Energía YA… ¿Y el ahorro para cuándo?

Se nos vino el fenómeno de El Niño y con él llega a Colombia una prueba ácida a su infraestructura energética. Para anticiparse a los efectos del fenómeno de El Niño el Gobierno anunció la puesta en marcha del «Plan Energía YA» con medidas destinadas al ahorro de energía eléctrica y aumentar la generación térmica para proteger reservas en los embalses.

Desde el primero de septiembre comenzó a operar el programa transitorio de incentivos al uso eficiente de la energía establecido por la CREG. El mecanismo reconoce el ahorro de los usuarios regulados y contempla cobros adicionales para quienes superen su meta de consumo.

Los gremios del sector, como Andesco, Acolgen, Asocodis, entre otros han manifestado su respaldo al Plan, «que arranca con la decisión del Gobierno Nacional de destinar $1.5 billones de pesos para proteger el servicio de energía de los colombianos»

El correcto funcionamiento del sistema eléctrico colombiano requiere del adecuado flujo de potencia y el adecuado flujo de caja. En estas condiciones se aprecian esfuerzos institucionales para la reducción de la probabilidad de un racionamiento energético y también de un racionamiento financiero.

Cualquier medida que se implemente en estos momentos debe estar dirigida a que oferta y demanda estén acompasadas; asunto que se logrará si se maximiza la disponibilidad de recursos y se reduce la demanda de energía eléctrica. De cara a los usuarios la responsabilidad está clara: o ahorramos o fallamos.

A continuación, dedico esta columna a identificar los resultados hasta ahora logrados en términos de ahorro de energía eléctrica: ¿Se ha movido la demanda de electricidad en la dirección que necesitamos?

En lo que va corrido de 2026, desde el primero de enero hasta el 19 de septiembre, la demanda de energía eléctrica promedio diaria del país ha estado en 243 GWh. Coherente al movimiento habitual del consumo de energía eléctrica pero contrario a las expectativas de reducción de demanda, el mínimo del consumo fue el primero de enero con 193 GWh y el máximo ocurrió el 18 de septiembre, con un consumo de 267 GWh.

De hecho, el promedio del consumo de energía eléctrica en 2026 ha tenido una tendencia alcista. Cada día que pasa, en promedio, la demanda de energía eléctrica crece 0,08 GWh. Esto es que bastan 12 días para que la demanda de energía eléctrica aumente 1 GWh en promedio. Lejos de reducir la demanda de energía eléctrica, en 2026 la demanda de energía eléctrica está aumentando muy por encima del promedio histórico.

En lo que va del año, la demanda de energía eléctrica promedio mensual ha crecido 9,7%, desde enero hasta septiembre. Tan solo en tres meses se ha visto reducción de la demanda frente al mes anterior: abril, junio y agosto; en el resto de los meses la demanda ha crecido.

Septiembre no solo tiene el valor más alto de demanda en un día específico, también en el acumulado de sus 19 días tiene la demanda media más alta de todos los meses del año. En lo que va de septiembre, la demanda de energía eléctrica nacional ha crecido un 2,2% por encima del mes de agosto.

 

La demanda no ha levantado el pie del acelerador. En lo que va del año la demanda promedio diaria ha crecido 9,7%; un aumento cercano al máximo histórico. 

Las reducciones de demanda han sido pocas y transitorias. Solo abril, junio y agosto registraron disminuciones frente al mes anterior; además, fueron seguidas por nuevos aumentos que llevaron la demanda a niveles todavía mayores.

Septiembre marca, hasta ahora, el pico de demanda diaria. Es necesario buscar medidas para que la tendencia de crecimiento de demanda se revierta, si octubre, noviembre y diciembre mantienen esta tendencia habremos fracasado en los esfuerzos por contener los efectos de El Niño. 

Es necesario monitorear el efecto de incentivos y anuncios. Durante varios años, la tarifa de energía eléctrica ha aumentado y, con ella, también el consumo. Si la demanda sigue sin ceder, habrá que reconocer que los usuarios consumen electricidad de acuerdo con sus necesidades y que el precio, por sí solo, puede no ser suficiente para modificar ese comportamiento. Si los cobros adicionales no logran reducir el consumo, mantenerlos disminuiría el bienestar de la población sin producir el ahorro esperado. 

El ahorro sigue siendo una tarea pendiente. Puede haber tiempo para evitar un racionamiento, esto pasará por la reducción de consumo de los usuario regulados y también regulados: los mecanismos, anuncios, incentivos y propósitos para lograrlo deben ser monitoreados para identificar sus logros o, rápidamente, hacer las mejoras necesarias.

Cierro este escrito con una invitación. En unos días escribiré una columna con propuestas prácticas, unas sencillas otras más difíciles, para ahorrar energía eléctrica en comercios, industrias, hogares y gobierno. Si me hacen llegar sus ideas para lograrlo, allí las incluiré.

Gracias por leer,

Referencias

https://www.presidencia.gov.co/prensa/Paginas/Gobierno-activa-Plan-Energia-YA-para-enfrentar-fenomeno-de-El-Nino-y-proteger-el-suministro-electrico-260907.aspx

 

https://acolgen.org.co/wp-content/uploads/2026/08/2026-08-25-VF-Comunicado-intergremial-Plan-Energia-YA.pdf

Alfredo Trespalacios Carrasquilla

Doctor en Economía, Magíster en Finanzas, Ingeniero Electricista. Consultor y formador en temas de energía, finanzas y riesgos.

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