Crucificada por el Cáncer

Tuve la oportunidad en días anteriores, mientras estaba en Bogotá, de entablar una conversación con una mujer, su historia me movió el alma, tanto, que la hice mía… la llamaré Fortaleza, porque de eso está llena su alma, está invadido su espíritu y es lo que sostiene a su cuerpo.

Fortaleza es una joven llena de sueños, y adivinen que, es escritora, así como yo, eso hace que sea aún más interesante para mí narrar esta historia…

Todo comenzó cuando cumplió 23 años de edad, estaba en su mejor momento, iniciando su carrera universitaria, dando el sí, al que en ese entonces fue su amigo por 2 años, y ahora pasaba a ser el gran amor de su vida, pero Fortaleza no contaba con algo, algo que se estaba esparciendo en su sangre como el veneno letal de la cola de un cascabel. Había sido diagnosticada con Leucemia. Lo que Fortaleza no sabía era a los grandes desafíos que estaba por empezar a enfrentarse. Su padre a su vez entró en una depresión que le causó su primer pre infarto, su madre cargaba con el dolor de tener a dos de los seres que más amaba, al borde de la muerte. Empezó el calvario, y no precisamente por la falta de fuerzas de esta mujer para combatir su enfermedad, sino por la falta de atención médica y las pocas garantías que le brindaba el sistema de salud en ese momento.

Tres meses después, su primera quimioterapia, gracias a una tutela que su madre interpuso al en ese entonces famoso “Seguro social”. Si señores, fueron tres meses de sufrimiento antes del sufrimiento mayor, pero Fortaleza cuenta con total dulzura, como si con solo el amor fuera suficiente para esperar. Su cuerpo empezó a cambiar, su cabello se caía de a poco, pero no del todo, y ella no se dejaba caer, seguía con su alma intacta. Un año después, Fortaleza y su familia celebraban haberle ganado al demonio del cáncer, sin saber lo que años después pasaría. Ella emprendió de nuevo en el cumplimiento de sus sueños, su Universidad, su familia y ahora una alegría más, su compromiso anunciado con el que para ella era el amor de su vida. Justo unos meses antes de su boda, el “Amor de su vida” le partió el corazón, y un dolor peor que el cáncer, invadió su alma. Se repuso una vez más, continuó con su vida como una luchadora y 6 años después, empezó a experimentar un extraño dolor en la parte baja de su columna vertebral, los médicos le diagnosticaban que eran problemas de músculo, otros que de los huesos, pero casi un año después de llevar consigo lo que parecía un simple dolor, por fin un médico se compadeció y le envió una ecografía de columna… parecía que la historia se repetía, Fortaleza iniciaba un romance con un hombre del cual no necesitó años para enamorarse, estaba feliz, con una vida profesional productiva, con la esperanza de que su vida por fin empezaba a ser como siempre la soñó, pero algo estaba a punto de desgarrar todas sus ilusiones.

La ecografía no se veía para nada bien, así que decidieron enviarle una resonancia magnética, Fortaleza sabía que algo estaba mal, presentía que el demonio había tocado de nuevo a su puerta, y esta vez no se iría así de fácil. Los resultados fueron como una puñalada en el centro del corazón, un tumor maligno en la médula ósea, ¿pero cómo era posible que esto ocurriera? Señores y señoras, el maravilloso sistema de salud en nuestro país, que entre menos análisis envíen, mejor, que deja morir a los pacientes y que hacen que la atención sea tan deficiente, que ocurran estas cosas.

A Fortaleza no le habían combatido del todo su Leucemia, y algunas células malignas se alojaron en su médula ósea, proporcionándole con los años una metástasis en toda su columna vertebral. Ahora está a la espera de enfrentar de nuevo el doloroso proceso de la quimioterapia, pero esta vez sin la motivación que hace algunos años tenía para seguir luchando, así como lo leen, el que de nuevo pensó iba a ser “El amor de su vida”, la abandono, la hundió en un mar de reproches, por lo que su propia enfermedad le causaba, una sensibilidad a flor de piel, una inseguridad que le salía por los poros, y un llanto constante por el sufrimiento que padecía su cuerpo y su alma, y ahora también su corazón.

Fortaleza, ahora lucha por iniciar lo más rápidamente su tratamiento, y mientras unos alaban las propuestas fantasiosas de algunos candidatos, otros, como Fortaleza, sufren por las propuestas nunca cumplidas de algunos otros que ahora hacen parte del poder.

Mónica Andrea Monsalve Jaimes

Estudiante de periodismo, escritora de prosa y poesía.