Discursos de odio como método político

Está muy en uso en medio de campañas políticas el uso de discursos de odio, de estigmatización y de manipulación emocional que trabajan sobre percepciones y miedos del subconsciente colectivo. Esta práctica genera serias amenazas para la “democracia “ e incluso la vida e integridad de los seres humanos, amen de una fuerte tensión de alcance constitucional, no pacíficos entre el “derecho a informar “ y el racismo, la discriminación, la xenofobia y la intolerancia”,  ya que estas conductas pueden llegar a constituir delitos de lesa humanidad y  con frecuencia van acompañados o precedidos de diferentes formas legitimadas de discriminación y violencia, estas se materializan en las redes sociales donde mayoritariamente se presenta este conflicto emocional, mediático y de gran impacto para la democracia y construcción de país e incluso la seguridad y los derechos humanos, pues tiene incidencia directa en la forma como se resuelven conflictos cotidianos en nuestra sociedad.optando en incidir en salidas violentas a los mismos

Frente al tema abordado desde la academia, el psicoanalista Guillermo Sánchez señala que “el odio es una conducta con la cual se expresa un sentimiento hostil hacia otro ser” de manera agresiva y violenta (1969, p. 50). Es además un sentimiento, una pasión, “que se suscita contra una persona por agravio, ofensa, fastidio, enojo, enfado, etc.” (p. 50). Afirma Sanchez La solución no sería aplacarlo, negarlo o realizarlo, sino saberlo manejar para que esas fuerzas se pongan al servicio de la construcción y la producción de la vida y no de la muerte (Sánchez, 1969, p. 55).

Por su parte, el psiquiatra Willard Gaylin considera que el odio es una emoción intensa, que puede ir más allá, y convertirse en una condición psicológica, un desorden de percepción, una forma casi delirante de pensar, que requiere un apego a un objeto (Gaylin, 2003, p. 28).La definición del odio como emoción para este autor, es un sostenido sentimiento de rabia que ocupa al individuo a lo largo de gran parte de su vida, permitiéndole sentir placer al observar o infligir sufrimiento al odiado, El odio para este autor es diferente a la rabia, y dicha diferencia radica en lo efímero de la segunda,La rabia, así como el miedo, son emociones de emergencia instaladas en nuestra psicología desde tiempos prehistóricos, cuando existía una amenaza a la supervivencia (Gaylin, 2003, p. 40). Sin embargo, estas emociones fueron diseñadas para responder a amenazas la supervivencia, y no al orgullo, status, posición, masculinidad, o dignidad

Desde estas perspectivas es vital parar analizar , reflexionar sobre el impacto directo en nuestra sociedad de estas campañas, y el resultado de las mismas en post pandemia y post paro, con una reconocida desigualdad social (estado de cosas inconstitucionales) que coloca la sensibilidad social a flor de piel, soportado esto ha durante años por la sentencia de cosas inconstitucionales y sus autos de seguimiento de nuestra corte constitucional y con unos territorios decididos y necesitados de la construcción de paz y resolución de conflictos en una apuesta interinstitucional  de estabilización e implementación de los acuerdos de la habana, lo que se convierte en un reto aún mayor, pues la polarización extrema permea la construcción decidida de un País que intenta y requiere terminar un conflicto armado, que se convierte en un cocktail peligroso, pues no debemos desconocer la realidad de unos ex combatientes de base que se acogieron, y apostaron por un post acuerdo estos no cuentan con una sólida formación política,  nunca fueron individualizados ni identificados, ni tenían orden de captura y que se presentaron, se concentraron, entregaron su arma y  se desmovilizaron o reintegraron, siguiendo a sus cabecillas o camaradas, quienes aún más grave, en un extraño juego de malabarismo en algunos casos regresaron al monte a continuar con las rentas del narcotráfico, extorsión, reclutamiento y asesinatos selectivos a lideres sociales,  e incluso a quienes fueron sus compañeros en subversión y que hoy no quisieron acompañarlos en la apuesta por La Paz y la reconciliación, más de 5. 000 congregados en partido político comunes, MAR (movimiento amplio de reincorporados ) y corporeconciliación (corporación para la reincorporación), que esperan la implementación  desde proyectos productivos, oportunidades, educación, tierras para producción colectiva y seguridad en los territorio, a quienes debemos, con responsabilidad moral en sede de derechos humanos y del acuerdo, proteger, impulsar y apoyar con todas las capacidades institucionales, pero que debemos tajantemente diferenciar de quienes desertaron y traicionaron el acuerdo, retornando a las armas, contra estoimos debe recaer todo el poder del Estado, no solo de las Fuerzas Militares sino del poder ejecutivo, legislativo y judicial. Cada cual dentro de su rol y función

