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Que Medellín sea resiliente, que se cuide a sí misma

Los intereses de la ciudad son superiores a los de algunos grupos políticos o algunos habitantes.


 En un contexto político complejo vivimos un hecho sin precedentes en Medellín, un fenómeno al que la ciudad había sido ajena y se había limitado a ser espectadora de cuando esto sucedía en la capital o en otros municipios lejanos. El fenómeno de Revocatoria toca hoy a los habitantes de la ciudad de Medellín, hace parte de la opinión pública, está en las portadas de los medios y recorre el voz a voz de la ciudad, y más complejo aún, se da en medio de una pandemia que ha generado crisis en muchos sectores y que hemos padecido todos sus habitantes.  Sin embargo, es fundamental que Medellín se proteja a sí misma de los efectos negativos que puede generar este proceso.

Como ciudad hemos superado nuestras más grandes tragedias, el narcotráfico, la violencia, el paramilitarismo y una serie de retos y desgracias de los que aún sufrimos los rezagos, pero qué seguramente como ciudad superaremos.

Es necesario como ciudadanos hacer un acuerdo, un trato que nos proteja a todos, y que nos permita cuidar esta ciudad que nos lo ha dado todo, por eso estos cinco puntos:

Primero: Entender que la ciudad está por encima de los intereses de cualquier político, grupo empresarial, influenciador o artista. Medellín es Medellín, la que construyeron nuestros ancestros, arrieros, comerciantes, médicos, abogados, hombres y mujeres con tesón.

Segundo: Los intereses de la ciudad son superiores a los de algunos grupos políticos o algunos habitantes. Superar la pandemia, eliminar la pobreza, tener educación superior para todos los habitantes, llenar de oportunidades a todos los jóvenes, tener pleno empleo, garantizar una vida digna para cada ciudadano, fortalecer la economía, eliminar la corrupción superar definitivamente la violencia y convertirse en una ciudad de talla internacional.

Tercero: Medellín es de sus ciudadanos, No pertenece a Uribe, a Petro, a un empresario o grupo empresarial, ni a ningún otro interesado en enriquecerse o satisfacer sus propios intereses, Medellín pertenece a sus barrios, a sus niños, a todos los seres que la habitan y quienes han crecido, vivido y recorrido sus calles, disfrutado su cultura, estudiado en sus colegios y universidades, quienes toman el transporte público o conducen en sus vías, a todos los que tenemos nuestra familia y nuestros sueños.

Cuarto: Somos Antioqueños, Somos Medellinenses, somos paisas. NO somos rivales, no somos enemigos, no somos los de ningún político contra otro, somos quienes nacimos en medio de estas montañas, quienes nos sentimos orgullosos de nuestra ciudad con cada hito o logro que alcanza, a los que nos duele que en ella aún haya desigualdad y pobreza, los que somos conscientes de que el desarrollo de Medellín beneficia a todos sus ciudadanos. Una vez termine este proceso, sin importar quien salga victorioso democráticamente, volvemos a ser hermanos, hinchas de Nacional y Medellín, compañeros en el trabajo, respetuosos de la Cultura Metro y respetuosos de quién piensa diferente. Por eso el debate debe darse en el marco del respeto, la tolerancia y el reconocimiento del otro.

Quinto: en Medellín somos respetuosos de cada proceso democrático, tanto elecciones y gobiernos electos, como del ejercicio de control, todo hace parte de mecanismos de participación, expresamos libremente y con respeto nuestras opiniones sin ser objeto de amenazas ni ataques de ningún tipo, la integridad, tranquilidad, bienestar y vida de cada ciudadano son sagradas. Todos nos respetamos y respetamos esta ciudad amada.

El futuro de Medellín es promisorio, cada vez se convierte en una ciudad más estratégica, más atractiva para los grandes capitales, el comercio, la inversión, la cultura y el deporte. El desarrollo de Medellín es grande e imparable a pesar de cualquier político, lo será por sus ciudadanos, sus trabajadores, sus deportistas, sus emprendedores, sus artistas, sus comerciantes, estudiantes, profesores y todos los que nos despertamos con el principal objetivo de salir adelante con nuestras familias.

Esta es Medellín, la nuestra, la que amamos y debemos proteger entre todos. Por eso sus fines supremos están por encima de los intereses de cualquier particular. Que este sea nuestro acuerdo.