Mercado vs Monopolio

Las leyes antimonopolio no son, ni de cerca, la manera más efectiva de acabar con los monopolios y oligopolios, este error se presenta porque los usuarios no saben el gran poder que tienen frente al mercado, aunque día a día usen dicho poder dando preferencias a una u otra empresa y llevando a la ruina aquellas compañías que no cubrieron sus necesidades. Por falta de este conocimiento muchos prefieren la intervención estatal y limitar la libertad de los usuarios, pero ¿cómo usamos el poder de los usuarios para derribar monopolios y oligopolios? Es importante señalar un par de puntos:

Los legisladores de cara al monopolio

No queda muy claro si la función de regular el mercado sea para defender a los usuarios o para defender las grandes empresas, puede sonar un poco incoherente, pero es que no podemos confiarnos realmente de los legisladores, ya que las empresas más poderosas suelen ofrecer dádivas (como el reconocido caso odebrecht) por contratos, ¿qué nos garantiza que no lo hacen también a cambio de leyes que los favorezca? Recordemos la frase atribuida a P. J. O’Rourke: «Cuando comprar y vender depende de la legislación y no del mercado, la primera cosa que se compra y vende son los legisladores».

En varios casos se da que el estado genera licencias o matriculas específicas para la fabricación de ciertos productos o servicios, eso estaría más o menos bien si eso no se vuelve en un limitante drástico para la generación de nuevas empresas, puesto que aquellas licencias pueden llegar a ser tan costosas que únicamente tendría la oportunidad de ser adquiridas por un monopolio. Podemos suponer que un caso similar sería el de los taxis; ya que para conseguir que un solo taxi circule por la ciudad se necesita una enorme cantidad de dinero, mucho más de cien millones de pesos1. Ahora, si fuera verdad que el gremio de los taxis son un oligopolio, para formar una compañía que pueda competir contra ellos, hablaríamos de una cantidad de dinero difícil de conseguir. A pesar de todo esto son los legisladores los principales defensores de la regulación estatal2 e irónicamente los primeros en manifestarse en contra de los monopolios3.

El inconveniente de los monopolios/oligopolios

A veces pensamos que un monopolio se trata exclusivamente de una enorme empresa que controla el mercado a su voluntad, pero ignoramos que el alcance no llega a ser tan simple. Una tienda de barrio en un pueblo pequeño puede tratarse de un monopolio, si no hay más tiendas, ¿conviene que el estado disuelva dicha tienda? ¿Por qué no? ¿Qué requisitos debe acaparar una empresa para que un estado intervenga? ¿Basarse en la ilegalidad; es decir a falta del pago de un cupo, patente, licencia o matricula? por lo visto un monopolio o un oligopolio no son un problema per se, el repudio de muchos usuarios señala que el inconveniente con estas empresas son el manejo que tienen sobre el mercado, se cree que un monopolio impone el precio de su producto como le agrade. Pero esto no es una regla, puesto que la Aluminum Company of América (Alcoa) gracias a su patente manejó en su totalidad el mercado del aluminio, esto según la escuela de aluminio4, aunque según se reporta formó parte de un cártel internacional, al menos a nivel local no consiguió que los niveles del precio de su producto fuera muy alto, antes bien, al iniciar sus métodos de producción el precio bajó considerablemente como se puede ver aquí, «¿Por qué los precios del aluminio estaban bajando en un monopolio, si en teoría tenían que haber estado subiendo? A pesar de su “control” del mercado de aluminio, la Aluminium Company of America estaba al tanto de que no podía subir sus precios caprichosamente, sin correr el riesgo de acabar cediendo sus consumidores a otros mercados de materiales sustitutos, como el acero, el estaño, la madera o los plásticos. El progreso tecnológico reducía los costes de producción de estos materiales y la competencia económica forzaba a las empresas competidoras a bajar sus precios proporcionalmente»: Thomas Sowell5. Esto quiere decir que Alcoa dependía tanto de los usuarios como de los diferentes sucesos económicos a lo largo de los años, eso explica lo volátil de sus precios (Ver aquí).

