundo, el manejo responsable de la economía de la que depende la materialización de tantos sueños, y por supuesto el cuidado de la democracia que incluye garantías para la oposición y un diálogo permanente con todos los sectores del país, principalmente con esa otra Colombia que no ha logrado confiar en su liderazgo y su modelo de país.

Quiero terminar siendo optimista y sensato: apoyaré y reconoceré todas las cosas buenas que haga Gustavo Petro durante su gobierno, así como lo hice con Uribe al aumentar el crecimiento económico del país y con Santos al lograr un acuerdo de paz con la guerrilla más antigua y violenta del país. Creo que solo hay camino para el verdadero cambio en Colombia y es el de la unidad: no la que aniquila las diferencias o se entrega ciegamente al poder de turno, sino la que se pone de acuerdo en un interés general y le aporta al país deprendiéndose de la inmadurez y el ego personal.

Finalmente, un mensaje con cariño y respeto para los que votaron por Petro y Rodolfo: Colombia no es un estadio, nosotros no somos hinchas y el futuro de Colombia no es un partido. Entender esto implica madurar emocionalmente, ser más sabios políticamente y crecer como personas y ciudadanos.

About the author

Santiago Orozco Carmona

Politólogo y Magíster en Estudios Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín; diplomado en docencia, currículo y didácticas y en convivencia escolar. Es fundador de la corporación Por la Gente Somos Más y Creador de El Líder Sos Vos. Se ha desempeñado como investigador y escritor en el área de las ciencias sociales, políticas y humanas; docente de básica primaria, secundaria y media durante más de dos años; docente universitario, asesor de despacho y coordinador del Programa de liderazgo "El Líder Sos Vos" de la Secretaría de Educación de Medellín durante el 2016-2019.

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