¿Quién para la subida del dólar?

“Los mercados empiezan a mirar con desconfianza el país por los anuncios en materia minero – energética como en cierta manera lo reconoció el ministro de Hacienda José Antonio Ocampo”.


El dólar cerró esta semana a casi 5 mil pesos. El precio más alto en la historia de Colombia y con una subida de más del 29% ($1.114) respecto al mismo día del año anterior (ver). Es cierto que la inflación es un fenómeno que se vive a nivel mundial y del que no escapan potencias como el Reino Unido, que ha visto cómo su moneda también sufre la devaluación y por consecuencia genera crisis políticas como la de obligar a su primera ministra, Liz Truss, a renunciar tan sólo 45 días después de posesionarse en el cargo y saliendo con el penoso récord de la gestión más corta de un “premier”.

La guerra de Rusia – Ucrania ha sido uno de los factores de la inflación, por la dependencia de Europa al gas ruso, a su vez, Ucrania, es uno de los principales proveedores a nivel mundial de la urea, el fertilizante más usado en el campo. Los rezagos del Covid todavía se sienten por la ralentización de casi dos años entre las exportaciones e importaciones de productos. Pero que el peso colombiano sea hoy la segunda moneda más devaluada de Suramérica después del peso argentino según Bloomberg y publicado por el mismo presidente Petro (ver) no es casualidad.

Los mercados empiezan a mirar con desconfianza el país por los anuncios en materia minero – energética como en cierta manera lo reconoció el ministro de Hacienda José Antonio Ocampo: “(la subida del dólar se debe a) la percepción de algunas declaraciones de colegas sobre el tema del petróleo que ha sido objeto de mucha preocupación porque es el principal producto de exportación de Colombia” (ver). En ese análisis coincide el ex ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas “el mercado piensa que los ingresos de divisas van a disminuirse (sic) por cuenta de las políticas del gobierno” (ver).

Como relata Cárdenas, en un escenario de confianza, la rápida devaluación del peso no tendría sentido. En este 2022 las exportaciones colombianas han aumentado en un 50% y sigue llegando inversión extranjera directa. En teoría, hay oferta de dólares y si esto funcionara como oferta – demanda, a mayor oferta de dólares menor sería su valor respecto al peso, como lo vivimos por ejemplo entre 2013 y 2014 donde un dólar estaba entre 1700 y 2000 pesos colombianos, explicado en parte por los altos precios del petróleo, que superaban los 100 dólares por barril, pero también por la confianza del mercado en el país.

La confianza se brinda con políticas y reglas de juego claras para todos los sectores económicos. En lugar de acorralarlos se les debe brindar condiciones para que sean más competitivos, generen nuevos empleos y produzcan riqueza para el país y sus ciudadanos; confianza que anime a empresas de afuera a invertir en el país, asentarse en Colombia y generar nuevos trabajos, no hacer ir a las que ya están por falta de claridad. Confianza que muestre que podemos tener una transición energética gradual, que en lugar de satanizar industrias como el carbón y el petróleo que han jalonado buena parte de nuestra economía, se trabaje con estas para que se suban y sean protagónicas en el bus de la transición y contribuyan a la paz total.

 

About the author

José María Dávila Román

Comunicador Social - Periodista de la UPB con Maestría en Gerencia para la Innovación Social y el Desarrollo Local de la Universidad Eafit. Creo que para dejar huella hay que tener pasión por lo que se hace y un propósito claro de por qué y para qué, hacemos lo que hacemos. Mi propósito es hacer historia desde donde esté, para construir un mundo mejor y dejar un legado de esperanza y optimismo para los que vienen detrás. Soy orgullosamente jericoano.

Nota al pie: El columnista tiene o ha tenido vinculación laboral con la minera AngloGold Ashanti. 

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