El Jorge Bula que yo conocí

     

Me senté a escribir esta columna en mi One Plus para el portal Al Poniente en Palmira, Valle del Cauca, el pueblo sonoro de cien primaveras como lo expresa la primera estrofa de su bello himno. En esta exuberante región la Universidad Nacional de Colombia posee una importante sede, que tiene el reto de ser el soporte científico del occidente colombiano en la tercera década del siglo XXI.

La Universidad Nacional está inmersa en el proceso de elección de rector, (2018-2021), para lo cual ha programado una consulta, (el jueves 15 de marzo), con la comunidad académica, compuesta por estudiantes, profesores y egresados. De nueve candidatos, los cinco más votados pasarán al examen del Consejo Superior Universitario que escogerá al nuevo rector.

Hoy voy a escribir sobre uno de los candidatos a la rectoría, que en mi concepto tiene el mejor proyecto de universidad y el mejor perfil: Jorge Iván Bula Escobar. Como le estoy hablando a una comunidad conocedora y capaz de interpretar las diferentes propuestas, no me voy a detener en hacer una descripción de su propuesta: el propio profesor Bula lo ha escenificado en múltiples foros y en instancias institucionales pertinentes.

En la época del internet y de las redes sociales cualquier ciudadano podrá acceder con facilidad a ésta y las demás propuestas, que, con seguridad, enriquecerán el análisis de lo que requiere la Universidad Nacional para continuar por la senda de ser la mejor universidad del país.

Quiero hablar del Jorge Bula que conocí durante los cuatro años en los que fungió como Vicerrector General de la Universidad Nacional de Colombia, y tuve, durante este período, línea directa con él los siete días de la semana, en mi calidad de Director de Bienestar Universitario.

Siempre encontré en Jorge Iván a un líder, que no a un jefe; a un dirigente social, que no a un burócrata; a un economista y experto en desarrollo económico, capaz de interpretar las expectativas estructurales de la universidad; y a un sociólogo con gran sensibilidad, competente para entender que la UN es el principal proyecto social y cultural de la nación.

Lo conocí en momentos difíciles de la administración universitaria, en los cuales uno se alcanza a preguntar si ya es la hora volver a la placidez de la cátedra, teniendo en cuenta que en la Universidad Nacional se reflejan todas las contradicciones sociales y políticas de la nación. En ese escenario me encontré con una persona con la sapiencia y la capacidad de escuchar a los contradictores, de aceptar las críticas internas y externas, y de cambiar los rumbos cuando sea pertinente hacerlo.

Soy testigo de excepción de que en los momentos de alta tensión el profesor Bula ponía la pausa e invitaba a su equipo de trabajo a pensar con cabeza fría la situación, mostrando una gran capacidad para trabajar bajo el esquema de los escenarios como lo enseña la teoría de la planeación estratégica. Y al final de la jornada tenía la humildad de preguntarle a su gente: ¿lo pudimos haber hecho mejor?.

Una de las características más destacadas del perfil de Jorge Bula es que trabaja con la premisa de que todo problema tiene solución y de que un equipo es más inteligente que un individuo. La comunidad de la Universidad Nacional ha reconocido ampliamente que su participación en el proceso de negociación con los sindicatos, algo inédito en la institución, fue realmente destacada. Recuerdo que algunos analistas universitarios decían que Jorge Iván iba a salir “chamuscado” de este proceso. De hecho, quien lo reemplazó en la vicerrectoría general puso como condición, para aceptar su nombramiento, que no estaba dispuesto a participar en este ejercicio de democracia universitaria, paradójicamente impuesto por el gobierno de Obama como condición para la firma del TLC entre Colombia y los Estados Unidos.

El profesor Bula tiene un rasgo muy valioso, y a la vez escaso, entre los directivos de las universidades públicas: su capacidad para interactuar con los líderes del gobierno y el sector privado. En algunos escenarios de la universidad pública colombiana se cree que la gestión externa no es necesaria, pero diversas experiencias de Jorge Bula como vicerrector muestran lo contrario. Tal fue el caso de un importante programa de apoyo para los estudiantes PEAMA por parte de la fundación de una gran empresa privada: cuando escuchó algunas críticas “a la injerencia de una empresa privada” respondió que aceptaba el apoyo privado, bajo la figura de la responsabilidad social corporativa, pero sin renunciar a los parámetros de la autonomía de la Universidad Nacional que tiene la capacidad de autorregularse.

Economista de la Universidad Externado de Colombia; Master en Desarrollo Económico de la Universidad de Manchester, en Inglaterra; y Master y doctor en Sociología de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. Sus estudios en economía y desarrollo económico le permiten entender a profundidad las variables macroeconómicas de la universidad y la nación. Así mismo, su formación en sociología, en una de las escuelas más importantes del mundo, le ayuda a entender a la UN como un gran complejo social.

Capaz de comunicarse con fluidez en tres idiomas: español, inglés y francés, es actualmente estudiante de mandarín.

A manera de epílogo de esta columna, quiero describir a Jorge Iván Bula Escobar en una frase breve:

Técnico, humanista y sensible.

About the author

Diego Germán Arango Muñoz

Ingeniero Administrador de la Universidad Nacional de Colombia Psicólogo, de la Universidad de Antioquia Administrador Turístico, del Colegio Mayor de Antioquia. Especialista en Mercadeo, de le Universidad Eafit. Especialista en Investigación Social, de la Universidad de Antioquia. Profesor de la Universidad Nacional de Colombia desde 1977. Profesor invitado a 35 universidades hispanoparlantes. Consultor en Marketing para más de 350 compañías. Director de más de 3,500 investigaciones empresariales en el campo del Marketing.