La decisión del médico

Lucien Israël describe en ‘La decisión médica: sobre el arte de la medicina’ varios tipos de médicos según su actitud en la toma de decisiones, destacando los defectos que pueden impedir que el médico de un adecuado manejo a los casos que traen sus pacientes. La medicina exige una serie de habilidades y destrezas intelectuales, físicas y comunicativas; pero requiere también de una estabilidad emocional y de un reconocimiento de las virtudes y carencias de uno mismo.

Llama la atención que el autor, por el contrario, no haya incluido tan siquiera un ejemplo de una buena toma de decisiones, haciendo posible interpretar que el médico que toma decisiones de forma correcta es simplemente aquel que no comete ninguno de los errores que se mencionan en el texto. Si bien es indispensable que esta condición se cumpla, el médico que toma buenas decisiones posee otras cualidades.

A falta de un ejemplo de buenas decisiones en el texto de Israël, una opción es remitirse a las experiencias de quienes las han tomado en la vida real. La del neurocirujano estadounidense Ben Carson está plasmada en la película ‘Gifted Hands: The Ben Carson Story’, que recomiendo como contraparte a todos los malos médicos que describe Israël. El doctor Carson, quien aún vive pero se ha retirado de la medicina y se convirtió en un comentarista político y posible candidato presidencial por el Partido Republicano norteamericano, fue el primer cirujano que logró separar dos gemelos siameses craneópagos (fusionados a través del cráneo). También contribuyó al uso de la hemisferectomía en el tratamiento de la epilepsia en niños. La película recorre la biografía de este cirujano para enseñarnos todos los momentos significativos que moldearon su actitud y su personalidad, permitiéndole adquirir las virtudes necesarias para tomar la decisión correcta en el momento correcto.

En Carson se puede reconocer al médico que combina la prudencia con la innovación y la audacia, al que admite su propia ignorancia y busca soluciones a los problemas que enfrenta, al que contempla con disciplina las distintas opciones, al que acompaña al paciente y a su familia, al que tiene presente los derechos y necesidades de los pacientes antes que su beneficio personal, y al que recurre al trabajo en equipo y lidera operaciones nunca antes practicadas. Contrario al título de la película, el don del cirujano (y del médico) no está en sus manos, sino en su actitud y grado de responsabilidad cuando se toma una decisión que afecta el destino de un paciente y de todos sus seres queridos.


 

Imagen: «US Navy 100221-N-8366W-230 Cmdr. Dennis Rivet, a neurosurgeon embarked aboard the Military Sealift Command hospital ship USNS Comfort (T-AH 20), performs a spinal surgery at sea» by U.S. Navy photo by Mass Communication Specialist 3rd Class Timothy Wilson – This Image was released by the United States Navy with the ID 100221-N-8366W-230 (next). Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons

 

[author] [author_image timthumb=’on’]https://fbcdn-sphotos-h-a.akamaihd.net/hphotos-ak-prn1/t1.0-9/10297751_10203708030200608_5253995294678260460_n.jpg[/author_image] [author_info]José Miguel Arias Mejía Medellinense. Estudiante de Medicina de la Universidad de Antioquia. Leer sus columnas.[/author_info] [/author]

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