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“La información crea conciencia. A más información más conciencia”: Hernán Torres

Foto: 360Radio.com.co

Al Poniente conversó con el diputado por el Partido Liberal, Hernán Torres, acerca del papel de la Asamblea de Antioquia en el desarrollo del departamento.

¿Quién es Hernán Torres?

Soy un hijo de Antioquia. He vivido toda mi vida en Girardota, Antioquia. A mis 8 años quedé huérfano, mi padre fue asesinado. Me tocó como a muchos colombianos, salir adelante. En la casa éramos once hombres -de los cuales han muerto tres- y una mujer, una mamá a la que le tocó salir sola con esos hijos. Me tocó ser vigilante muchos años, trabajar de noche para poder estudiar, seis a seis como dicen muchos, y salir a las seis de la mañana a estudiar hasta las 12 para poder asistir a la universidad.  Me enamoré de la escritura y, algún día, para comprender lo que había pasado con mi padre, me hice abogado. Me dediqué a escribir textos jurídicos enfocados en el régimen territorial y departamental, y también me dediqué a ser docente en la Universidad de Medellín, hace ya 22 años. Hoy comparto también la cátedra con la Universidad Autónoma y fui facilitador en la Universidad de Antioquia, en la escuela de Gobierno de Políticas Públicas. Desde los 18 años he sido empleado público, ahora con la modalidad de diputado. He estado siempre pegado a lo público pero he intentado también trabajar en entender esa relación público-privada. También me dediqué a hacer conferencias, a enseñar y un día, hace 6 años, decidí crear una cosa que se llama “la clínica de los concejales”. Clínica porque curábamos el tema jurídico de los muchos concejos que hay en Antioquia y lo que buscamos es sanar. De esa clínica salió una hija que es la ESAC Intinerante, que es la Escuela de Acción Comunal, y es intinerante porque vamos a todo los municipios. Hacemos una clínica cada mes aquí en Medellín en Coogranada, la cooperativa que nos presta el espacio y hago dos o tres regionales, donde en un municipio congregamos muchos concejos, muchos secretarios de concejos, ahí miramos las problemáticas individuales de cada consejo y sacamos muchas soluciones.

Enamorado de Antioquia, le llamo mi gran patria. Yo siempre he dicho que Antioquia es la extensión de mi familia y de mi municipio y por ella trabajo, por ella me esfuerzo. Me gusta el fútbol, soy bailarín de salsa, me gusta compartir con mis amigos, nunca duda de la amistad y siempre he considerado que quien encuentra un amigo, aunque sea una frase muy trillada, encuentra un tesoro y me mantengo buscando tesoros en los amigos. Trabajo y leo mucho, todos los días estudio y leo. He producido para la vida jurídica y administrativa de este país 15 libros, que son textos que la gente consulta, dos de los cuales he hecho en compañía de dos grandes mujeres; el último con la doctora Aura Marleny, concejal de Medellín, con el sello de la Universidad de Medellín. Y aquí estamos trabajando en esta Asamblea departamental, hoy soy vicepresidente primero de la Asamblea Departamental.

 

Diputado, viene usted desde la academia ¿Qué tanta academia encuentra uno en el ejercer público a nivel nacional?

