La corrupción no es el mayor problema del país

Aquí estoy una vez más hablándoles de lo que se me pasa por la cabeza, quizá de manera espontánea o quizá producto de palabras ajenas; pero bueno, hace días he venido pensando que el mayor problema del país no es la corrupción, el mayor problema del país es el rebaño de ovejas que resulta ser el grueso de la ciudadanía y la manipulación política y mediática a la que da lugar. Porque claro, es muy fácil implantarle ideas a quien no piensa sino a través de la televisión y las redes sociales pero no hay nada más bajo que aprovecharse de la ignorancia y la necesidad de otros para lograr cosas.

No voy a negar que la corrupción es un problema enorme y complejísimo de tratar, además es el tema de moda después de que no hay mucho que hablar sobre las FARC, así muchos insistan en seguirlo haciendo; pero yo creo que la corrupción sistémica como la colombiana es causada en gran medida por la apatía y el desánimo que existe hacia los temas políticos; me explico, los recursos públicos se desvían porque no hay una sociedad civil fuerte que exija rendición de cuentas respecto a los proyectos de inversión social prometidos en épocas de campaña electoral y cuyos votos son presionados a través de mercaditos, entonces como a la gente dice “no interesarle la política” pareciera que nadie se va a dar cuenta si de repente se desaparece la plata.

Bueno y es que jamás va a haber rendición de cuentas cuando ni siquiera van a votar por sus líderes políticos, bajo la idea de que “pa’ qué si son los mismos ladrones de siempre”, es que todo es un círculo vicioso que pareciera no poderse romper. Ahora, dirán que la pobreza y la desigualdad reinante en Colombia es la causa directa de este mal, que muchas personas no se pueden informar y que su situación de escasez no permite que se preocupen más allá que de comer cada día. Esto es real y no hay forma de desconocerlo, sin embargo hay un sinnúmero de individuos en una situación opuesta, muy cómoda y tranquila pero con el mismo pensamiento desinteresado y basado en la manipulación ejercida por los medios o peor aún, encerrados en el “duélale a quien le duela, que el doctor Uribe es el mejor presidente que ha tenido Colombia”

La pobreza entonces no es excusa para decir “a mí no me interesa la política”, o si no vean el paro cívico del pacífico colombiano, personas que estoy segura, no tienen muchos recursos económicos pero son perfectamente conscientes de la situación de su región y de la situación política del país. Como los gobiernos o al menos los gobiernos americanos prefieren que la población sea más ignorante que otra cosa para poder manipular y robar más fácil, en Colombia no existen ni siquiera cátedras de educación política en las instituciones públicas que imparten enseñanza.

Y hablando de manipulación ya se publicó la primera gran encuesta de medios para empezar a marcar tendencias en las presidenciales del 2018, yo no creo en encuestas pero el dulce rebaño de ovejas colombiano sí, y me parece muy peligroso seguir persuadiéndolo de votar por “los mismos ladrones de siempre” ¿Vargas Lleras? Qué casualidad. El voto de opinión en Colombia es muy impopular, pero imagínese usted donde lo fuera, la cosa sería otra cosa.

Me va a perdonar todo el que cree que la gente de Colombia es lo mejor que tenemos, cosa que no niego, pero creo que un país políticamente eficiente no se hace solo a partir de gente querida, echada para adelante y atenta con los extranjeros.

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Valeria Jiménez Hernández

Politóloga de profesión, amante de la cosa pública, el ejercicio político y la inclusión social. Voy por la vida rompiendo estereotipos y cuestionando estructuras.