La tragedia del precio de la leche

José Félix Lafaurie Rivera

Los ganaderos colombianos, que produjeron 8.400 millones de litros de leche en 2025, hoy enfrentan una real tragedia por el irrisorio aumento del precio establecido por el Gobierno, que ni cubre los costos ni remunera su esfuerzo.

Ese esfuerzo lo hace un segmento ganadero, la “lechería especializada”, que la produce a partir de razas especializadas, sobre todo en zonas de altiplano, como el cundiboyacense; y el de “doble propósito”, que produce carne y leche. Ambos suman cerca de 400.000 ganaderos, de los cuales más de 230.000 tienen 10 animales o menos. Es decir, que la producción lechera depende de la microempresa familiar campesina.

Esos 400.000 ganaderos quieren venderle a la industria formal, que solo compró 3.449 millones de litros en 2025, el 41% de la producción y, además, solo 20 empresas compran casi el 70% de ese acopio. Son muchos vendedores detrás de pocos compradores, en un mercado que los economistas llaman “oligopsonio”, en el que los compradores pueden “mangonear” con el precio, sin contar con que, para los pequeños productores que no le venden a la industria formal, el mangoneo en la informalidad es peor y los precios más bajos.

Para rematar, esa industria, que tiene a su disposición 3.000 millones de litros, en 2025 importó ¡77.605 toneladas! de leche en polvo y derivados, equivalente a 653 millones de litros y al 18% de sus compras y lo seguirá haciendo mientras los precios internacionales, la tasa de cambio y la eliminación de aranceles a partir de 2026, en virtud del TLC con Estados Unidos, conviertan en mejor negocio comprarles a prósperos granjeros estadounidenses, que a empobrecidos campesinos colombianos.

Y hay más. El Ministerio de Agricultura actualiza cada año la resolución que establece precios de referencia de la leche cruda, y la situación es de no creer: El mismo Gobierno que aumenta el mínimo en 23%, empujando hacia arriba los costos de producción, estima que el esfuerzo de los productores de leche, campesinos minifundistas en su mayoría, merece apenas un aumento del ¡1,3%!  

La “quincena lechera” es el sueldo de esos 230.000 pequeños ganaderos que son los trabajadores de sus microempresas, condenados a un aumento miserable, mientras los mayores ingresos del resto de asalariados dispara la inflación y el costo de la canasta familiar, obligando al campesino ganadero, a la hora de mercar, a repartir entre la comida para su familia y el concentrado para sus animales.

¿Qué pensarán del discurso de la desigualdad que el Gobierno dice combatir? ¿Dónde quedan los discursos del salario vital y el campesino sujeto de derechos?

Los problemas de la cadena láctea no son de hoy, y afectan a su eslabón más importante y débil: el que produce leche. Desde hace más de 20 años los he planteado en este espacio, con propuestas a todos los gobiernos.

Nada ha cambiado, y hoy enfrentamos una tragedia rural irreparable y… anunciada.

José Felix Lafaurie

Presidente Ejecutivo FEDEGÁN y Director del periódico virtual http://www.contextoganadero.com/

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