Cuidado con el perro

Es el 4 de Febrero de este 2015, año electoral para los municipios y las gobernaciones colombianas. Llega una singular invitación vía internet. Simplemente se trata de aceptar un “Me gusta” para un nuevo partido político, u organización política que acaba de nacer en Medellín, Antioquia. Y por inercia, el dedo índice cae en la rutina de oprimir ese “Me gusta” porque lo ha mandado un amigo cercano, o un conocido o simplemente, un colega virtual. La decisión resulta embarazosa e incauta, ya que dicho partido, no se define ideológicamente, ni dispone de un programa electoral, ni tampoco comparte un catalogo de principios o razones para su existencia. En su historia de vida hay un extraño e inocente: “próximamente”, como si se tratara de un estreno televisivo o cinematográfico. Es el “Me gusta” que se concede a cambio de una docena de “likes” y un par de opiniones de “los otros”.

 

Asombra lo suyo descubrir que la fotografía del perfil de este nacido (o renacido para algunos) partido político cuyas siglas son LAIN sea el rostro de un sátiro, o de un fauno o simplemente del dios “Pan”. Son las primeras pistas que se quedan como símbolos con amago de lo que puede llegar a representar este partido político.

Y el primer comunicado oficial de La Inteligencia Nacional (que así de llama LAIN, variando en una palabra el LAIN o la Izquierda Nacional de 1940) es colgado en las redes sociales dos días después, un 6 de Febrero. Parece un Folleto valiente, o una octavilla atrevida, y se aparta de ser un libelo, los “nuevos” lainistas lo llaman “panfleto amoroso”, y que es vociferado en sus hashtags y fluido por los treding topics. El avispero de interrogantes se agita y comienzan a brotar los primeros comentarios.

 

“Recuperar la inteligencia y la creatividad como arma de lucha en la política y la cultura en Colombia”. Se cuelgan frases lapidarias para ofrecer mas cancha a los curiosos (muchos) y se comparte la fecha elegida para la presentación oficial de LAIN en la ciudad (Medellín) y de rebote, en todo el país (Colombia). Será un 16 de Febrero, día que coincide con la muerte del escritor Fernando González, en aquel 1964, y en la Casa Museo Otraparte, Envigado.

Y la expectativa se riega por foros de opinión, en reuniones de café y cigarrillo, se manifiestan discusiones, calurosas unas, tibias otras. La acrobacia propagandística de LAIN es arriesgada, cercana al Show, pero avanza con una simpatía discreta.

 

La prensa no tarda en soltar sus babas. Unos afirman que este nuevo partido buscará hacerse con 25 alcaldías del país y 3 Gobernaciones. Otros los bautizan con el desacertado “Indignados paisas”, y el circo virtual se va calentando con los foros de los lectores que, contagiados por la desinformación que campa a sus anchas en los artículos sobre LAIN, escupen estupideces como: “los paisas quieren quedarse con el país”, “Es una conspiración española”, “un partido de mechudos y perros flautas” o “puros terroristas”.

En la pagina oficial (hasta el momento un perfil de una conocida red social) de LAIN las opiniones son mas discretas, las opiniones de sus primeros seguidores son serenas, guardan paciencia, algo de ilusión.

 

Y llega el 16 de Febrero, 19:00 h, Casa Museo Otraparte. El mismo lugar que días antes había visitado Valentín y que se enamoró del jardín del viejo Fernando González y de esas tres bancas dispuestas a recibir a los amantes de la vida. Ahora, por la puerta donde reza en latín la frase: “Cave canem seu domus dominum”, entran cientos de curiosos y decenas de lainistas para apoyar la presentación de la Inteligencia Nacional. Unos llegan con esperanzas acumuladas, otros, con algo de escepticismo redomado, unos cuantos llevan libros de autores nadaístas, y arriban muchos jóvenes atrapados por la decepción y con ganas de levar anclas a una posible revolución, “creer es crear”. Unos pocos ancianos aprovechan los primeros asientos para que descansen sus viejas ideas políticas, y casi todos pasan por delante del “Cave canem”, y los bulimicos morrales con ganas de rescatar ideas resisten el agite del camino que lleva a un enorme escenario, que aguarda despejado el momento de una verdad que tal vez sea “incomoda”.  Es como una peregrinación con un toque de sonambulismo ingenuo y de inocencia estimulada. Antes de traducir la frase escrita en latín, y que el ambiente que se respira va desde la alucinación contagiosa, a la abducción total, aparece el pequeño Milú, el fox terrier del periodista belga Tintín, oliendo las raíces de noticias frescas. Otros que leen la invitación de LAIN y que llegan acelerados son Goofy y Pluto, que discuten si se trata de una manifestación incluyente para todos o excluyente para unos pocos. Reina y Golfo han traído una coca saturada de pasta larga a la boloñesa por si la cosa se alarga y la pobre Laika sigue con su mareo sideral mientras intenta descubrir quienes serán los candidatos de esta organización política. Scooby Doo tiembla del susto cada vez que el sabueso de Baskerville gruñe aburrido, y Rex se pelea con Rin Tin Tín para conseguir el amor de la siempre compleja Blondi. En el jardín Idefix juega con las inquietas ardillas  que viven en las copas de los mangos y Snoppy encuentra un rincón para echarse otra siesta cerca de un pozo sin utilizar.

Quien no para de partirse de la risa es Patán, y cerca de su carcajada, una alterada Lassie ayuda al apacible Totó a encontrar el camino que los lleve de regreso a Oz. Y Cervero es el último en llegar, las puertas del hades han quedado sin custodia y abiertas de par en par y Cujo no le quita el ojo a los 101 dálmatas que han invadido el parqueadero.

Es como si la canción del catalán Jaume Sisa, aquella que habla de que cualquier noche podría salir el sol, tuviera nuevos personajes que se reúnen para ver el brillo de una noche con magia.

 

En una de las paredes de la Casa Museo de Fernando González habitan los rostros de Gonzalo Arango, José Manuel Arango, Jorge Artel, Porfirio Barba-Jacob, Andrés Caicedo, Álvaro Cepeda Samudio, Eduardo Cote Lamus, Gabriel García Márquez, Efe Gómez, Raúl Gómez Jattin, León de Greiff, Fernando González, Jorge Isaacs, Aurelio Arturo, Epifanio Mejía, Manuel Mejía Vallejo, Ciro Mendía, Rafael Humberto Moreno Durán, Candelario Obeso, José Eustasio Rivera , Héctor Rojas Herazo, Luis Tejada, José María Vargas Vila, Luis Vidales, Manuel Zapata Olivella, María Mercedes Carranza, Tomás Carrasquilla , Estanislao Zuleta.

Alguien dice que Soledad Acosta de Samper ha llamado enfurecida por no formar parte de esta larga lista de escritores.

LAIN despierta y su discurso arranca. Llega un extraño silencio.

Sigo a la expectativa, como un perro sin amo.

About the author

Manel Dalmau Etxalar

Nacido en un pequeño pueblo del pirineo catalán cuyo nombre es La Pobla de Segur. Adoptado en la ciudad de Medellín en 1998, paisa chivado desde Enero del 2010. Periodista, documentalista, historiador, dinamizador cultural y onanista compulsivo. Forma parte del equipo de la casa Museo otraparte desde el año 2010. El “NO” de su gorra es un adverbio positivo y un morfema ácrata. Es un “NO” a la intolerancia, al desajuste social, al abuso, es una invitación para que todo aquel que lo lea, se invente su propio NO. Es un yonqui de la tertúlia y un borracho de silencios. Intenta soñar.

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