“Mayo” Zambada lanza una última maldición: “Nadie va ganar esta guerra”

“El líder del cártel de Sinaloa leyó una carta ante el juez Brian Cogan, donde se arrepiente de sus acciones”.

Ismael “Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua por la justicia estadounidenses, esto como castigo por su largo reinado como líder del cártel de Sinaloa, posición que le dio la fama de ser uno de los narcotraficantes más poderosos de la historia.

Según las autoridades estadounidenses, el “Mayo” junto con su compadre Joaquín “Chapo” Guzmán, llenaron su territorio de toneladas de drogas.

“Ismael Zambada García pasó casi cuatro décadas envenenando a comunidades estadounidenses para obtener miles de millones de beneficio”, dijo el fiscal Joseph Nocella. Además de que “ordenaba el asesinato de cualquiera que se interpusiera en su camino”.

Todo el mundo sabía que iba a ser condenado a cadena perpetua, que su salud es endeble y que a pesar de todo ese poder que supuestamente tenía, ahora es un hombre derrotado y abatido que pasará el resto de sus días en prisión.

Pero el tsunami que provocó el secuestro y posterior captura de el “Mayo” en Estados Unidos por parte del FBI, ha cimbrado al cártel de Sinaloa, a la cúpula política de México y hasta las relaciones diplomáticas entre ambos países, ya de por sí desgastadas.

Ahora el gobierno de Estados Unidos ha lanzado una cruzada en contra de los políticos que tenían nexos con este grupo criminal, gracias a la supuesta colaboración que han acordado tanto Ovidio Guzmán como Joaquín Guzmán López (hijos del “Chapo” Guzmán), quienes junto con su padre y el FBI planearon y ejecutaron el secuestro del “Mayo”.

Y ya sin ningún poder y sabiendo que sus días en libertad se habían acabado, Ismael Zambada leyó una carta ante el juez Brian Cogan, donde se arrepiente de sus acciones y aunque “no puedo cambiar lo que hice,  sí puedo asumir la responsabilidad”, dijo el líder histórico del cártel de Sinaloa.

“Acepto mi castigo. No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad y pedir perdón por el daño que causé y por el ejemplo que di”, dijo el líder criminal.

Además, soltó una frase lapidaria que resuena como una maldición tanto para el gobierno de México, como para las agencias antidrogas de los Estados Unidos; así como para los grupos criminales.

El “Mayo” dijo: “Nadie gana en este tipo de guerra”. Muchos lo interpretaron como un mensaje a sus hijos que se quedaron con el poder (los Mayitos) y están en una lucha sangrienta en contra de los hijos del “Chapo” (los “Chapitos”).

Sin embargo, aunque puede ser cierta esta afirmación, no hay que olvidar las declaraciones que hizo el narcotraficante en la única entrevista que concedió a algún medio de comunicación y en donde incluso, posó para una foto al lado del periodista Julio Scherer, fundador de la revista Proceso de México.

Esa entrevista se publicó el 4 de abril de 2010 en la edición 1744 y que retumbó como una bomba en todo México debido a que en realidad, muy pocos habían visto al “Mayo” Zambada y nadie habían conseguido que hablara para algún medio de comunicación.

Ismael “El Mayo” Zambada declaró que temía ser capturado y tener que ir a la prisión, pero sabía que eso podía pasar en cualquier momento.

Sin embargo aseguró que su captura o muerte no cambiaría nada, porque el narcotráfico seguiría funcionando con nuevos relevos. Sus palabras fueron: “Si me atrapan o me matan… nada cambia”.

Una frase contundente donde confirma que por más poderosos que lleguen a ser los capos, solo son parte de una gran maquinaria donde necesariamente están involucrados gobiernos, políticos, agencias antidrogas, fuerzas de seguridad y empresarios. Es decir, toda la cúpula del poder.

Ahora en un escenario muy diferente, ante un juez que lo condenó a cadena perpetua, asegura que “nadie gana en este tipo de guerra”.

Tal vez sean las últimas palabras que le escuchemos en vida al “Mayo” Zambada, pero quedan ahí como una maldición que tarde o temprano se va a cumplir y que en México, llevamos más de 20 años confirmándola día a día con miles de muertes, secuestros, desapariciones y en donde efectivamente, nadie gana y tampoco nada cambia ni mejora.

Daniel Higa Alquicira

Nací en México y estudié periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); me encanta el fútbol, la música, el cine, la literatura y los viajes. Además de un buen café, la cerveza, tequila y mezcal (puro sabor mexicano). También me encanta platicar con las personas y descubrir lo que piensan y lo que sienten. Soy un enamorado (y lo digo con todo el romanticismo posible) del poder que tienen los individuos para cambiar su entorno a través de acciones simples y que la mayoría de las veces, pasan desapercibidas. La tarea que me he propuesto es encontrarlas y hacerlas visibles.

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