Opinión

El mundo se detuvo: Episodio COVID-19

“el mundo se detuvo para darnos tiempo para pensar, reflexionar e innovar sobre nuestras políticas públicas, sobre la porción del presupuesto nacional dirigido a ciencia y tecnología, dirigido a la salud y a la generación de empleos…”

Hace más de tres meses en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, República popular China se conocí el primer caso del virus COVID-19, en esos momentos el mundo miraba las noticias sobre el virus como una cosa de esas que pasa en China por sus gastronomía pero lo que menos nos imaginábamos era que el mundo se iba a detener por este virus.

España a hoy va en camino a cumplir sus primeros quince días de cuarenta y ya se declaró una prologa por parte del Gobierno Español de quince días más de cuarentena, España registra un total de 94.417 casos de Covid-19 y 8.189 muertos. 5.607 requieren de ingreso en la UCI y 19.259 han superado la enfermedad. Pero es apenas normal en los países Europeos, pues estos están en vinculación constante, viajar de uno a otro es muy sencillo, en Latinoamérica puede que existan lugares donde se no presente ni un caso por varias razones sobre todo por las dificultades en movilidad de las zonas urbanas a rurales, eso llegamos a pensamos muchas personas  por varios días pero para nuestra gran sorpresa después de la identificación de los primeros casos en Brasil, la pandemia se toma Latinoamérica.

En Colombia a pesar de las medidas “tempranas” del gobierno, es preocupante como aumenta cada día los casos. Por lo cual lo mejor por nuestra salud es quedarnos que casa, la orden es salir solo para lo estrictamente necesario incluyendo un montón de excepciones estipuladas por el gobierno.

Entre de esas excepciones deben estar, el salir a trabajar para ese 45% de hombres que se dedican a la informalidad y ese 48,5% de mujeres según del DANE 2018, porque obviamente comer es una necesidad básica, de igual forma es obvio que quedar se en casa incluye que los servicios públicos básico van a llegar a cada uno de nuestros hogares y claro está que ese 68% de personas en estado de necesidades básicas insatisfechas que se encuentran en el departamento del Vaupés según el DANE 2018, serán atendidas y sus necesidades cubiertas para que cada uno de ellos pueda quedar se en casa.

Pues no, eso de salir a trabajar para las personas que se dedican –rebuscan- en la informalidad no es una de las excepciones y claro está que dentro de las medidas no estaba cubrir la totalidad del hambre en Colombia y pues si no han hecho esto antes en medio de la crisis queda muy difícil.

Personalmente creo que el mundo se debutó para darnos tiempo para pensar, reflexionar e innovar sobre nuestras políticas públicas, sobre la porción del presupuesto nacional dirigido a ciencia y tecnología, dirigido a la salud y a la generación de empleos. Según la Organización panamericana de la Salud OPS/OMS la responsabilidad no solo es del estado para garantizar el derecho a la salud pero si existen determinantes sociales y económicas en el derecho de salud –un derecho humano-, lo que nos cuestiona, si una persona que se queda en protegiendo se del virus Covid-19 y tiene su sueldo del mes pero lo llaman de su empresa y le dicen que le congelan el contrato hasta que pase la crisis ¿esta persona goza de salud? Con la preocupación y el estrés que esta situación le produce.

Hoy nos quedamos en casa y nos ayudamos los unos a los otros pero no olvidemos que mañana cuando el mundo retome debemos hacer mejor las cosas, votar mejor, velar por lo público y crear empresas para darle un trabajo digno a muchos. Colombia demostró que podía ser muy resiliente –estrategias de afrontamiento- en la implementación de los acuerdos de la habana, estoy segura que no nos quedara gran reconstruir un mejor país para todos.

Esto fue escrito por

Yaquelin Chaverra Perea

Soy una mujer, negra, feliz y feminista, cristiana y estudiante de prácticas de psicología y miembro del Parlamento Andino UniMagdalena, me gusta la política, la innovación social, el emprendimiento y la educación. Creo en la co-creación como herramienta del desarrollo social y me gusta escribir las locuras que pasan en mi cabeza.