Olmedo, el indecente

José María Dávila Román

“El cambio anhelado y prometido a los colombianos se quedó en carreta; así como la supuesta decencia de Olmedo López y su “deseo” de llevarle agua a las familias más pobres de La Guajira”.


El ya ex director de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres – UNGRD, Olmedo López tiene desde hace un tiempo relación con el Suroeste antioqueño: fue concejal del municipio de Caramanta, promovió bloqueos en contra de la construcción de las vías 4G que pasan por esta región y fue el que trajo al presidente Petro al municipio de Jericó en enero del año pasado. Con los recientes hechos que causaron su polémica salida de la UNGRD, se entiende que, a López, la protección del ambiente, las comunidades y el agua, nunca le interesó. Lo que verdaderamente quería, era tener un caudal político que le permitiera pedir puestos como el de la UNGRD para luego enriquecerse de manera ilícita.

Olmedo López es la fiel representación de que la corrupción no distingue entre ideología política. Ha habido corrupción en la izquierda, derecha y centro. Lo contradictorio es que López, hace seis años, hizo parte de la ya desaparecida coalición Decentes, liderada por el ahora presidente Petro y la excongresista Ángela Robledo, con la que buscaba llegar al Senado de la República.

En plena carrera por el Senado, López decía “Decentes nace para quitarle 50 billones a la corrupción que se roban en Colombia cada año. Vamos de frente contra los corruptos. Es necesario derrocarlos. No vote por corruptos, vote por decentes”. Todo este discurso era mentira. Cuando tuvo la oportunidad de enriquecerse con contratos corbata e irregulares y a su vez, favorecer a sus amigos, dejó a un lado su espíritu decente, también su interés por los niños, jóvenes y comunidades pobres que esperaban que el agua les llegara a La Guajira en los más de 40 carrotanques que hoy siguen sin poder operar por la corrupción de López.

El escándalo se dio porque se descubrieron sobrecostos en más de 7 mil millones de pesos en los contratos que ordenó el ya exfuncionario para adquirir los carrotanques; hecho que se conoció gracias a la investigación de la periodista Paula Bolívar de la W Radio, donde además denunció otros sobrecostos por más de 150 millones de pesos en la impresión de unos insólitos adhesivos con las caras de Petro y López que se pegaron en la parte trasera de los carrotanques. El costo real de los adhesivos fue de 16 millones de pesos; lo peor es que los carrotanques no pueden operar porque tampoco tienen las pólizas necesarias para entrar en funcionamiento.

Fue tan evidente la corrupción de Olmedo López que sus mismos coequiperos lo denunciaron. El secretario de Transparencia de la Presidencia de la República, Andrés Idárraga, lo denunció penalmente ante la Fiscalía. Luego remató el presidente Petro diciendo, en el momento que posesionaba al sucesor de López, Carlos Carrillo, que la UNGRD “trae rumores de corrupción desde hace muchos años”. Esta entidad al tener como misión la atención de emergencias, riesgos y desastres tiene dentro de sus facultades poder contratar grandes montos de manera directa sin realizar largos procesos de selección o licitación, lo que es caldo de cultivo para corruptos como López a quien le van a embargar sus bienes y serán llevados a juicio todos los implicados en este caso.

El cambio del presidente Petro prometía combatir la corrupción, como lo han prometido todos los que aspiran a la primera magistratura del país; pero con este tipo de hechos, así como los de Benedetti, Laura Sarabia, Nicolás Petro, Daniel Quintero, Alfredo Saade, etc., se demuestra que el cambio anhelado y prometido a los colombianos se quedó en carreta; así como la supuesta decencia de Olmedo López y su “deseo” de llevarle agua a las familias más pobres de La Guajira y de proteger el ambiente del Suroeste de Antioquia.


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José María Dávila Román

Comunicador Social - Periodista de la UPB con Maestría en Gerencia para la Innovación Social y el Desarrollo Local de la Universidad Eafit. Creo que para dejar huella hay que tener pasión por lo que se hace y un propósito claro de por qué y para qué, hacemos lo que hacemos. Mi propósito es hacer historia desde donde esté, para construir un mundo mejor y dejar un legado de esperanza y optimismo para los que vienen detrás. Soy orgullosamente jericoano.

Nota al pie: El columnista tiene o ha tenido vinculación laboral con la minera AngloGold Ashanti. 

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