Pizarro: un sentido mensaje

Imposible contener las lágrimas al ver la emotividad de María José Pizarro; en el momento de imponer la banda al presidente de la República Gustavo Francisco Petro Urrego, en un acto histórico que vibró en el país con diferentes eventos culturales y de regocijo; ante una Colombia cargada de esperanza y que le grita al actual gobierno con pancartas, palabras, publicaciones y en pensamientos:

¡No nos fallen!

María José ha seguido los pasos de su padre en una lucha política por arrebatar el poder a la derecha que lo ha sabido tomar por el bien o por el mal, y en la posesión fue ella quien protagonizó uno de los múltiples actos de la ruptura del protocolo, en donde por tradición debía ser el presidente del Senado quien impusiera la banda al nuevo presidente.

Esto condujo a un sinnúmero de recuerdos y citas en redes sociales, como la publicada por Juancho Muñoz (Juan David Muñoz Quintero), líder social y cultural del municipio de Bello, municipio al que es cercana María José.

En la publicación se ve una imagen antigua y la de la reciente posesión acompañada por una estrofa de la canción de Mercedes Sosa “Como la Cigarra”; cantora que sufrió el exilio y la prohibición en carne propia.

Entre otros detalles destacados resalto la chaqueta de María José que representaba la historia; enmarcando el rostro de su padre con la frase: “Que la lucha por la paz no nos cueste la vida”, esta prenda hace parte de la colección “Feliza”, inspirada en el Pacífico colombiano, un diseño creado por Mateo Perea, de Tejidos Chakana.

La pieza fue elaborada por casi 30 personas en el marco de un proyecto de paz y reconciliación, el grupo de tejedores estaba conformado por familiares de soldados, víctimas del conflicto y excombatientes, con el fin de brindarles herramientas para que puedan trabajar desde la artesanía, los saberes y hacer piezas de memoria reivindicado el papel del tejido como elemento transmisor del pensamiento y de la memoria.

Otros usuarios compartieron fragmentos o la totalidad de la carta que Carlos Pizarro escribió a su hija:

Carta de Carlos Pizarro a su hija, fechada el 23 de octubre de 1983:

«Mi niñita:

Tengo en mi alma para ti un montón de sonrisas y mariposas. Algún día juntaremos los soles que tú pintas con los soles que yo hago nacer y tendremos para los dos, para los tres y para todos, unas caras felices. La gente nos mirará y van a querer nuestras sonrisas. Ese día llegará; por ahora, que nos toca continuar lejos el uno del otro, recuerda siempre que no importa dónde estés y lo que hagas, yo te amé antes de que nacieras y te amo más hoy que te conozco, hoy que no te sienten rara ni mis ojos, ni mis manos, ni mis sueños.

(…) Sé sabia, amor mío. Ser sabio es conocer en cada época todo lo que ella nos depara, vivir apasionadamente cada camino y cada extravío, saber siempre que el saber es un árbol infinito donde siempre se escala, ser sabia, mi niñita, es saber gozar de las cosas pequeñas de la vida y saber estar siempre al lado de los ideales justos. Y sé buena, también, niña mía, que tu alma siempre esté vestida de fiesta para recibir al amor y para hacer brotar amor. Nadie se resiste a un alma que va de fiesta por la vida. La risa convoca la risa. El amor llama al amor. Odia, mi niña, la injusticia y a los injustos, odia el dolor que provocan unos hombres en otros, rebélate contra toda injusticia que veas cometer a tu lado. No importa si sufres un poco por ello, con el tiempo tu estatura se habrá agigantado y te regocijarás con el orgullo en tu propio valor personal, un orgullo sano, dulce y humano.

Mi niña, yo no te he podido dar toda la ternura que mi vida había acumulado para alimentarte y recrearme. Tengo atrasadas un sinfín de caricias que sólo tú, mi hija, podrías despertar y debías recibir. Las guardo en mí. De pronto algún día podrán florecer en tus manos o en las de tus hijos.

Que nunca existan lágrimas en tus ojos, búscame cuando estés triste en el sol y las estrellas, en el aire, en todo lo que hay bello en la vida. Yo no pude acompañarte en la vida, pero te di la vida y no me arrepentiré jamás. A ti te corresponde hacerla luminosa, trabaja y juega; juega y trabaja, y serás feliz.

Espero, mi amor, que tu vida se agigante con tus propios desafíos y sea lo que el destino te tenga trazado. Convoca para tu alma y tu cuerpo el amor del hombre o los hombres que te sean entregados por la vida. Sé generosa en el amor, no cuentes en tiempo, ni te reserves nunca para el futuro en cosas del amor. Desgárrate siempre que ames. Ama con todo el amor de la vida cuando el amor te asalte. Sé apasionada. Haz de cada época de tu vida una leyenda (…)»

María José Pizarro: «De su puño y letra», Carlos Pizarro, pp. 137. 2013. Editorial Debate.

Sin duda María José recogió el cariño del pueblo colombiano, un sinfín de mensajes de aliento y admiración, como una de las mujeres poderosas de Colombia que desde el 20 de julio ocupa un importante lugar en el Senado.

“Para que las guerras que hemos vivido no se vuelvan a repetir, hay que tenerlas siempre presentes. Yo aprendí la importancia de la memoria cuando empecé a rescatar la historia de mi padre.” María José Pizarro

Carlos Pizarro y sus hijas

 

About the author

Carito Ochoa

Editora de la Sección de Cultura en alponiente.com. Activista por la equidad, publicista, productora multimedia, técnica en turismo y medio ambiente.

Entre mi experiencia reposa la producción radial del programa Radiorama de MasMusica.Fm, conferencista sobre equidad, columnista y periodista para diferentes medios digitales e impresos.

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