A Carlos Gaviria le comprendí y entendí, él siendo un gran magistrado, siendo un gran hombre, alguna vez me preguntaba ¿Por qué se metió al congreso? ¿Por qué aspiró a la Presidencia de la República? Y en alguna entrevista que le hicieron a él -no recuerdo la bibliografía o en dónde la encontré, pero si el aprendizaje-, él daba a entender la importancia de la  academia en los cuerpos colegiados y en la rama ejecutiva del poder público y, alguna vez, me comentaba un congresista que si Carlos Gaviria advertía en un proyecto de ley un posible cuestionamiento paraba el proyecto y la gente se ponía a estudiar más. Una advertencia jurídica del doctor Gaviria y del doctor Néstor Hincapié, cuando me lancé a este proceso de la asamblea,  era que querían ver a un académico demostrar que en los cuerpos colegiados y en la función publica es muy importante la academia. Yo eso lo he experimentado en la Asamblea Departamental, de hecho mis compañeros -en gracia o con seriedad- me dicen “la conciencia jurídica”, y es porque ellos se dan cuenta de que yo aporto en las nuevas ordenanzas y mis debates son jurídicos; me siento con algunos secretarios de despacho a mirar las ordenanzas, a hablar con ellos, voy a las comisiones -aunque yo no sea de ellas- a aportar y, me atrevo a decir, que en la producción de las ordenanzas que se han presentado en la Asamblea Departamental han tenido mucho en cuenta el toque jurídico y el aporte académico para que salgan con una proyección más importante, como instrumento fundamental para nuestro gobernador, y que lleven mucho de juridicidad y de academia. Ahí he experimentado mucho lo que decía Carlos Gaviria y lo que buscaba el doctor Néstor Hincapié al lanzarme a la Asamblea, pero también ocasiona algo muy importante, y es que yo con la clínica de los concejales y con la ESAC, con mis conferencias, con mis charlas, quiero invitar a otros a quienes les gusta la academia, que les gusta compartir la academia, a que vayan a estos cuerpos colegiados. Hoy lo puedo decir -yo que fui concejal en Girardota- y algo me he visto en la Asamblea y tengo la plena seguridad, es que la academia puede aportar mucho a que salgan elementos e instrumentos jurídicos y actos administrativos muy importantes, más sanos, con más filtro y con más pulcritud administrativa, para que puedan ser ejecutadas debidamente  por el ejecutivo departamental, municipal o nacional. Me Parece que se puede hacer mucho desde la academia en esos cuerpos colegiados, mucho, mucho.

 

Hay una visión nueva en la construcción académica a nivel mundial y del pensamiento, una visión más sofisticada. Habla usted mucho de la academia desde el referente jurídico, pero ¿qué otras disciplinas y qué otras ciencias le podrían aportar a dar estructuras más serias a los datos de la asamblea?

Cuando hablo de academia quiero abrirlo a todos los campos académicos, porque las ordenanzas son jurídicas en su formación y en su concreción, pero son textos sociales, textos ambientales, son textos de servicios públicos; ahí es donde cabe la academia en general. Invito al geólogo, al ingeniero industrial y a todas estas disciplinas científicas a que participen en los cuerpos colegiados, a no evadirlos sino a llegar a ellos y llenar estos espacios, porque al final de cuentas una ordenanza es algo técnico que se aplica y deja de ser tanto la norma sino cómo se aplica y cómo pega en una sociedad. Hay una confusión muy grande en Colombia y es que no diferenciamos lo que es política y lo que es el poder político. Ese proceso de encantar, de buscar, de crear ideas para que voten por uno es un proceso político muy importante, pero a través de la política se va al poder político.

La ley 130 del 92 -que es la ley de los partidos políticos- dice, en el artículo 2, que el objeto de los partidos políticos es acceder al poder público, dos: acceder a los cargos de la acción popular y tres: influir en las decisiones político-económicas del país y democráticas, ósea, que es a través de la acción política, de partidos políticos y de movimientos políticos que se llega a la estructura del Estado. Ahí entra a tener mucha importancia el voto y entra a tener mucho cuidado el tema del aval, a quién le damos el aval, porque usted sin un partido político o sin un movimiento político o ciudadano no accede al poder público. Entonces, no es lo mismo decir “política” que “poder político” o “poder público”, pues a través de la política se accede al poder público y eso es una cosa a la que hay que tenerle mucho cuidado.

 

José Pablo Feinmann es un filoso argentino. Él habla de la filosofía política del poder mediático y también hace un análisis sobre el hecho de que muchas veces la política no es la ejecución real de sí misma sino la construcción de percepciones en las personas ¿Por qué existen esas percepciones en los ciudadanos de que la Asamblea no ejecuta y no hace nada?

