¡A propósito de la reforma tributaria!

En ocasión a la polémica por la reforma tributaria, no se debe olvidar que la estructura funcional del Estado de Derecho de nuestra república se compone en sentido general y muy someramente por 1 presidencia y 1 vicepresidencia, 18 ministerio, 9 agencias administrativas especiales, 7 agencias nacionales del Estado, 32 Departamentos que implican aproximadamente 217 secretarios de despacho más gobernadores, 1103 Municipios que implican aproximadamente 6618 secretarios del despacho más alcaldes, 108 senadores, 171 Representantes a la Cámara, 1103 Personero Municipales y/o Distritales, 121 Magistrados de las Altas Cortes, 10 superintendentes nacionales, 6 directores de departamentos administrativos y 8 Unidades Administrativas Especiales Sin Personería Jurídica, 33 establecimientos públicos del orden nacional, 31 Unidades Administrativas Especiales Con Personería Jurídica, 6 agencias nacionales de naturaleza especial, 5 Fondos de Administración Especial, 2 Institutos Científicos, 4 Empresas Sociales del Estado del Nivel Nacional, 4 Corporaciones de Investigación, 1 Sociedad Pública, 4 Fondos con Personería Jurídica; cada uno con su respectivo rector, representante, Presidente, Gerente y/o Director. Y eso que no se resalta por completo la burocracia extendida de los órganos de control, las entidades autónomas, la Organización Electoral y demás…

Se pregunta este servidor, si la única solución para el alto grado de financiación del Estado colombiano se soluciona con más impuestos, más carga fiscal y una mayor erosión al sector productivo, con golpe a la clase media y sin ninguna misericordia para las Mipymes del país. ¿Dónde está los principios de eficiencia y moralidad administrativa, sostenibilidad financiera y responsabilidad fiscal? ¿Dónde está el respeto a la propiedad de los individuos?

Un poco de consideración con los más necesitados, la clase media y el contribuyente es: adelgazar el Estado, eliminando embajadas y consulados, reduciendo trámites administrativos y fusionando entidades lo que permite trasladar mano de obra a lo verdaderamente prioritarios (seguridad, salud y educación), un programa de reducción significativa para el ahorro y suspensión del gasto, tales como: eliminación de las sesiones extraordinarias de las corporaciones deliberativas, congelamiento del incremento salarial de altos funcionarios respetando la inflación, la renegociación del pago de intereses a largo plazo de la deuda externa, la auto-financiación del sistema penitenciario, la construcción de obras con exclusivo patrimonio privado reembolsable una vez culminada la obra, financiar la salud y la educación mediante el subsidio a la demanda y eliminando la subvenciones a la oferta. Muchas soluciones, la reforma tributaria basada en el aumento de la carga impositiva de los impuestos: NO es una.

[1] David Mauricio Marín Tabares.

David Mauricio Marín Tabares

Abogado, especializante en Derecho Tributario de profundas convicciones Liberales. En la actualidad ejerce el cargo de Personero Municipal de Circasia en el Quindío.

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