El aire no es como lo pintan

“Es de vital importancia que las autoridades informen la realidad del aire que respiramos


Según la autoridad ambiental Área Metropolitana del Valle de -AMVA- , la primera semana del segundo episodio de gestión de calidad del aire del año tuvo un balance positivo porque solo una estación se tornó naranja gracias a las lluvias y al sol. Pero si comparamos los valores del índice de calidad del aire -ICA- de la norma actual colombiana, con los valores propuestos por la Organización Mundial de la Salud -OMS- vemos que la situación del aire en el Valle de Aburrá es más grave.

Si tomamos como ejemplo el viernes 14 de octubre de 2022 a las 6 de la mañana, el SIATA informaba solo una estación en naranja, sin embargo, según los valores de la OMS se leerían dos estaciones en rojo y siete en naranja.

La problemática de contaminación del aire contribuye al problema del cambio climático y afecta la salud pública porque el material particulado, que es el contaminante más problemático en Colombia, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y muerte.

En Colombia en 2016 fallecieron 15.681 personas a causa de la contaminación del aire (INS, 2018). En el mundo son cerca de 7 millones de muertes prematuras  por la misma causa, la OMS afirma que por cada 10 microgramos adicionales de material particulado de 2.5 micras (PM2.5), aumenta en 8% la probabilidad de mortalidad al año y en 0,65% para la mortalidad diaria (OMS 2021), así mismo considera que un nivel aceptable de PM 2.5 al día es de 15 microgramos.

La norma de calidad del aire en Colombia no se ajusta a los niveles de la OMS, esto quiere decir que la información pública sobre el tema del aire depende de un indicador que no refleja la gravedad de la exposición de las personas a la contaminación atmosférica y con el índice de calidad del aire, las medidas de prevención son tomadas cuando la contaminación del aire ha causado daños a la salud.

En Colombia esperamos a tener concentraciones de 38 microgramos de PM2.5 para tomar medidas preventivas, sin tener en cuenta que se está duplicando la mortalidad por contaminación atmosférica. Como si las muertes no fueran suficiente, en 2015 también se calculó en 15,4 billones el costo de estas muertes prematuras por contaminación del aire para el Estado, las empresas y los cotizantes de salud. Pero esta razón tampoco ha generado un cambio en la norma de calidad del aire.

El 27 de julio la bancada del Partido Comunes radicó el Proyecto de Ley Aire para la Vida, este proyecto promueve un enfoque preventivo para la gestión de la calidad del aire en el territorio nacional, ajustando los niveles máximos permisibles de concentración de contaminantes a los valores guía de la OMS y a partir de estos valores guía, declarar los niveles de prevención, alerta o emergencia y los puntos de corte del índice de calidad del aire, ello implica no esperar que se causen graves daños en la salud para tomar medidas preventivas como sucede ahora (Ver tabla siguiente).

El proyecto también formula principios para la protección de la atmósfera, promueve el derecho a la información oportuna, clara y comprensible y la participación y el reconocimiento de la ciencia ciudadana para la comprensión de las afectaciones del aire contaminado en las comunidades. Además, busca establecer la contaminación atmosférica como un escenario de riesgo, que debe ser incluido en el sistema nacional de riesgos y  en los planes de ordenamiento territorial y así poder generar estrategias conjuntas para la atención de las emergencias.


Le podría interesar: Calidad del aire: ¿Estrategias eficaces?

El aire que respiramos nos está matando silenciosamente, autoridades y comunidades invisibilizamos el problema de la contaminación del aire porque no lo vemos, ni somos conscientes de qué estamos respirando realmente, ocultado e ignorado el PM 2.5 entra a la sangre y va taponando y obstruyendo las paredes de los pulmones, allí quedan las partículas para siempre. Las partículas más pequeñas inferiores a una micra, se incrustan en la sangre, producen turbulencia, ocluyen los vasos sanguíneos y pueden generar infarto agudo de miocardio, otra causa de muerte de las poblaciones urbanas (MASP e IPC, 2022).

La contaminación atmosférica es un riesgo para la vida, pero el reconocimiento de este riesgo por parte de la comunidad no solo depende del conocimiento científico, por ejemplo, el daño que causa el material particulado en el ADN de la célula (Orozco, 2013).  Nuestro conocimiento o ignorancia sobre el riesgo que representa el aire contaminado para nuestras vidas también depende de las versiones oficiales de la autoridad ambiental, las cuales están mediadas por valoraciones o significados movilizados por grupos de interés específicos que se mueven en el contexto más amplio de las relaciones de poder, conduciendo a una evaluación positiva o negativa, lo cual puede también conducir a la negación, ignorancia, ocultamiento o minimización de este riesgo. (Lezama, 2000).

Si nuestra actitud ante la contaminación atmosférica depende del manejo oficial, de su transmisión a través de los medios de comunicación y de aquello que se construye como opinión pública, es de vital importancia que las autoridades informen la realidad del aire que respiramos, sin maquillarlo de amarillo o verde cuando en realidad está naranja o rojo.


Bibliografía

Instituto Nacional de Salud (2018). Carga de Enfermedad Ambiental en Colombia. Informe técnico especial. Observatorio Nacional de Salud. https://www.ins.gov.co/Direcciones/ONS/Informes/10%20Carga%20de%20enfermedad%20ambiental%20en%20Colombia.pdf

José Luis Lezama (2000). AIRE DIVIDIDO Crítica a la política del aire en el valle de México, 1979-1996. El Colegio de México Centro de Estudios Demográficos y de Desarrollo Urbano.

Organización Mundial de la Salud (2021). Directrices mundiales de la OMS sobre la calidad del aire. https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/345329/9789240034228-eng.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Organización Panamericana de la Salud. Calidad del aire. https://www.paho.org/en/topics/air-quality

Yaneth Orozco y otros. (2013). Genotoxicidad en linfocitos humanos expuestos a PM 10 de tres sitios del Valle de Aburrá (Antioquia). http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0124-00642013000200012

Movimiento por el aire y la salud pública e Instituto Popular de Capacitación. (2022). Sin publicar.  Taller “Los efectos en la salud pública por la contaminación del aire; una reflexión desde la comunidad”. Conferencia: Los efectos de la contaminación ambiental en la salud: Elkin Martínez López (MD MSc MPH Médico epidemiólogo). 9 de julio de 2022.  https://www.facebook.com/DavidHurtado2020/videos/368583625300436

About the author

Elizabeth Restrepo Gutiérrez

Add Comment

Click here to post a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.