Para tratar de entender el paso de Cuba al comunismo y la crisis de los misiles

     

El momento de mayor tensión entre el bloque capitalista y el socialista, durante la Guerra Fría fue, sin duda, la crisis de los misiles. Durante esta crisis, que pudo desencadenar una guerra nuclear internacional, se demostró la relación diplomática que había desarrollado la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.) y los Estados Unidos (E.U.) –las potencias líderes de ambos bloques en los que se organizó el mundo durante este periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial–.

Para entender esta época, es necesario conocer la situación de cada uno de los intervinientes, que en ese momento estuvieron bajo la gestión de: John F. Kennedy en E.U., Fidel Castro en Cuba y Nikita Jrushchov en la U.R.S.S.

El presente ensayo está dividido en 5 apartados, los cuales se titulan: “John F. Kennedy”, “Relaciones internacionales”, “La crisis de los misiles”, “Consideraciones finales” y “Fuentes”. En el primer apartado se tratan aspectos biográficos y de política interna de J. F. Kennedy; en el segundo apartado se tratan las Relaciones exteriores estadounidenses durante la gestión Kennedy, que sirven como contexto para entender la posterior crisis de los misiles; en el tercer apartado se habla sobre la crisis de los misiles; en el cuarto apartado se mencionan unas breves reflexiones sobre la gestión Kennedy y la crisis de los misiles en el marco de la Guerra Fría; y por último, el listado de las fuentes utilizadas para obtener la información que se utilizó para este ensayo.


John F. Kennedy

John Fitzgerald Kennedy nació en 1917, participó en la Segunda Guerra Mundial con el grado de comandante de la lancha torpedera PT-109 en el Pacífico Sur. Al final de la guerra, representó a Massachusetts como miembro de la Cámara de Representantes de 1947 a 1953, posteriormente fue Senador de 1953 a 1961, año en el que resultó ganador en los comicios presidenciales en los que compitió contra Richard Nixon. Fue presidente de los E.U. hasta 1963, año en que fue asesinado en Dallas, Texas (Biografías y vidas, n.d.) (Gilly, 2002).

En política interna, Kennedy aprovechó la bonanza que el período de Eisenhower había traído a la nación, por lo que el presupuesto de 1961-1962 fue el primero en la historia en conducir al déficit presupuestario sin guerra ni recesión. El Producto Interno Bruto (PIB) aumentó a 5.5% en el primer año de la gestión Kennedy, lo que significaba un aumento de más del doble en comparación al PIB de todo el periodo presidencial de Eisenhower, que era de 2.2%, lo que nos habla de la prosperidad de la sociedad consumista que durante la administración anterior se fue creando, tanto en el consumo de electrodomésticos, como en el entretenimiento –la música y el cine–, etc. (Biografías y vidas, n.d.) (Hobsbawm, 1995) (Chomsky, 2016).

Desde su campaña presidencial, Kennedy se comprometió y tomó acciones para la igualdad de derechos de afroamericanos e inmigrantes (Muñoz, 2017), uno de los principales problemas que presentaba (y sigue presentando) Estados Unidos, ya que como se comentó en múltiples ocasiones durante la clase, que la Guerra Civil haya abolido la esclavitud, no significaba ni el otorgamiento de ciudadanía ni mucho menos la igualdad entre “negros” y “blancos”.

Para la investigación espacial, Kennedy destinó para el proyecto Apolo un presupuesto de más de 25 mil millones de dólares, esto con la finalidad de alcanzar el desarrollo tecnológico de la U.R.S.S. (Pergent, 1963), que ya había logrado varias proezas como poner al primer ser vivo en la órbita terrestre, el primer hombre y la primera mujer en el espacio.


Relaciones internacionales 

El gobierno de Kennedy buscó, desde sus inicios, una relación más cordial con la U.R.S.S –su principal rival ideológico y económico–, lo cual logro gracias a que ese objetivo estadounidense también lo tenía la administración de Nikita Jrushchov, que desde 1955 y hasta 1964, fue dirigente de la U.R.S.S. y que había recurrido al revisionismo del gobierno, altamente criticado, de Iosif Stalin. Por lo que en la administración Kennedy se tuvo una mejor relación soviético-estadounidense que en el pasado (Chomsky, 2016) (Varga, 2002).

Muestra de lo anterior es que después del conflicto soviético-estadounidense de 1960, cuando el gobierno soviético capturó al piloto de un avión U-2 espía que fotografiaba campos militares rusos, es que ya en la administración Kennedy (1962) se logró hacer un intercambio por un espía soviético capturado en Estados Unidos (McMahon, 2009).