Por puro desconocimiento. El Estado es unitario, así que no es lo mismo lo que hace la nación, lo que hace el departamento o lo que hace el municipio. El estado crea las políticas generales, las políticas del Estado y las políticas de cada ministerio; la función del departamento -según el artículo 298 de la constitución Política- es que complementar la acción de los municipios, intermediar entre la nación y los municipios y coordinar la acción de los éstos. Entonces, el que piense que el municipio hace lo mismo que el departamento está equivocado porque lo que hace la Asamblea tiene que ser con base en la labor de complementariedad, de coordinación e intermediación, porque el que presta inmediatamente los servicios públicos y el que hace las obras públicas es el municipio, por eso los grandes recursos se van para el municipio, así que tiene más plata el Concejo que la Asamblea ¿Por qué? Porque el presupuesto de la Asamblea es un porcentaje de los recursos corrientes del departamento, que son incomparables con los del municipio; y el municipio es el que está obligado jurídicamente, a nivel de la constitución política, a hacer las obras públicas y a prestar los servicios públicos, así cuando la Asamblea va actuar debe tener conciencia en este sentido, que ésta no es el prestador directo de los servicios públicos y de las obras públicas sino que complementa, intermedia y coordina. Cuando se va a mirar la Asamblea se debe tener enfoque en esas funciones que son casi invisibles, porque la gente ve al que le hace la obra, al que le presta el servicio público y el departamento como tal no está constituido para eso en la Constitución, y los gobernadores, a veces, confunden ese papel y se ponen a hacer lo mismo que los municipios, cuando no es la esencia del departamento. El tema ahí es que nosotros tenemos más funciones que un municipio, aprobamos un plan de desarrollo, un presupuesto, pero somos más invisibles porque nuestras labores son muy, muy de las regiones. Otro problema es que siempre nos comparan con el Concejo de Medellín, no nos comparan con el Concejo de Campamento, sino que nos comparan con el de Medellín.  Hay gente que dice “yo quiero ser primero concejal de Medellín que diputado”, no dicen “concejal de Envigado”, ni “de Campamento”, ni “de Peque” sino “concejal de Medellín”, ahí está el problema.

 

Desde su papel como académico, si le dijeran “solo puede dejarles un pensamiento en función de lo público a los estudiantes” ¿Qué reflexión les dejaría?

A todos mis estudiantes les he dicho: “la información crea conciencia. A más información más conciencia”. Por eso hay que luchar por la información para tener conciencia. La información crea angustia socrática y esa angustia socrática va a llevar al conocimiento. Yo siempre les decía lo de Tagore, que él hablaba de una cosa muy hermosa: investigar, dudar de lo investigado e indagar. El estudiante cree que con solo investigar llegó al tema, pero no duda de lo que investiga y después de que uno lee lo que investiga tiene que indagar, tiene que irse a ver el universo.  Yo siempre les digo “muchachos, información crea conciencia. Indagar, investigar, dudar de lo investigado e indagar mucho”. Indagación, ahí está el problema. Por eso, cuando indagan, yo siempre les digo a los muchachos una frase de Eisten: “¿Qué sabe el pez del agua, donde nada toda su vida?” y después les digo: “¿Qué sabe el hombre de la tierra, que todos los días camina?”, después les digo: “¿Qué sabe usted del hogar donde todos los días va?”, y después les digo: “¿Se conocen las manos?”, y no se conocen ni siquiera las manos, entonces -digo yo- ¿Qué sabe el hombre del mismo hombre?

¿Todos los hombres son el hombre?

Todos los hombres son el hombre y la mujer.

¿Hay una verdad?

Como dicen los filósofos del derecho “hay muchas verdades y hay una verdad verdadera, y la verdad verdadera es como la felicidad: ojalá la busquemos siempre, pero que nunca la encontremos”.

¿Hay una verdad para el desarrollo?

Claro.

¿Cuál es la más aproximada que tenéis en tu cabeza?

La más cercana es que estamos volviendo al principio, y el principio son los griegos,  no estaban tan equivocados.

