Colombia: el país de la indignación selectiva

Desafortunadamente, una de las estrategias más sucias de la izquierda durante épocas de campaña electoral es utilizar las emociones para controlar a las masas y hacer con ellas lo que se les antoje, todo, en un deseo frenético de mostrar el “fracaso” de quienes detentan el poder. Tal es la relevancia de su instrumentalización que llegan a romper con todo tipo de límites éticos, siendo lo menos importante utilizar a la población como un medio para lograr sus propios fines, incluso si quienes manejan como títeres llegan a perder la vida.


La izquierda es una orilla donde muchos se vanaglorian de estar del lado de los menos favorecidos, sin embargo, cuando sondeamos realmente sobre su verdadero modus operandi, nos encontramos con personas que solo buscan conseguir sus propios intereses sin tener en cuenta que ello implique valerse de los demás. En realidad, no les interesa el bienestar del pueblo por el que tanto dicen “luchar”.

En las movilizaciones realizadas en Colombia durante el año 2021, impulsadas por diferentes sectores de izquierda, inicialmente se levantó una voz de protesta en contra de una Reforma Tributaria propuesta por el Gobierno de turno. Posteriormente, dichas protestas se desarrollarían con elementos de violencia y actos de vandalismo ejecutados por personas que eran manipuladas por aquellos que buscaban generar el caos e incendiar el país; las calles se convirtieron en un auténtico campo de batalla donde se enfrentaban los bárbaros que atentaban en contra de bienes, tanto públicos como privados, y la fuerza pública, encargada de defender a la ciudadanía. Como en todo enfrentamiento hubo afectados en ambas partes, no obstante, estos sectores de izquierda (políticos y ONG’s) se dedicaban a hacer eco exclusivamente de las supuestas violaciones cometidas por miembros de la Fuerza Pública –que realmente no hacían nada más que cumplir con su trabajo de restaurar el orden y la seguridad– y pedían a chillidos “empatía” hacia los manifestantes perjudicados.

En ese entonces se vivió también una verdadera discriminación para aquellos que no pensaban como ellos o usaran en distintos espacios de interacción la bandera de nuestra patria al revés, el cual se convertiría en uno de los íconos más representativos de la protesta al demandar una supuesta empatía por quienes “luchaban” en las calles “defendiendo sus(nuestros) derechos”. A su vez, distintos políticos, posando de lideres carismáticos –o enalteciendo solo a uno– al mostrarse preocupados por los manifestantes, así como las ONG’s de izquierda, le demandaban a toda la ciudadanía que se uniera como pueblo para rechazar la intervención de la Fuerza Pública a la hora de cumplir su tarea, pero promoviendo y aprobando al tiempo acciones para incendiar el país.

Paradójicamente, no han puesto el grito en el cielo con lo que ahora está ocurriendo.

En este año (2022) las cifras de ataques en contra de integrantes de la Fuerza Pública ha aumentado, tanto así que en los últimos 30 días, 25 miembros de la Policía Nacional han sido asesinados; según el Ministro de Defensa, Diego Molano, todo se incrementó desde mayo con el inicio del “Plan pistola” del Clan del Golfo (Redacción Noticiero 90 Minutos – Sputnik, 2022), estrategia criminal que le puso precio a las cabezas de los miembros de la Fuerza Pública. Sin embargo, el único blanco no ha sido la Policía Nacional, pues han sido también víctimas integrantes de las Fuerzas Militares; de acuerdo con datos del mismo Ministro, en lo que va del año, 56 soldados han perdido la vida producto de distintos ataques por parte de organizaciones criminales como el ELN, disidencias de las FARC y el anteriormente mencionado Clan del Golfo.

Hoy por hoy, se demuestra que toda esa supuesta empatía que tanto pedía en su momento la izquierda, no era más que una estrategia electoral para controlar a las masas y ganar más seguidores identificados con ese sentimiento de unidad promovido, para así, llevar a su “líder carismático” al poder; una verdadera muestra de indignación selectiva que aparentaba “solidarizarse” con las supuestas víctimas, empleando frases como “nos están matando” y otras expresiones que lo único que denotaban era hipocresía y doble moral, y que ahora salen a flote ante el silencio que tienen frente a las monstruosidades cometidas cobardemente en contra de nuestra valiosa Fuerza Pública. El “líder carismático” hoy se ausenta y deja a un lado la defensa de lo institucionalizado, sembrando a la vez dudas como: ¿Dónde están aquellos que supuestamente luchaban por la paz? ¿Dónde están las ONG’s que realizaban tantas denuncias en su momento? ¿Por qué no se pronuncian ante los atroces actos de violencia que le cuestan la vida a decenas de miembros de la Fuerza Pública?

Como sociedad civil debemos ser coherentes, defender la institucionalidad y respaldar a los miembros de nuestra Fuerza Pública ante los distintos ataques que no buscan más que debilitar la autoridad que tiene la misma, pues es gracias a ellos que se puede lograr la seguridad a lo largo y ancho del territorio nacional, y así proteger a los habitantes del peligro que representan todas las organizaciones criminales antes nombradas. No está de más recordar que quienes conforman la Fuerza Pública no son robots ni seres de otro mundo, son también seres humanos que dejan a sus familias en casa para cumplir su tarea de defender la patria y garantizar el orden en el país, que se ponen la capa de héroes y combaten a criminales cobardes, que nos defendienden en momentos cruciales como en las épocas que ocurren esos paros y los bloqueos alrededor del país, los cuales, sin duda alguna afectan a toda nuestra población, pues la seguridad y propiedad privada se ven seriamente amenazadas.

Por ello, por esa incondicionalidad de servicio que los miembros de la Fuerza Pública han demostrado tener con el pueblo colombiano, es ahora el momento de respaldarlos, de agradecerles por estar siempre ahí, de brindarles nuestra voz de aliento y de defenderlos por lo que son: héroes, en un país cuya indignación es selectiva.

Referencias

Redacción Noticiero 90 Minutos – Sputnik. (2022, 26 de julio). En 2022 fueron asesinados 100 miembros de la Fuerza Pública en el país. Noticiero 90 Minutos. Recuperado el 28 de julio de 2022 de: https://90minutos.co/judicial/en-2022-fueron-asesinados-100-miembros-fuerza-publica-pais-26-07-2022/.


Este artículo apareció por primera vez en nuestro medio aliado El Bastión.

About the author

Omar Hernández

Estudiante de Derecho (Universidad Libre). Coordinador Senior de Students for Liberty Colombia (SFL Colombia). Colaborador externo de COLIBRE. Escritor y conferencista.

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