Opinión

El valor de la confianza

La confianza es la creencia y esperanza persistente que se tiene, referente a una persona, entidad o grupo en que será idóneo para actuar de forma apropiada en una situación o momento determinado de la vida. Cuando decidimos confiar en alguien o algo para llevar a cabo sueños, metas y proyectos esperamos siempre que se haga de la mejor forma, pensado en el buen caminar, la honestidad y sinceridad.

En el ejercicio de lo público, líderes ciudadanos, empresariales y políticos deciden postularse a cargos de elección popular buscando ganarse la confianza de una mayoría para llevar las riendas de una ciudad o país con sus ideales y programas de gobierno, a través de los cuales se busca mejorar las condiciones de desarrollo económico, seguridad, educación e inversión social con el fin de avanzar a una sociedad mas libre, equitativa y justa, o por lo menos, es lo que la mayoría de los seres humanos pretendemos.

En octubre de 2019, en la ciudad de Medellín ganó las elecciones un joven Daniel Quintero Calle, un showman lastimero que, en el más puro espíritu victimista, se ungió como el vendedor ambulante hijo del Tricentenario, se vendió como un independiente, criticaba y señalaba a todos sus contrarios de corruptos e hizo del populismo su programa de gobierno.

Un año después, el Joven independiente ha mostrado una cara de hombre ambicioso, egocéntrico y con gran habilidad para las mentiras. Basta con ver los nombramientos de su gabinete, entregando secretarías a partidos políticos de antaño, casas políticas muy cuestionadas y, no contento con lo anterior, ha creado nuevas dependencias para nombrar a familiares y amigos.

En solo un año ha logrado llevar a una crisis reputacional y sin precedentes a la empresa de servicios públicos más prestigiosa de América Latina, EPM, a la cual no le ha respetado su gobierno corporativo. En los demás aspectos administrativos, también ha estampado lo que parece ser su sello personal: la mala fe, hecho que se constata el manejo oscuro de la contratación con el programa de alimentación, acompañamiento y educación infantil Buen comienzo que al día de hoy no inicia, la politización en Ruta N, la entrega de la contratación del Jardín Botánico a otra entidad sin la experiencia y experticia o su incumplimiento de campaña al decir que iba a rebajar la tarifa de los servicios públicos y por el contrario han venido en aumento.

Las actitudes y actos del señor Quintero mencionados anteriormente, han llevado a la Ciudad a un profundo descontento como lo mostraba la última encuesta de Gallup donde la imagen favorable se desplomaba en un 12% y la desaprobación paso del 27% al 42% y hoy 9 de febrero la encuestadora Innovación Digital publicaba que mas del 43,5% de los ciudadanos cree que la Ciudad va por mal camino. Estas cifras nunca se habían visto en un mandatario local, llevándolo a ser uno de los alcaldes más impopulares de Medellín.

La baja aprobación del alcalde es una muestra de que sus actuaciones y declaraciones han llevado a romper la confianza ciudadana con la institucionalidad de Medellín, a romper el vínculo Instituciones, empresa y academia que siempre había llevado a nuestra Ciudad a ser la mejor del país y nos somete a una crisis que no permite avanzar por buen camino. Como dice el Concejal Simón Molina “Unámonos y defendamos a Medellín Pues”.