Ministra Irene, decrezca su animadversión por la minería

Ministra, el sector minero en Colombia representa el 2% de la economía nacional, el 28% del presupuesto de los municipios mineros, el 37% de la economía del César y el 44% de la economía de la Guajira; tenemos una gran relación comercial con Turquía; Brasil, Italia, Suiza y China, países donde exportamos carbón, coque, oro, esmeraldas y níquel, es el tercer sector en aportes de renta en proporción a su tamaño en la economía, además invierte más de $900 mil millones anuales en contribuciones socioambientales.

Inversión ambiental ($606.204), inversión social ($159.630), inversión en seguridad y salud en el trabajo (146.317). En los municipios mineros según cálculos del DANE y DNP, se han reducido en cerca del 50% los niveles de Necesidades Básicas Insatisfechas, trabajando en articulación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este sector, sin duda, ha sido estigmatizado por las fallas, los errores del pasado y por el impacto de la minería ilegal, pero actualmente la tecnología y el compromiso de desarrollar una minería responsable y sostenible por parte del sector, ha permitido que se generen impactos ambientales mínimos en el proceso de exploración y explotación, sumado a que las empresas, se han convertido en un actor determinante en los procesos de formalización. Sin embargo, se ha generado una gran incertidumbre por los anuncios del Gobierno Petro y de manera directa de los pronunciamientos hechos por usted, Ministra, porque al parecer no le gusta la actividad minera, como se pudo evidenciar en el Congreso Nacional de Minería realizado por la ACM, donde calificó al sector de “extractivismo exacerbado”; incluso ante su exposición, el Director de Noticias Caracol Juan Roberto Vargas indicó “Ministra porque matar al pollo sano para darle caldo al enfermo”.

Otro anuncio que llamó la atención del auditorio, fue el de la Ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con respecto a la exigencia de la licencia ambiental en la etapa de exploración minera, requerimiento que actualmente no existe; y ni qué decir de lo manifestado por el presidente de la Cámara, David Racero, cuando insinuó que este sector ha sido financiador de los paramilitares. Al parecer la misión de las Ministras activistas, es hacer todo para que el sector decrezca.

Ministra, pensemos entonces que mañana el sector cierra, consecuencia de las decisiones del Gobierno Petro, entonces, ¿qué pasará con la economía, los empleos y con los departamentos de Córdoba, Cesar y la Guajira que viven en gran parte de la minería?

Este sector genera compra de bienes y servicios en el país por más de $10 billones anuales en promedio, el 80% de las empresas implementan acciones para integrar el aparato productivo local; por cada peso que genera la minería, se generan $2,44 pesos adicionales en otros sectores económicos, como lo evidencian estos datos emitidos por Fedesarrollo, en comercio 7%, energía eléctrica 10%, construcción 12%, servicios 16% industria 19% y transporte 33%. En materia de empleo se generan 160 mil empleos, y por cada empleo directo que se genera, se generan 4 empleos indirectos.

Pero hablemos de otro mito que está implantado en el discurso ideológico del presidente Petro: “el agua”. Claro que debemos proteger este recurso natural tan importante e indispensable para la supervivencia del ser humano, pero tristemente de manera ágil lo utilizan para desviar el debate técnico, pese a que esta actividad, según el Estudio Nacional del Agua, ubica a la industria minera como uno de los menores consumidores de este recurso.

Por eso, es importante hacer alusión a los datos emitidos por el Estudio Nacional del Agua en el 2018, donde discrimina el consumo (%) del recurso hídrico por sectores: agrícola (55%), Hidroenergía (23%), doméstica (18%), pecuaria (11%), piscícola (9%), manufactura (7%), servicios (5%), minería (3%), hidrocarburos (2%). Entonces, ¿será que vale la pena abrir el debate de agua o agricultura, o minería?

Son muchos los retos que tenemos para defender técnicamente al sector, sin apasionamientos, reconociendo los avances y lo que falta por mejorar; sin duda, un punto clave que se debe abordar es el papel que juega la explotación de minerales para enfrentar el cambio climático y el aporte para lograr la Transición Energética del país. Lo que sí sería un grave error, es acabar con una actividad económica tan importante para Colombia, porque casi todo lo que utilizamos en nuestra cotidianidad depende de la minería; los proyectos regionales, vías, colegios, viviendas, parques y centros culturales, se hacen con Regalías provenientes de este sector. Lo cierto, es que el presidente Petro tiene su ruta clara como lo manifestó en su discurso en el Congreso Nacional de Minería, cuando expresó que “Colombia no es petróleo, no es carbón, Colombia es agua” y dejó claro que el gobierno se enfocará en “12 minerales de la transición energética, como hierro, níquel, cobre, litio y coltán”.

¡Ojalá este gobierno no decrezca el sector, y le dé paso a los ilegales para saquear nuestros recursos, nos quedaríamos con el pecado y sin el género!

En todo caso, en este gobierno vemos como la Ministra de Minas no quiere la minería, la de Trabajo, aborrece a los empresarios y el de Defensa, acusa a la Policía. Menos aspavientos y más realidades, Ministra. Que se note que no se requiere ser experto en minería para trabajar por este sector con sentido común.

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Juan Espinal

Representante a la Cámara por Antioquia. Centro Democrático. 2018-2022.

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