¿Hay interpretaciones en la realidad?

Sí, porque ellos en Atenas eran filósofos y los espartanos eran guerreros, y eran la misma Grecia. Sin embargo, ambos hablaban de los dos y ambos consideraban que los dos eran necesarios

San Agustín, muchos siglos antes de René Descartes, dijo: “Si Fallor, Sum” (“Si me equivoco, existo”) ¿Uno puede fallar en lo público y sacar conclusiones?

En lo público se debe errar, pero sin dolo, sin la mala intención, o sea, con culpa más no con dolo.

 

Diputado, un filósofo imprescindible. 

Voy a decir algo muy interesante y te lo voy a decir porque cuando estaba joven nosotros recogíamos textos y libros para regalarlos a la comunidad y yo me robe uno.  Yo me quedé con el Khalil Gibran, el del loco. Me quedé con ese pero después encontré “El lobo estepario” y me quedé con ese. Pero el libro que más me llama la atención se llama “El extranjero”, y el que le recomendaría a cualquiera sería “Mi credo” de Hermann Hesse, este libro es un montón de conceptos y de pedazos de partículas de la vida que él expresa de cada momento para decir qué es “mi credo”, y en esa frase lo que más me encantó de Hermann Hesse es que él critica la frase de La Biblia o, más bien, el mandamiento que dice: “ama a tu prójimo”. Él dice que La Biblia debió decir: “ama a tu prójimo como si fuera parte de tu mismo, porque, el día que tú te dañes, lo dañas”.

Un escritor Antioqueño.

¡Qué problema! Porque yo crecí con Héctor Abad Gómez y yo creía que el que más me gustaba era Héctor Abad Gómez, pero, me quedé con el Papá …. es la cosa más hermosa que yo he leído. Lo recomiendo.

Si queremos generar conciencia a través de la información ¿Qué tan lejos está en Antioquia de pensarse en un libre flujo de datos? ¿Que yo pueda ingresar a una página web y encontrar toda la información disponible del mundo, auspiciada por la Gobernación de Antioquia, que yo encuentre datos de desarrollo, datos del Concejo, datos de los municipios, que encuentre datos de cualquier cosa para que la gente pueda acceder a un centro de micro dato avanzado?

Sería algo muy importante, pero yo creo que la Gobernación va para eso, no sé si en este periodo, pero se tiende a eso. Eso sí, tiene que darse en forma coordinada y armónica con los municipios, porque yo visité 121 de los 125 municipios de Antioquia en la campaña, y ahora he estado yendo a los municipios con la “clínica” y con muchas cosas y,  te cuento, lo que he encontrado en los municipios es tan grande que no hay una biblioteca hoy que los abarque ¡Es tan grande lo que yo he encontrado!  Un ejemplo no más. Hace dos meses yo estaba en San Francisco y me encontré con un concejal que quedo como concejal por un voto, pero él no pudo ir a votar porque los grupos armados no lo dejaron y un amigo votó por él, a los 3 días se dio cuenta de que era concejal por un solo voto pero no con el de él, y le dijeron: “vaya posesiónese que usted quedó como concejal por un voto”. Eso hay que mostrarlo y hay que contarlo, algo tan sencillo como mostrar que hoy los parques locativos no se llaman “parques locativos” sino “centros de innovación”. Es como contar la historia de Campamento, en donde las elecciones antes de las últimas mataron a los dos candidatos y quedó fue un muchacho que llegó de coyuntura. Hay que mirar todas esas cosas tan sencillas, mínimas, sin hablar de lo macro que hay que contar. Esto no se informa, esto queda en la historia de ese municipio. El día que la Gobernación y que el Estado también a nivel nacional coja todas estas mecánicas municipales, las encuentre y las vuelva información va hacer muy importante. A mí mi esposa hasta hace poquito me decía: “Hernán vamos a Estado Unidos”, y yo le decía: “No voy a ir a Estado Unidos hasta que no me conozca Antioquia”, “¿Entonces cuándo vamos a ir a Estados Unidos?”, me decía ella, y yo le contesté: “Yo creo que nunca”. A ella le dio risa, y yo le dije: “Cuando quiera se va y hace un atajo, y conoce de una vez Estados Unidos y no se da el gusto de conocer a Antioquia. Yo la invito a que vamos”. Y ese es el tema, una situación muy clara que he encontrado en la Asamblea Departamental. Yo vengo luchando con una frase en la Asamblea y es que la lejanía no puede ser sinónimo de ausencia.