Si el temor de los monopolios es la subida de precios, que no ocurre como una regla, (incluso Standard Oil fue otro monopolio que consiguió bajar sus precios) de nuevo; ¿cuál sería el verdadero inconveniente?, desde luego el principal problema (casi que el único) es el acuerdo directo o indirecto de dos o más empresas para la fijación de precios. Es legítimo que ahora el lector enumere más contrariedades, pero esto último conviene explicarlo en el siguiente punto:

El poder de los usuarios

Recordemos que el principal argumento para defender al taxi y atacar a Uber (en su momento), fue el tema de la legalidad, si asumimos que el gremio de taxis es un oligopolio, con el tema de la legalidad habría sido defendido por el mismo estado que se supone debe intervenir ante estos casos. Este tema no se limita a la legalidad ni a los precios, porque si la calidad del servicio de los taxis se ve deteriorada, y los usuarios tengan la necesidad de reemplazarlos, es apenas natural que en el mercado surjan nuevas empresas dispuestas a suplir las necesidades de los usuarios.

Un funcionario en su oficina no está en capacidad de saber cuáles compañías logran satisfacer o no a sus usuarios, pero cada individuo a su propio criterio sabe cuál producto o servicio es acorde a sus intereses, el estado no debe intervenir, no debe defender empresas como gremios de taxis, ni sentenciar (en su momento) a plataformas alternativas.

No pretendo sugerir que los ejecutivos en sus oficinas tengan un gran corazón para tener un precio bajo de un producto, naturalmente el afán de enriquecerse rápida y fácilmente hará todo lo que esté a su alcance, como formar cárteles con su competencia, y también comprar legisladores.

Pero para no arriesgarnos que una u otra ley antimonopolio favorezca una empresa determinada, dichas leyes no deben existir, y de esta manera permitir que la libertad de los usuarios decida usar taxi u otra plataforma que compita. Muchas veces hemos visto a diferentes empresas caer en bancarrota por la determinación de los usuarios. Ahora, no actúo con ironía cuando digo que los empresarios están dispuestos a todo por enriquecerse y sugiero que el estado no intervenga. Aunque ya sabemos que el estado suele favorecer monopolios, y un monopolio no necesariamente maneja la economía. Por eso se hace imprescindible que el estado no solo no intervenga, si no que permita el libre desarrollo de los mercados, es decir; que ante un mal servicio puedan surgir plataformas o cualquier empresa que logre competir libremente, y sean los usuarios los que tengan plena libertad de elegir usar el producto o servicio de una u otra compañía.

Puede llegar a pensarse que no tenemos escapatoria si varias empresas que compiten entre sí forman un cártel o un oligopolio, pero a saber que mientras eso ocurre las mismas que pertenecen a un cártel secretamente traicionan dichos pactos favoreciendo usuarios de la competencia con precios especiales o promociones.

Si acaso podemos hablar de un oligopolio de comunicaciones en Colombia que podría ser movistar, Tigo y Claro (ésta última acusada de ser un monopolio), vemos que a pesar de ser las únicas empresas hacen lo posible por favorecer y ganar más usuarios. Un ejemplo empírico es que el autor de la presente columna fue usuario de Movistar por un buen tiempo hasta que Claro le ofreció más GB de navegación por el mismo precio. Poco después llegó a competir en el mercado colombiano WOM, con planes muchísimo más competitivos lo que obligó al supuesto oligopolio a suplir la nueva demanda de datos, quintuplicando las GB de navegación al autor de la presente columna. Esto no hubiera sucedido si no llegase una empresa que haga temblar el mercado establecido.

Conclusión 

Si impedimos que el estado regule el mercado podemos evitar que explicita o tácitamente la legislación beneficie monopolios, y abriendo el mercado conseguiremos que el gran poder de los usuarios sea quien determine si una empresa deba o no mantenerse en el mercado.


Referencias 

1 https://www.youtube.com/watch?v=1kwFagtI28k

2 https://www.youtube.com/watch?v=4GdTFZ0unTs

3 https://www.polodemocratico.net/senadores-robledo-y-laserna-radicaron-proyecto-de-ley-antimonopolio/

4 https://escueladelaluminio.blogspot.com/2021/03/evolucion-historica-del-precio-del.html

5 Economía básica, pp.154-155 https://www.lectulandia.co/book/economia-basica/

About the author

Alejandro Agudelo

Las letras son el sacrificio de miles de hombres que se perpetuaron en la historia.

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