El pela’o luchón

     

El hijo de una ama de casa de barrio

salió esta mañana dispuesto y con ánimo

con jeans negros, camiseta negra, gorra pal sol y su tapabocas.

 

-¡Muchacho no salgas!- le grita mamá

pero él le pide la bendición y orondo se va.

 

Halló en el camino a un parcero vecino

Que le dijo: -¡compita!- véngase usted conmigo

vamos por la pelada del otro barrio pa´ arrancar juntos pal paro.

 

A poco llegaron y avanza el muchachon,

Da dos o tres golpes, preguntan: ¿quién es?

-yo mi niña, arranquemos pues-

-hágale a ver que aquí estoy y celebro que por fin llegarán hoy, estaba en mi oficio empacando el agua, la leche y las velas pa´ el plantón, pero ya todo está listo, así que bienvenidos son.

 

Se dieron la mano y el todo bien hermanos,

y dice el parcerito de la esquina que es el más experimentado

aquí al pelaito que con nervios lo veo,

démele un vasito de chicha a ver si se le espanta el miedo.

 

Y en tanto el pillo se la toma hasta el fondo

mando a la pelada por el bafle y el bolso

y la pelada sin pena le pide al parcero que se pegue unas arengas.

 

-¡Ay!- de mil amores lo hiciera mi socia, pero es imposible darle gusto ahora,

porque su padre uribista está a su lado y no entiende estas obras

 

-lo siento infinito por él, pero déjese de tanta pendejada, aflójese esas rimas y sí mi papá se emputa ignoramos sus guevonadas.

 

Mas estando en esta brillante función de caminata y arengas, chichita y emoción

la policía y el Esmad saltan el umbral,

y vuélvase aquello del juicio final.

 

El puto ESMAD los arrincono en la camioneta,

diciéndoles -GUERRILLOS MARICAS LES VAMOS A DAR EN LA JETA-

a la pelaita unos de esos malparidos la cogieron  y violaron a pesar de sus gritos y llanto.

 

Pero el pelaito que temprano salió

a capa y espada este evento dejó

esquivando gases, balas y militares cual guerrero escapó.

Y siguió corriendo tan rápido y aprisa

que perdió la gorrita y el tapabocas que tenía

se encontró de frente con otro escuadrón que le disparó y de esa manera el futuro de Colombia murió.

 

 

y así concluyeron, unos, dos y tres, parcerito y parcerita y el pelao después

los del Esmad mataron y el gobierno triunfó

¡y la pobre mamá solita y luchando quedó!

 

 

 

 

 

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Laura Salcedo

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