¡Que la vendan! #LaETBSíSeVende

Hay que celebrar la propuesta del Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, de vender la participación del distrito en la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá. La razón es básica, las dinámicas del  mercado de telecomunicaciones obligan a vender la empresa; el Estado empresarial es anacrónico e incapaz de responder a las verdaderas necesidades de libertad económica.

Teóricamente las empresas del Estado son de todos, pero no. Las empresas públicas, en últimas, responden a la voluntad del político de momento. Por lo cual, no es el ciudadano el que obtiene beneficios de que la empresa sea pública, sino el político que la usa como medio para sus fines clientelares.

La ETB fue cooptada por sindicatos y políticos, que no han permitido que la competencia funcione y liquide a la que no sería una empresa rentable a no ser por el apalancamiento estatal. La ETB, recibió durante el cuatrenio de Petro, 2.2 billones de pesos. Las empresas privadas son competitivas porque el mercado las obliga a serlo; las públicas porque los ciudadanos, vía impuestos, las mantenemos a ellas y las redes clientelares de los políticos.

El argumento para no vender la ETB es que es de todos, pero el único momento en que sea democrática será cuando los bogotanos tengan que subsidiar las pérdidas de la empresa que generaron los 12 años de estatismo puro. ¡La ETB no es ninguna gallina de los huevos de oro!

La politización de las empresas por parte del Estado no es más que su apropiación por los sindicatos y la voluntad de las masas, que por salvar el patrimonio del Estado se lanzarían al precipicio de la quiebra y la falta de competitividad.

Si se tiene una empresa que es competitiva porque el Estado así lo asegura y no el mercado, pues la venta es la decisión correcta. Pasaron 12 años que no lograron resolver las necesidades de movilidad, educación o seguridad de los bogotanos. Los recursos que se pueden conseguir de la venta de la empresa son vitales para aumentar la inversión del distrito en estos ámbitos.

Felicito públicamente a Enrique Peñalosa por su arriesgada decisión de vender la ETB. Peñalosa se arriesga a sufrir las consecuencias de luchar contra el populismo: la irracionalidad de las masas, que en el caso bogotano llevaban 12 años acostumbradas a tener alcaldes incompetentes. Pero ojo, lo valiente está en tomar decisiones con alto costo político, como esta, cuando significan el beneficio de la ciudadanía y la libertad.

Por esto, yo digo: #LaETBSíSeVende

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Juan Camilo Parra Restrepo

Politólogo. Especialista en DD.HH. Curioso. Preguntón. Ciudadano. Runner.

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