Cultura Opinión Tendencias

El tiempo puede llegar a convertirse en nuestro mejor aliado o en nuestro peor verdugo

Hace un par de días terminamos el ciclo de 365 días del año 2021,

Ya nos encontramos en la segunda semana del primer mes y el tiempo sigue corriendo sin temor ni remordimiento, el recurso más preciado de los seres humanos es aprovechado por unos y desperdiciado por completo por otros, el tiempo, ¿alguna vez lo has visto, ¿lo conoces si quiera? ¿tienes idea de dónde tocarlo o comprar un poco de él?

¡Ya sé! Por supuesto que no.

Quien pudiera hacerlo, creo que dominaría todo

Pero ¿y si te dijera que hay una forma de vivir de forma conciliada y amigable con él, sin que te perturbe el hecho de que tu vida se extingue con cada ocaso o salida del sol, y si te dijera que existe una manera de vivir plenamente en armonía con él?

Hay algo que me sorprende y no sé tú, pero me asombra saber que el 88% de la población del mundo ni siquiera saben cómo gestionar correctamente el tiempo.

Esto ha promocionado en el inconsciente colectivo los extremos en el uso del tiempo.

Algunos creen que el excesivo uso del tiempo en actividades y mantenerse ocupado de manera permanente realizando alguna tarea es la manera perfecta de tener el tiempo a su favor.

Otros creen que el tiempo ni siquiera es un tema de necesidad para pensar, igual va avanzar y poco o nada interesa que hagamos con él, la pasividad e inercia los ha dominado.

¡Sin embargo, el tiempo si es importante, cada uno de nosotros está sujeto a él, los últimos estudios en longevidad dicen que tenemos aproximadamente, (es una generalización) novecientos setenta meses o veintinueve mil días, así es!

novecientos setenta meses o veintinueve mil días, este es el cheque que se te giro para vivir.

Ahora veamos algo importante, 3 cosas que quiero que te lleves ahora, para que empieces vivir reconciliado con el tiempo y no desaproveches de él, que vivas de forma equilibrada y en armonía.

No tenemos que vivir en los excesos, el tiempo puede llegar a convertirse en nuestro mejor aliado o en nuestro peor verdugo.

Primero, la optimización de los medios de comunicación y la aceleración en los procesos de las relaciones personales y profesionales deberían mejorar nuestro uso del tiempo, sin embargo, muchos desconocen que no siempre es así, el tiempo va cargado con una fuerza de intensidad llamada calidad , no es lo mismo compartir 10 minutos con tus hijos mientras ves la televisión o tu celular , que ir al parque y jugar con ellos mientras les haces preguntas para conocerlos, no es lo mismo,  enviar un correo muy objetivo y racional  de 30 minutos a tu empleado  , con datos y cifras para demostrar que no se está  rindiendo como quisieras, que hacer una llamada o invitar a cenar a este responsable  30 minutos y manifestar tu preocupación y la necesidad de comenzar hacer cambios.

No es lo mismo, el tiempo y el uso de calidad caminan juntos, son casi como hermanos.

Así que lo primero que quiero que te preguntes es:

¿estoy usando mi tiempo con calidad?

Lo segundo es, El tiempo cobra facturas.

Generalmente estamos familiarizados con las facturas, todos en algún momento pagamos una de ellas.

Ahora, ¿si te dijera que de la misma forma el tiempo también cobra sus facturas, que cada vez que usamos este recurso él también toma nota y factura nuestro uso para en determinado tiempo hacer su cobro correspondiente?

Imagínate esto, hace un par de años un joven del sur de california se encontraba desarrollando el prototipo de una máquina que le permitiría viajar por el tiempo, con este invento el iría al pasado, y también podría ir al futuro, era una maquina impresionante que cambiaría para siempre su vida y la del mundo.

El día llego, su primer viaje en el tiempo que lo llevaría al futuro, él podría ir a lugares que aún no existían y obtener información privilegiada que nadie sabía, sin embargo, en ese viaje revolucionario para la ciencia, este joven decidido se lanzó en el tiempo llegando 40 años delante de su tiempo real, allí encontró muchas cosas nuevas, edificios, y cosas increíbles que aun en su tiempo no había sido construidas, vio como se había convertido en un hombre de éxitos , lideraba una gran compañía que ayudaba a su país , tenía una esposa y unos hijos hermosos, se había convertido en todo lo que soñó

Los siguientes días camino un poco por aquel lugar y hallo a un anciano sentado en una silla de madera en la esquina de un parque, por su imagen parecía un caballero muy sabio y maduro, quien le dijo: ¿hijo de dónde vienes?  El joven entusiasmado, pero con cierto miedo le dijo: señor vengo del pasado, he viajado en una máquina del tiempo, pero por favor no le diga a nadie, ya que no sé qué podría pasarme aquí.

El anciano dibujo una sonrisa en su rostro al escucharlo y le dijo: hace mucho tiempo yo también viajé al futuro, vi cosas asombrosas y obtuve información muy ventajosa, puede ver lo que había logrado y lo que había hecho con mi vida, era asombroso todo lo que me encontraba con el paso de los días en ese futuro.

Tomé nota detallada de las cosas que debía hacer, supe que personas iba a conocer y me servirían de gran ayuda, donde debía estar, como y de qué forma.

Luego regresé a mi tiempo original, comencé hacer anticipadamente todo lo que sabía que debía,

Pero de forma extraña comenzaron a surgir cosas que no me gustaban, tuve muchos problemas, algunas traiciones y varias quiebras, no entendía que era lo que estaba pasando, era supremamente doloroso a travesar por esto que supuestamente el futuro me indicaba.

Al final me di por vencido era frustrante atravesar por esto, me di cuenta que no es lo mismo conocer el futuro, a caminar hacia él, no es lo mismo, saber los detalles precisos que debería hacer, a estar haciéndolos y cruzar todo tipo de adversidades que ellas contienen

Ahora estoy en mi tiempo real, perdí todo lo que un día mi yo del futuro había logrado, de nada me sirvió haber conocido el tiempo, pues mi desmesura y mis ansias por llegar aquel futuro ya visto me desbordo hacia el fracaso,

Ahora hijo, escúchame bien: el destino no está escrito, lo construimos nosotros día a día con las pequeñas cosas que creemos insignificantes, el futuro tú lo construyes, librando y ganando cada batalla en tu interior, aprendiendo y haciendo siempre lo mejor que puedas con tu tiempo sin desperdiciar

El joven sorprendido al haber aprendido tan maravillosa lección, tomó su máquina del tiempo arrojando a la basura aquella libreta de apuntes que contenía, todo los datos de las cifras ganadoras de loterías, apuestas, negocios que serían rentables y millonarios en las acciones de valores, todo lo que cualquiera hubiera soñado

Regreso a su tiempo en su máquina del tiempo, y la destruyó, sin antes hacerse la promesa de que nunca más desperdiciaría ni un solo minuto de su tiempo, que aprendería a usarlo con sabiduría y encontraría la forma de hacer lo mejor que pudiera con el.

«El tiempo puede llegar a convertirse en nuestro mejor aliado o en nuestro peor verdugo»

 

 


Ayúdanos apoyando a la fundación 👉 Millave si te gusto esteartículoo puedes acceder a la compra de un seguro con ellos estarás aportando el 100% de las utilidades al servicio de las familias mas vulnerables de Colombia

About the author

Alvaro Jorge Acosta Peña

Add Comment

Click here to post a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.