¿Cómo podemos acabar esas brechas económicas en las subregiones antioqueñas respondiendo a las lógicas económicas?

Claro. Estamos trabajando no sobre la oferta sino sobre la demanda. Un alcalde es feliz diciendo “le di puesto a todos los que me pidieron un puesto en los colegios”, pero usted va a mirar los barrios y las veredas y encuentra mucha gente jugando fútbol sin estudiar. El tema es que hay que empezar a ver a ese Estado como el que ataca positivamente, claro está, ataca tanto la oferta como la demanda; el Estado no está ofertando y, sobre todo -lo que hablabas ahora-, está dejando demasiado papel en el particular. Entonces, yo pienso que el Estado está huyendo hacia el particular y por eso el derecho público está huyendo al privado, porque es el privado el que está entregando las herramientas macroeconómicas financieras para solucionar las necesidades de la comunidad.

Hay un libro muy hermoso que se llama “El costo de los derechos”, se los recomiendo, lo escribió un asesor de Obama y un constituyente norteamericano, con el fin de demostrar que los derechos y los beneficios se sustentan en los impuestos, en los gravámenes, y cómo el cumplimiento de esos principios, de esos planes de desarrollo, esos problemas de gobierno se pueden cumplir, a través de los gravámenes que un Estado crea, así, donde no se paga impuestos y donde no hay gravámenes difícilmente el Estado cumple con las necesidades básicas de la comunidad. Esa relación gravámenes – impuestos entre los ciudadanos que esperan que el Estado actúe es indirectamente proporcional, negativa o positivamente, dependiendo de la mirada que usted le haga, pero hoy estamos en eso. Ese libro es muy importante por eso.

¿Qué piensa usted de la conformación de áreas metropolitanas y provincias -como la de Cártama- para el desarrollo?

Yo fui ponente de la ordenanza macro para las provincias y de la provincia de Cártama, pero siempre vengo diciendo algo muy importante y es que la ley 1454 habla de un principio de la gradualidad, que la Corte ya lo estudió y ya dijo qué significaba ese principio de la gradualidad, y es que los territorios tienen que empezar a hablar gradualmente de las figuras, o sea, que primero experimente el municipio, después experimente la ciudad de municipios, después las provincias y, si quiere, las áreas y después los distritos.

¿Qué dice la corte? Que no se puede pasar de un municipio, ostentosamente, a un área metropolitana, porque hay dos figuras primero. Primero hay que asociarse, si la provincia da resultado, se crea el área metropolitana y después el distrito. Entonces, en el principio de la gradualidad es en lo que no están pensando los municipios. Yo iba mucho a las charlas y ya no me invitan, porque cuando me invitan yo voy es a defender al municipio. En Europa en un posgrado muy bonito aprendí que, por allá en un pueblo europeo con tal profesor, hicieron un concurso para modificar un parque y presentaron, digamos, 20 proyectos y ganó uno que demostró que ese parque no se debería modificar, imagínate la magnitud de las cosas.

 

¿Qué le dice la frase “A pensar de todo”?

Que todo se debe pensar y eso es muy cierto. Los políticos estamos llevando las ideas, las ideologías, al marketing político, cosificamos la situación y hacemos las campañas políticas con la idea llevada al logos, entonces la idea llevada al logos se llama ideología. “Habrá libertad, habrá paz”, esa idea que está en la Constitución Política, que está en todos, se lleva al marketing, a la propaganda, a las encuestas, se vuelve ideología y con eso ganamos las elecciones y el poder político.