PARAESTADO EN LOS TERRITORIOS

     

He sostenido en diversas ocasiones la existencia de paraestados en los diferentes territorios de Medellín, esto en la ciudad más innovadora del mundo no tiene ningún misterio y tampoco es la revelación de ningún secreto para quienes habitamos, sentimos y vivimos los territorios, ahora bien, el punto neurálgico de mi afirmación es el poder sostener la no claridad sobre quién es el paraestado, esto es; las organizaciones al margen de la ley o la administración municipal.

Por fuerte que suena dicha afirmación es importante reconocer el significado que podría tener la acepción “paraestado” se entenderá como una organización paralela al estado y  estado  es “… la forma en la que se organiza la sociedad para poder funcionar mejor… La Constitución establece dentro de los fines esenciales del Estado servir a la comunidad, promover la prosperidad, garantizar los derechos y deberes de los ciudadanos, facilitar la participación del pueblo en los asuntos de la Nación, defender la independencia y la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica así como un orden justo, entre otros.”

Llevado solo por esta definición podría decir que algunas organizaciones delincuenciales de la ciudad hacen estas veces en territorios, no digo que lo hagan como altruistas, no digo que sea por la búsqueda de un orden social justo, pero si lo hacen en aras de defender sus interés, tenemos casos donde se han legitimado de tal manera que las mismas comunidades interceden por ellos a la hora de una captura, esto es responsabilidad de la administración por el abandono de estos territorios y pensar que su manera de hacer presencia es única y exclusivamente el pie de fuerza, cada vez más grande en la ciudad.

Ahora bien, si en esta definición tratamos de acomodar una organización criminal, al margen de la ley y muchas veces parte de una ODIN (organizaciones delincuenciales integradas al narcotráfico) que hacen presencia en los territorios de nuestra ciudad, podemos ver que no son muy lejanas y cumplen con muchas de estas condiciones, es una forma de organización para mejor funcionamiento o al menos una manera de organización dado el abandono del estado, buscan servir a la comunidad o al menos a quienes velan por los intereses de la organización, garantizan los derechos de unos y otros al mediar en conflictos vecinales y propenden por la protección de un territorio delimitado por ellos mismo. Según esta visión es poco lo que se quedaría por fuera de una definición como la entregada por el Senado y si ellos son el estado entonces la administración no tiene más cabida o definición que ser el paraestado como tal, lo peor de esto es que en muchas oportunidades no hacen las veces de estado solo porque ejerzan la fuerza sino también porque la administración municipal no llega, hoy es la única manera de organización que se encuentra en una buena parte de los territorios.

La llegada del estado o parte de este (por lo general solo fuerza pública)            convierte en caos la organización lograda por estos delincuentes, esta llegada se da solo por épocas donde se deben mostrar resultados para la presa lo que  lleva a la comunidad a sentir rechazo por estos actos y deslegitimar lo que se realiza con policía y ejército.

No trato de validarlos y por el contrario me parece una vergüenza que nuestra ciudad viva estas situaciones, considero que deben ser terminadas todas estas realidades pero es, gústenos o no, la única forma de “justicia”, “orden” o “seguridad” que se ve en muchos territorios. Prueba de lo que digo es el hoy llamado pacto del fusil que vive la ciudad. Es más efectivo un acuerdo entre bandas delincuenciales que toda la plata que se ha invertido en “seguridad” por parte de la administración, hoy en los territorios el estado no es igual a la administración municipal, hoy el paraestado es el que encabeza el señor alcalde de la ciudad, Dr, Aníbal Gaviria, es paralelo a las realidades de los ciudadanos que no vamos a conciertos de talla internacional, ni nos interesa tener el titulo de los más innovadores porque las neveras (cuando las hay) siguen vacías y las lacenas ni que decir.

No debemos seguir pensando en el pie de fuerza como el estado, tampoco debemos pensar desde la otra esquina que no es necesario. Hoy debemos empezar a pensar en intervenciones integrales en seguridad,  y entender como seguridad no la fuerza pública, esta es solo parte, debemos entender también la seguridad educativa, alimentaria, habitacional, cultural, recreativa y demás.

Hoy la actual administración de la ciudad (paraestado en muchos territorios) ha entendido la seguridad como una cantidad de fracciones pero no como un todo, se ha entendido como una necesidad administrativa, esto llevo la ciudad ha burocratizar la seguridad (una alta consejería, una vicealcaldía, una secretaria y de ahí para abajo), también se ha entendido como pie de fuerza y cada vez se piden mas y mas hombres para policía y ejército en aras de propender por la seguridad de la ciudad, se ha entendido como un asunto de infraestructura educativa y entonces hemos decidido construir mas y mas espacios y así por el estilo. No se ha podido consolidar una política de ciudad que busque la seguridad integral.No digo y no creo que esto sea malo en su totalidad, pero debe ser una estrategia coordinada como política de ciudad, no un montón de ruedas sueltas que terminan por no hacer más que politizar y desconfigurar lo que se quiere hacer.

Hoy el estado en los territorios es, lamentablemente, una serie de organizaciones que han impuesto por la fuerza su propio orden, han determinado su economía, se han delimitado territorios y todo esto sin una presencia eficaz alejada del meramente “estado” representado en la fuerza pública.

Dudo ya que sea un reto para el alcalde, creo que se concentra mas en los eventos de talla mundial, ahora solo queda como sociedad civil tomar las riendas de estas situaciones. Solo queda recordar que acá las bases sociales siempre han pensado en hacer primero ciudadanía antes que ciudad.

DIEGO ALEJANDRO MARIN  Cofundador y exdirector de Fundación visibles,Director de industria cultural de graffiti de la 5 Estudiante de derecho Investigadores de acoso escolar Asesor de organizaciones culturales y juveniles.
DIEGO ALEJANDRO MARIN
Cofundador y exdirector de Fundación visibles,Director de industria cultural de graffiti de la 5
Estudiante de derecho
Investigadores de acoso escolar
Asesor de organizaciones culturales y juveniles.

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