Economía Opinión

El liberalismo que desconocemos

“El liberalismo ha sido desde sus inicio, la única alternativa éticamente viable porque propugna la ausencia de coacción arbitraria impuesta por unos sobre otros”.

La libertad inicia en el reconocimiento de la diferencia propia de cada uno, esta no busca igualar bajo ningún termino, ni social ni económico, a todos aquellos que por naturaleza nacen con diferencias y cualidades distintas, tampoco reclama para sí una idea de justicia acomodada. Por el contrario, la libertad es la principal inspiración del liberalismo clásico, una filosofía que va más allá de la cuestión  política, económica y social, que ha preponderado en el imaginario colectivo sin que este se percate de la estructura moral que promueve dicho liberalismo, que en esencia estimula el mérito y recompensa el esfuerzo y el trabajo, en virtud de que estos dignifican al hombre.

Cabe preguntarse entonces por qué los escenarios políticos de América Latina se inclinan cada vez con más fuerza hacia el socialismo, siendo por lo demás el origen de los regímenes totalitarios y represivos que más han acortado las libertades individuales de los ciudadanos. Esto se debe entre otras cosas, a que el liberalismo ha perdido credibilidad en los escenarios académicos. La propaganda extendida para deslegitimar el libre mercado ha llegado hasta los medios de comunicación, así como la propuesta cultural gráfica y audiovisual ha servido para asociar la idea de liberalismo con una pérdida de sensibilidad social. A pesar de que la historia continúa demostrando que el sistema de libre mercado, basado en una filosofía liberal es la opción más próspera y estable para un país, no solo en términos económicos, sino en la conquista de la libertad que le permite a cada uno realizarse como individuo, sobresalir por medio del trabajo y del mérito, que se da través de sus cualidades para llegar a un reconocimiento; el liberalismo no te regala nada, te concede la posibilidad de conocerte a ti mismo, de enfrentar tus miedos y revelar tus fortalezas, y que seas tú mismo quien en últimas, decida como utilizarlas.

Esa es la sociedad en la que creo, una sociedad que no desconoce la naturaleza humana, que no confunde entre necesidades y derechos, y que no engaña para captar más poder y cortar libertades. Entender estos aspectos de la filosofía liberal permite asumir un rol más activo en la sociedad, crea una mayor conciencia del alcance que debe tener el Estado frente a las libertades individuales, e inevitablemente se convierte uno en un militante por la libertad.

Esto fue escrito por

Alejandra Restrepo

Es estudiante de sociología de la Universidad de Antioquia. Sus temas de interés se centran en la administración pública, segura de que por esta vía se pueden lograr cambios sociales. La política es la herramienta de transformación social en la que cree. Apasionada del arte, toma el oficio de la creación muy en serio.

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