El ELN no va a firmar la paz

Quiero pensar que el Ejército de Liberación Nacional está intentando firmar un acuerdo de paz con el Estado Colombiano. También quiero suponer que los negociadores del Estado Colombiano están actuando de manera responsable y no con una gran ingenuidad.

Sin embargo, lo visto de los tres ciclos de negociación no deja ningún lugar a dudas. El Ejército de Liberación Nacional solamente le va a firmar un acuerdo de paz al presidente Gustavo Petro si se convoca a una Asamblea Nacional Constituyente.

Tienen el deseo de revisar la estructura de las fuerzas armadas, el modelo económico del país y, sobre todo, aspiran a la participación política con armas, puesto que, en el acuerdo de México, en el cual el Estado perdió, no queda claro si el ELN va a dejar las armas y en qué momento va a participar institucionalmente en la democracia colombiana sin ellas.

Con todo y lo anterior, lo más escandaloso es que el ELN no haya renunciado a seguir secuestrando, y que Pablo Beltrán, con grandilocuencia e irrespeto, siga negando que son un grupo narcoterrorista que secuestra colombianos y viola el derecho internacional humanitario.

Esté proceso de paz, en mi criterio, promete comer todos los errores del pasado y no aprender de las experiencias de paz que tiene Colombia. El hecho de no fijar como una seria línea roja la necesidad de abandonar el secuestro como una estrategia de guerra y método de financiación, ya debería allanar el camino a que la sociedad rechace ese tal cele al fuego firmado con el ELN que en la práctica únicamente impone límites a las FF.AA para desarrollar su obligación constitucional de proteger a los colombianos en su vida, honra y bienes.

Mucho lamento que estemos ante la más grande operación de perfidia que hayamos registrado en Colombia, puesto que el Ejército de Liberación Nacional, bajo el eufemismo de mantener operaciones defensivas, puede seguir armándose y fortaleciendo su posición militar a costa de la inacción de las Fuerzas Armadas.

Por todo lo anterior es muy necesario que el Ejército de Liberación Nacional demuestre con hechos concretos su voluntad de paz, renunciando entonces al secuestro y la extorsión de la población civil, pero además el Estado Colombiano debe intensificar su inteligencia para identificar las fuentes de financiación del ELN a través de sus milicianos y testaferros, para que una vez el ELN empiece a mostrar su verdadera cara, el Estado pueda arrasar militar y judicialmente con sus activos financieros.

La firma de un acuerdo de paz debe ser una combinación constante de todas las capacidades militares del Estado y sus agencias de inteligencias y toda la buena fe y voluntad de firmar una salida política al conflicto armado interno.

German Stiven Arenas Betancur

Fundador de Jóvenes Forjando Cambios. Estudia derecho en la Universidad de Medellín y fue parlamentario juvenil de Mercosur, comisionado nacional de paz del mismo. Delegado ante la 10 conferencia nacional de las FARC y la firma del acuerdo de paz, y en repetidas ocasiones ha sido premiado por instituciones como la Universidad de los Andes, Andiarios, Fenalper, la Fundación MI Sangre y la Organización de Naciones Unidas.

Comentar

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.