Opinión

Afganistán: entendiendo a Estados Unidos

la retoma del poder en Afganistán por parte del Talibán, para decepción de muchos, sí es consecuencia de las decisiones del actual presidente de los Estados Unidos, pero a la vez, se puede decir que quien fuera el presidente lo habría hecho igual, pues la potencia necesita salir de allí


La noticia que por estos días acapara la atención de los medios de comunicación y las redes sociales sobre la retoma del poder en Afganistán por parte del Talibán, para decepción de muchos, sí es consecuencia de las decisiones del actual presidente de los Estados Unidos, pero a la vez, se puede decir que quien fuera el presidente lo habría hecho igual, pues la potencia necesita salir de allí.

En materia de política interna e internacional, Estados Unidos sabe muy bien cuál es su objetivo frente a esta problemática: terminar la guerra en Afganistán o, mejor dicho, acabar con la presencia de tropas americanas en suelo afgano. En materia internacional, aunque Joe Biden ha dicho que “América está de regreso”, lo cierto es que la potencia busca abandonar el escenario de Afganistán lo antes posible ya que, con el avance de China en el mundo, los escenarios secundarios (como Afganistán) se han vuelto desgastantes para la potencia y debe concentrarse en las prioridades: el Pacífico e Irán.

A nivel interno, la opinión pública no ve con buenos ojos continuar en esta interminable guerra que, no ha dado los resultados esperados y, más bien, ha resultado en pérdida de vidas y en el deterioro del estilo de vida americano por sus implicaciones económicas; cuestión que genera presión para que el gobierno de turno lleve a cabo las acciones esperadas.

Con este panorama, Joe Biden estableció que el 11 de septiembre de 2021 las tropas americanas ya habrían abandonado por completo el territorio afgano; y este fue su error, no aprendió de lo ocurrido cuando, tras el asesinato de Osama Bin Laden, Obama vio una oportunidad y planeó “ir reduciendo drásticamente la presencia militar de EEUU hasta 2014 y luego anunció una retirada completa en 2016”1. Lo que no se dio, en la medida en que, este anuncio de retirada propició el recrudecimiento de la violencia por parte del Talibán ya que, no había condicionamientos y “al fin y al cabo, los americanos se irían”. Así, la presencia de tropas estadounidenses en Afganistán se prolongó hasta la actualidad.

En febrero de 2020, Trump, en la búsqueda del mismo objetivo de acabar con la presencia americana en el país asiático, anuncia los acuerdos de Doha con el Talibán, en los que:

  • Estados Unidos se compromete, en el término de catorce meses, a abandonar el territorio afgano, retirando a la totalidad de sus 14 mil efectivos de manera gradual, salvo contratiempos; esta es la gran diferencia con el proyecto de Obama y lo que propuso ahora Biden; Trump no les mostraba una salida a no ser que hubieran ciertas condiciones (aunque lo cierto es que para Trump y Biden o quien sea que fuere el inquilino de la Casa Blanca, es apremiante salir de Afganistán, esta guerra ha sido muy costosa y con más penas que glorias).
  • Estados Unidos deberá cerrar las cinco bases que mantiene en el país centroasiático. Los plazos estipulan que a mediados de 2021 todas las fuerzas militares de Estados Unidos y la del resto de sus aliados, fundamentalmente europeos, habrán sido retiradas.
  • Los talibanes se comprometen a renunciar a la violencia y a no permitir que el país sirva de santuario para terroristas.
  • Se propician las conversaciones inter afganas y con esto, el intercambio de prisioneros como medida de confianza.

Poco y nada de lo anterior se ha cumplido, pero Biden quiere insistir en acabar la guerra y lo está haciendo de la peor manera. Por un lado, dio fecha de salida y la historia se repitió, la retoma Talibán si bien venía dándose hace tiempo, las principales ciudades han caído a una velocidad no imaginada (tan rápida que inclusive la evacuación de personal americano ha sido casi que improvisada) y la violencia se ha recrudecido.

Por otro lado, en la misma línea que Trump, no se tuvo en cuenta la debilidad de las instituciones y del ejército afgano y, se dejó en peligro el proyecto de reconstrucción del Estado y la nación afganos (a pesar de todo el dinero invertido en ello y, eso sin hablar que toda esa inversión ahora pasa a las manos del Talibán ¿Qué estarán dispuestos a hacer con ello?); además de exponer al riesgo del fundamentalismo islámico a todo aquel ciudadano de Afganistán que confió en el proyecto de oportunidades y libertades que les presentó el policía del mundo; quien tras 20 años de iniciarse la guerra, empieza a mostrar síntomas de debilidad en el cementerio de los imperios y, solo busca retirarse de una situación que se ha vuelto irresoluble y de la que no se puede salir exhibiendo una brillante victoria militar.


Referencias:

  1. https://www.eldiario.es/internacional/cuatro-presidentes-fracaso-bush-obama-trump-biden-afganistan_1_8221829.html

About the author

David Tibaquirá Orjuela

Soy profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos. Me gusta escribir y el análisis de los temas de actualidad sobretodo en política, economía y temas de coyuntura nacional e internacional. 

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