En 1961, E.U. tuvo un acercamiento con la U.R.S.S. con la finalidad de hacer un acuerdo de cooperación para la creación de un proyecto internacional espacial, pero la U.R.S.S. se negó debido al atraso tecnológico que tenía E.U. Para 1963 existió otro acercamiento, en esta ocasión los esfuerzos de cooperación fueron interrumpidos y cancelados por los E.U. tras el asesinato de J. F. Kennedy (Chomsky, 2016) (McMahon, 2009) (Pergent, 1963) (Hobsbawm, 1995).

El mismo año, la administración de Kennedy envió apoyo a Laos en la llamada “Operación de defensa anticomunista de Indochina”, con la dificultad geografía que las tropas debían pasar por Vietnam, lo que más tarde causaría la Guerra de Vietnam, ya que para 1963, había 16,000 soldados estadounidenses en Indochina (Chomsky, 2016) (Hobsbawm, 1995).

Kennedy publica la “Alianza para el progreso” en 1961, programa de 10 años de duración para el desarrollo económico y político de Latinoamérica. Con dicho programa, Estados Unidos otorgaba a países latinoamericanos (Memoria Chilena, 2016):

  • concesión de créditos (hasta 46,000 millones de dólares).
  • estabilización de precios en la exportación.
  • control de la venta de armamento.
  • ayudas a la investigación.

El programa se limitaba a apoyar a países democráticos y que demostraran el principio de autodeterminación en sus regímenes políticos.  Cuba se negó a firmarlo argumentando que era un mecanismo para aumentar la influencia imperialista norteamericana en el resto del continente (Jank, 2017).

Cuba, que entre 1953 y 1959 había luchado su revolución popular en contra del dictador Fulgencio Batista; tenía un gobierno “revolucionario” encabezado por dos personas: el presidente de la república Osvaldo Dorticós (que ejerció el cargo entre 1959 y 1976, año en que se modificó la constitución) y el Primer ministro Fidel Castro (que ejerció el cargo de 1959 a 1976, cuando se crea el cargo de Presidente del Consejo de Estado y desaparece el cargo de presidente) (Olivares, 1963) (Jank, 2017).

La Revolución cubana luchó siempre bajo el ideal de vencer al imperialismo en su territorio, por lo que en 1960 comenzó el gobierno a nacionalizar las empresas estadounidenses establecidas en Cuba, lo que más tarde causaría el descontento estadunidense y un intento de invasión de la isla caribeña.

Para 1961, la CIA había entrenado a exiliados cubanos para invadir, a través de Playa Girón (también conocida como Bahía de Cochinos), Cuba –esto con el antecedente del buque Le Coubre, que había sido aparentemente saboteado por la CIA y que dejaría como resultado más de 100 muertos, 34 desaparecidos y cerca de 400 heridos–. El resultado: Estados Unidos es derrotado por las fuerzas cubanas y el Primer Ministro, Fidel Castro, establece en Cuba una República Socialista (Olivares, 1963).

Pero la situación se tornó más difícil para las relaciones de ambos países, ya que para 1962, la falta de diplomacia y las diferencias ideológicas pudieron hacer estallar una nueva guerra mundial.

Es entendible como el gobierno cubano, en consecuencia, a las presiones que E.U. iba ejerciendo contra él, reaccionó cada vez de una forma más radical: la Revolución cubana era, en esencia, una revolución democrática, en contra de la dictadura y, en menor medida, contra el imperialismo estadounidense. La consecuencia de los continuos ataques estadounidenses contra el régimen revolucionario cubano es que, en primera medida, refrendaran su compromiso con la Revolución, ejemplo de esto es que en el funeral de las víctimas del ataque al buque Le Coubre, es donde se enuncia por primera vez la frase que utilizarían los revolucionarios latinoamericanos (hasta nuestros días): “Patria o muerte” (McMahon, 2009). Más tarde, con el intento de invasión a través de Bahía de Cochinos, Fidel Castro toma la decisión que marcaría el futuro del gobierno revolucionario de la isla, declarar a Cuba como socialista.

Es conocido que desde la integración de Ernesto “Che” Guevara a la lucha armada se escuchara el término “socialismo” entre las tropas, pero Fidel Castro, hasta 1961, se mantuvo al margen de la discusión sobre el rumbo ideológico que seguiría la Revolución.


