Inteligencia artificial e involución humana

“Muchas de estas preguntas aún son difíciles de resolver, lo que queda claro es que el ser humano, tal cual lo plantean nuestros miles de años de historia y los mecanismos naturales de la evolución, nunca volverá a ser el mismo…”


Difícil era premeditar que una sola especie de las que habitan nuestro planeta podía llegar a poseer tal capacidad de adaptación y modificación de su entorno, las habilidades que el ser humano ha desarrollado le han permitido con el paso del tiempo hacerse al mando definitivo de su propio ecosistema, superar retos impuestos por el azar y el mismo trasegar cotidiano de la naturaleza, retar a la misma evolución y mantener la prevalencia humana dentro de todas las dificultades que ello conlleva.

Impensable y paradójico resulta que, todos estos logros que el homo sapiens ha alcanzado se deban principalmente a ello mismo, el pensamiento, el desarrollo de esa capacidad para comprender, premeditar, comunicarse y solucionar.

Afirmamos que el lenguaje es sin duda uno de los logros más fascinantes y complejos de la especie, pero en realidad su base, en la que se asienta todo aquello que el lenguaje comprende no es más que la capacidad de abstraer, de pensar, incluso cuando las capacidades comunicativas están más restringidas, la lógica del pensamiento, la solución de problemas incluso de manera inconsciente y la búsqueda de la supervivencia bajo ensayo y error, enmarcados en una larga filogenia, ha hecho que seamos sin duda una de las especies mejores dotadas que nuestro planta pudo producir.

Hemos desarrollado tan ampliamente nuestra capacidad de pensamiento y acción que nuestras capacidades adaptativas corporales cambiaron mucho más rápidamente que otras especies, nuestros ojos, nuestras manos y principalmente nuestro cerebro, han sufrido cambios drásticos que han quedado como huellas de cómo nos hemos especializado para responder a los retos de nuestro entorno, el cerebro primitivo se ha rezagado y ha sido cubierto por un lóbulo frontal infinitamente más complejo, extenso e intrincado, aquello que hemos tenido que enfrentar durante nuestra evolución nos ha empujado al desarrollo de mentes inquietas, curiosas, atrevidas y sagaces; Da Vinci, Tesla, Beethoven, Einstein, Newton, Curie,  grandes han sido las mentes que ha dado la evolución y grandes son los logros que, en medio de los retos de la supervivencia, hemos desarrollado como especie.

Ahora, hemos podido trasladar las capacidades que nuestra larga historia de desafíos han desarrollado en nuestra especie, hoy, casi podemos emular nuestra cognición en circuitos de silicio y representarlos en lenguaje humano, pantallas y otros mecanismos, hoy, que casi hemos logrado que las maquinas puedan crear soluciones, utilizar la lógica, comprender nuestro lenguaje y comenzamos ya a acercar estos complejos constructos numéricos a las emociones y los aspectos más profundos de la humanidad ¿Qué le quedará al ser humano?

Es seguro que los próximos avances para la humanidad no surjan ya del pensamiento y la observación de individuos, la manzana que cae del árbol no generará mayor curiosidad puesto que, con infinitesimal diferencia, las inteligencias artificiales plantearan retos y soluciones mucho más complejas que aquellas que algún día se nos pudieron ocurrir, en el escenario más positivo, tendremos una sociedad más organizada y una solución más rápida a los problemas que enfrentemos como especie pero ¿Qué pasará con el cerebro humano?

Cada día delegamos más de nuestras acciones a estas herramientas tecnológicas, ya nadie llega a un lugar sin usar su aplicación de ubicación o hace cálculos matemáticos en su mente ¿perderemos estas capacidades?

Sospecho que, según nuestro sistema cognitivo y el cómo adquirimos conocimientos y lo olvidamos, el ser humano se verá inmerso en una involución cognitiva, y decir se verá suena bastante pretencioso para lo que nuestra realidad ya plantea, este proceso ya es una realidad y la media de inteligencia ha mostrado efectivamente un descenso muy representativo a la línea de crecimiento y avance en tecnología.

Cada vez iremos usando más estas herramientas y menos nuestro cerebro que, ante la falta de estimulación y gracias a los mecanismos de evolución ira desechando, lentamente, las capacidades que en algún momento tanto le costó adquirir; la matemática, la gramática, la lógica, la capacidad de resolución de problemas e incluso el lenguaje, suena catastrófico, pero es un escenario bastante plausible, hemos planteado la posibilidad de fusionar la tecnología con nuestra fisiología, tener una mente anclada a sistemas de inteligencia artificial, Neuralink es sin duda uno de esos proyectos más ambiciosos ¿Dónde terminará el humano y empezará la maquina? ¿será nuestro cerebro, luego, un circuito de silicio también?

Muchas de estas preguntas aún son difíciles de resolver, lo que queda claro es que el ser humano, tal cual lo plantean nuestros miles de años de historia y los mecanismos naturales de la evolución, nunca volverá a ser el mismo.

Filanderson Castro Bedoya

Psicólogo de la Universidad de Antioquia con énfasis en educación, formación empresarial y salud mental, educador National Geographic, escritor aficionado con interés en la historia, la política y la filosofía, amante de la música y la fotografía.

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