¡Vienen por nuestros niños!

Al final los más vulnerados son de nuevo los niños, porque les están robando su infancia, los están confundiendo al mismo tiempo que los sexualizan desde una edad en la que no son plenamente conscientes sobre su sexualidad


En toda película donde aparecen escenas de riesgo extremo, que impliquen tener que salvar la vida de algunos, aparece la célebre frase: ¡mujeres y niños primero!, y no es para más, cualquier persona que se viera en una situación de peligro que involucre niños, optaría por salvarlos.

Cuando se desaparece un niño, o lo que es peor es abusado sexualmente y/o asesinado, la indignación y el rechazo es total, este tipo de noticias reciben amplio cubrimiento, porque se atenta contra el ser más indefenso de la sociedad.

¿Qué pasaría si alguien nos alertará que existe un riesgo inminente para un menor?, sin duda tomaríamos todas las medidas del caso para prevenirlo, la realidad es que a la vuelta de la esquina se avizora un gran peligro, ¿cuál es? ¿dónde viene?.

Pongamos nuestra mirada en lo que está pasando en Estados Unidos, con todo el movimiento transgenerista, y su ´lucha´ para que niños desde los 3 años, comiencen a recibir tratamientos y cirugías para cambiar físicamente su sexo.

Esos mismos niños a los que se les niega tomar alcohol, manejar, fumar, hacerse un tatuaje, porque se les considera que no tienen la suficiente madurez, se les está permitiendo que cambien su sexo desde muy pequeños, gracias a la gran presión política del sector transgénero y de sus simpatizantes.

La pelea es sin cuartel, este tema tiene fuertemente dividido a los americanos, en las noticias se ven marchas y enfrentamientos de padres protestando contra escuelas que impulsan el cambio de sexo, incluso las batallas han llegado a las Cortes donde en ocasiones uno de los padres está a favor del cambio y otro no.

Al final los más vulnerados son de nuevo los niños, porque les están robando su infancia, los están confundiendo al mismo tiempo que los sexualizan desde una edad en la que no son plenamente conscientes sobre su sexualidad. Por eso visten a un niño como niña o viceversa, les cambian sus nombres, les aplican medicamentos para bloquear hormonas, les hacen cirugías irreversibles de reasignación de sexo (mutilaciones de genitales y de senos). Ya son varios los casos de personas que se arrepienten de haber accedido a este tipo de cirugías.

Aunque esto no se vea todavía en nuestro país, como todas las modas de afuera (malas y buenas) tarde que temprano llegan. Estemos alerta, ¡Vienen por nuestros niños!


Todas las columnas del autor en este enlace: https://alponiente.com/author/luigiparraf/

Luigi Parra Forero

Esposo. Papá. Economista. Maestría en Economía
@UNALOficial. Docente Universitario. Escritor. Menos Estado. Menos Impuestos. (#LOML)

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