La crisis de los misiles

El 15 de octubre de 1962, un avión U-2 espía estadounidense fotografió instalaciones militares soviéticas en Cuba para armamento nuclear. Este armamento había llegado a Cuba después de la visita de Fidel Castro a la U.R.S.S. cuando se pactó “la Operación Añádir”, por la cual la U.R.S.S. entregaría a Cuba 24 plataformas de lanzamiento, 42 cohetes R-12, cerca de 40 ojivas nucleares, 42 bombarderos Ilyushin Il-28, un regimiento de aviones tipo caza, dos divisiones de defensa antiaérea, cuatro regimientos de infantería mecanizada y otras unidades militares, alcanzando cerca de 47,000 soldados totales establecidos en Cuba.  A cambio, el gobierno cubano aceptaría ceder territorio a la U.R.S.S. para la instalación de una base militar con capacidades nucleares (Olivares, 1963) (Gilly, 2002).

Analistas de la CIA señalaron al presidente Kennedy que las estructuras en Cuba parecían corresponder a instalaciones de misiles tácticos, todavía no operativas, lo cual significó para el gobierno de E.U. una gran preocupación por su cercanía con la isla y la tecnología con la que contaba la U.R.S.S (Gilly, 2002).

El 22 de octubre de 1962, Kennedy se dirigió a la población en un mensaje de 17 minutos transmitido por televisión. Ahí comentó la situación que podría causar una cuarentena para la población y las medidas que el gobierno tomaría: un bloqueo naval alrededor de Cuba (Gilly, 2002).

Enterado de lo ocurrido, Nikita Jrushchov mandó un mensaje a Kennedy el 24 de octubre señalando que no daría la orden de desviarse a los barcos con destino a Cuba. Pero por la mañana del día siguiente, los buques soviéticos disminuyeron la velocidad en sus desplazamientos (Gilly, 2002) (McMahon, 2009).

El sábado 27 de octubre, la defensa antiaérea soviética interceptó un avión espía estadounidense tipo U-2, aumentando aún más la tensión. Pero en esos momentos Jrushchov propuso a Kennedy el desmantelamiento de las bases soviéticas de misiles en Cuba a cambio de la garantía formal y pública de que Estados Unidos no realizaría ni apoyaría una invasión al territorio cubano, además del desmantelamiento de los misiles estadounidenses que se encontraban en Turquía (Gilly, 2002) (McMahon, 2009) (Varga, 2002).

A pesar del descontento de miembros del gobierno cubano, entre ellos Ernesto “Che” Guevara, la crisis de los misiles terminó por la vía diplomática entre las potencias mundiales, pero dejando en Cuba “a la deriva” con un bloqueo económico que hasta nuestros días se mantiene, y que es la principal causa del poco desarrollo económico que ha tenido la isla.


Consideraciones finales

 Como durante todo el ensayo se menciona, la crisis de los misiles fue uno de los momentos de mayor tensión entre las grandes potencias mundiales: E.U. y la U.R.S.S.; que pudo terminar en una nueva guerra mundial.

En cuestión interna, se pude observar como la gestión de Kennedy gozó de la sociedad de consumo, como sostiene Noam Chomsky, que se fue creando durante la administración de Eisenhower, aumentando su PIB a más del doble. La gestión Kennedy, en política interior, buscó atender el problema racial y migratorio, estas políticas fueron interrumpidas por el asesinato del presidente.

En política exterior, es claro el enfoque que le dio el presidente Kennedy: una relación más diplomática con la U.R.S.S. y el combate a la propagación del socialismo.

En el caso de la relación con la U.R.S.S., la idea de Kennedy de establecer un nexo más diplomático entre ambas naciones, también la compartía el gobierno soviético encabezado por Nikita Jrushchov, que estaba enfocado en eliminar la mala imagen que el estalinismo le había dado a la U.R.S.S., así como la política pacifista que buscó ejercer con el resto del mundo. Puede suponerse que fue con la finalidad de mantener en paz a ambas naciones y poder “repartirse” al mundo por la paz, sin necesidad de conflictos directos, pero, repito, sin olvidar las diferencias ideológicas, que pueden verse expresadas en el otro punto que aquí se distingue, el combate al socialismo.

La lucha contra el socialismo en Asia y América Latina fue constante y con una inversión de una parte importante del presupuesto. Por un aparte, en Asia se apoyó esta causa enviando fondos a la dictadura que combatía a los socialistas en Laos y que, por el tránsito de las tropas norteamericanas por Vietnam para llegar a dicho país, terminó desencadenando, tiempo después, la Guerra de Vietnam, uno de los conflictos más importantes y más criticados que libró E.U. después de la Segunda Guerra Mundial. Por otra parte, en América Latina esta lucha contra la propagación del socialismo se llevó a cabo a través de la “Alianza para el progreso” que, como lo comentaba el gobierno cubano de ese entonces, sólo era un mecanismo para incrementar la presencia estadounidense en el resto de América Latina, pero de una manera pacífica.

