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Acuerdos de la Habana, entre la esperanza y el desconsuelo

Foto tomada por el autor.

Hasta que todo esté acordado, nada está acordado.  Hasta que todo lo acordado se cumpla, hasta ese día, tendremos un gran avance en la consolidación de una paz estable y duradera.  Según el partido político FARC, hasta el 22 de setiembre habían sido asesinados 229 firmantes y actualmente, los exguerrilleros pasan por condiciones complejas en sus territorios.

En entrevista con Jamis Valle, ex integrante del Frente 18 de las FARC-EP, quien cumplía responsabilidades de mando, nos contará lo que está pasando en Santa Lucia, corregimiento de Ituango, Antioquia.

Luego de la firma del acuerdo, los exguerrilleros se concentraron en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), con la esperanza de comenzar una nueva vida en los territorios donde alguna vez habitaron al calor de la guerra.  Esta esperanza poco a poco se vio truncada, pues, se encontraron con múltiples problemas que se enmarcan en el incumplimiento de lo acordado. Sin embargo, fue el asesinato de los exguerrilleros y de sus familiares lo que motivó a que en el mes de julio cerca de 93 exguerrilleros tuvieran que dejar todo para iniciar una nueva vida en el municipio de Mutatá. Las personas que decidieron quedarse, no la están pasando bien.  – “las personas estamos en diferentes veredas, unas 15 veredas donde hay reincorporación, la mayoría están en santa lucia, la mayoría esta con la familia de arrimados”.

Hoy los excombatientes reclaman lo único que, para ellos, puede retornarles la esperanza: el cumplimiento de lo acordado; mientras ellos luchan por sobrevivir, el gobierno colombiano sigue con su estrategia de desconocer los acuerdos y señalar a las FARC de enemigos de la paz. –“El gobierno tiene su estrategia, siguen haciendo lo mismo desde siempre, hacer que nosotros nos cansemos y retornemos a las armas […] La verdad es que nosotros nos comimos el cuento de que iba a hacer una paz estable y duradera, nosotros creímos y el gobierno nos ha engañado”.

Además de las anteriores razones, dice Jamis que, las complicaciones que tenían los exguerrilleros para hacer trámites administrativos con el fin de conseguir alguna forma de subsistir, produjo desespero e impaciencia en algunas personas que, decidieron retomar el camino armado.

“Usted sabe que mientras haya inconformidad no falta quien coja las armas. Vivimos en un país carente de educación. Si el gobierno no cumple, de un momento a otro cualquiera coge las armas. el problema son los nuevos que no saben cómo es eso y se animan a rechazar todo esto por medio de las armas” Esto dice Jamis del entorno generoso producido por el gobierno para que, las personas tomen o retomen las armas. Recordemos que este sector de las élites vive, en gran medida, de la guerra en nuestro país.

Los puntos clave del incumplimiento del acuerdo son: las trabas a la Jurisdicción Especial para la Paz, fundamental para la justicia y la verdad; sustitución de cultivos ilícitos, están erradicando forzadamente, poniendo en riesgo la economía y la vida de los campesinos; la nula protección a la vida de los excombatientes; la ausencia de acciones contundentes para acabar con el paramilitarismo; el enfoque sobre el tratamiento al consumo de drogas, pues el gobierno sigue criminalizando en lugar de dar, como dicta el acuerdo, un trato de salud pública y de libertades democráticas; y por último, la redistribución y la restitución de las tierras. El incumplimiento del acuerdo por parte del gobierno nacional, es un asunto objetivo.

Jamis dice que ellos aprendieron a vivir con miedo, están en una zona donde confluyen, grupos armados ilegales por la disputa del territorio, ante eso, dice él, solo queda agachar la cabeza y trabajar diariamente por la paz, por que se cumpla lo acordado porque “si se cumpliera lo acordado en la Habana tendríamos, todos y todas, un buen futuro”

A pesar de esta situación, en las veredas viven cerca de 70 adultos y 65 menores de edad que luchan día a día por subsistir y por hacer que los acuerdos se cumplan, son aproximadamente, 135 personas que le apuestan a una paz estable y duradera. “Nosotros bregamos por continuar el proceso, porque lo acordado se cumpla, nosotros sabemos que el cumplimiento de los acuerdos es un beneficio para nosotros y, sobre todo, para la población civil”

Es así como, para cumplir lo acordado se necesita de la voluntad del gobierno, y también el respaldo de la sociedad civil, que es la que debe presionar al gobierno para que cumpla, sin embargo, el problema, según Jamis, es que “el pueblo no conoce los acuerdos de la Habana, y si no los conoce, no los defiende”, se necesita una pedagogía de los acuerdos y un plan de comunicación nacional para llegar a cada rincón del país y que los ciudadanos se enteren de su importancia. Conocer para defender lo acordado es la tarea que tenemos todos los ciudadanos para vivir en el país que nos merecemos, un país con una paz estable y duradera.