En el caso de Cuba, que acababa de terminar su Revolución contra la dictadura de Fulgencio Batista, es claro, observando el proceso histórico, como fue siendo “orillada” a radicalizarse; iniciada como una revolución democrática y en menor medida, contra el imperialismo estadounidense, terminó siendo una Revolución socialista y aliada de la U.R.S.S.

Por último, la crisis de los misiles es la muestra de cómo las potencias utilizan regímenes políticos de menor fuerza económica para alcanzar sus fines, por una parte, desde principios de siglo XX, Estados Unidos y su política del “Gran garrote” y por otra, la U.R.S.S. con Cuba, que termino siendo utilizada para negociar el retiro de los misiles que ponían en riesgo la seguridad soviética.

A pesar de que el gobierno soviético logró que E.U. reconociera que no intervendría militarmente en Cuba, no se negoció el bloqueo, que hasta nuestros días es la causa principal del poco –o nulo– desarrollo económico de la isla, y que a la U.R.S.S. nunca termino por importarle, ya que tuvo otra oportunidad, después de la crisis de los misiles, para negociar el fin del bloqueo, que en cierta medida, ellos provocaron: cuando cayó el muro de Berlín y con la Glasnost y la Perestroika.

El futuro de Cuba, como el de cualquier nación, es incierto, no podemos saber qué sucederá con el bloqueo y con su “revolución permanente”, pero lo que es cierto, es que sobrevivió más que los líderes de las naciones intervinientes en la crisis de los misiles –incluyendo al longevo Fidel Castro– y que sobrevive, y quizá lo seguirá haciendo, a pesar del bloqueo.


Fuentes

Biografías y vidas (n.d.), “John Kennedy”, en Biografías y vidas, en: https://www.biografiasyvidas.com/monografia/kennedy/presidencia.htm Consultado el 17 de noviembre de 2019.

Chomsky, Noam (2016), Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos, México, Editorial B.

Gilly, Adolfo (2002), “La crisis de los misiles. 40 años después”, en La Jornada, 05 de noviembre, en: http://www.sinpermiso.info/textos/la-crisis-de-los-misiles-40-aos-despus Consultado el día 19 de noviembre de 2019.

Hobsbawm, E. (1995), Historia del siglo XX, Barcelona, Critica.

Jank, Jesús (2017), “La revolución cubana está destinada a vencer”, en Granma, 24 de octubre, en: http://www.granma.cu/cuba/2017-10-24/la-revolucion-cubana-esta-destinada-a-vencer-24-10-2017-22-10-13 Consultado el día 19 de noviembre de 2019.

McMahon, P. (2009), La Guerra Fría: una breve introducción, México: Alianza Editorial.

Memoria Chilena (2016), “Alianza para el progreso”, en Memoria Chilena. Biblioteca Nacional de Chile, en: http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-94594.html Consultado el día 20 de noviembre de 2019.

Muñoz, Sergio (2017), “El estado de la (in)justicia en los Estados Unidos”, en Letras libres, en: http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://www.letraslibres.com/mexico/politica/el-estado-la-justicia-en-estados-unidos&gws_rd=cr&dcr=0&ei=ktEUWuymFsK4jwODuqDIAw. Consultado el día 20 de noviembre de 2019.

Olivares, Santiago (1963), “Cuba, el nacimiento de un satélite”, en García, R. (comp.), La Rusia de hoy, México, Editora Latinoamericana, pp. 137-168.

Pergent, J. (1963), “¿Quién lleva la ventaja en la competencia espacial?”. En García, R. (comp.), La Rusia de hoy, México, Editora Latinoamericana, pp.63-78.

Varga, Eugen (2002), “La burocratización del socialismo”, en Paradigmas y utopías, Comisión Ejecutiva Nacional del PT, pp.140-161.

 

About the author

Marco Antonio Gutiérrez Martínez

Mexicano. Licenciado en Historia (UAMex, Mención Honorífica). Ponente en eventos nacionales e internacionales. Autor del cuento "Breve diario de mi oscuridad" (Luz y Sombra. Antología de cuento breve) y del libro AMLO, la mafia del poder y la Historia.

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