En ese panorama tan complejo, con unas elecciones presidenciales y de congreso a la vuelta de la esquina, con una economía despegando, con un empleo en recuperación y con unas disidencias de residual 1 de Gentil Duarte e Iván mordisco y otra disidencia también de las FARC-EP de Iván Márquez (Narcotalia), que reclutó la escuadra más asesina de las extintas guerrillas, Romaña, el paisa Oscar, el zarco Aldinever, el fundador de la columnas móviles Walter Mendoza, un ELN con su comando central trancado hace 4 años en cuba y una división evidente con Pablito, quien desde Venezuela les pelea el control de las estructuras buscando romper lo ideológico y el trabajo organizativo de base para convertir esa guerrilla en un grupo netamente narcotraficante al servicio de los narcos mexicanos y para que entendamos aún más el peligro latente, sumemos a esto una Clan del Golfo federalizado, atomizado después de la captura de su principal cabecilla(alias otoniel)  y en abierta confrontación con las disidencias de la extinta guerrilla de las FARC y con el ELN. No siendo suficiente la exposición de las amenazas armadas, (grupos armados ilegales ) tenemos grandes cultivos de coca y laboratorios de producción de clorhidrato de cocaina con cercanía al mar y las fronteras lo que posibilita con su control y acceso directo a los recursos del narcotráfico, el crimen trasnacional, trafico de personas y otra serie de amenazas transnacionales

Ante este panorama es por lo menos prudente frenar ,reflexionar ante este explosivo coctel, qué es lo que busca? quiénes aparentemente sin conocimiento, sin experiencia y con ingenuidad llaman a la polarización, a exacerbar los ánimos a discursos de odio de estigmatización, de desesperanza y de justicia por propia mano, a quienes les gusta ver el vaso medio vacío, que no reconocen avances en nada, que con visión corta, politiquería y reduccionista , solo buscan enardecer manipular e instrumentalizar para capitalizar unos votos marginales de odio.sin calcular el riesgo institucional, en vidas, de estabilidad de pais colocando de moda manipulación emocional, de cifras de ángulos pero no desde el debate democrático sino desde la generación de odios y rabias

Se invita a reflexionar sobre el panorama nacional, sobre la coyuntura internacional, sobre debatir sobre ideas, sobre modelos de Estado,  sobre formas de democracia, sobre visión de modelos económicos , sobre modelos de seguridad exitosos, sobre salud, educación, empleo, justicia e inclusión, participación política, todo esto  desde el principio democrático, pero nunca desde el odio, nunca desde la estigmatización  y menos desde la violación de garantías del núcleo duro de los derechos humanos como el debido proceso, presunción de inocencia, juicio justo, defensa técnica y material y menos vida e integridad. Pueden resultar atropellados por algunos pocos que posando de demócratas de manera soterrada y calculada incitan e invitan al odio y la estigmatizacion calumnian,lanzan juicios,cometen injurias y calumnias

Entenderán los incitadores al odio que con sus acciones pueden propiciar tragedias, con todo el panorama expuesto, pues los ánimos están caldeados e incendiar el país no es la solución a nuestras diferencias, al contrario, es del lado de las instituciones, de la grandeza del espíritu, de la fortaleza institucional y la hora de los consensos traslapados ya mencionados por John Rawls.

About the author

Cr (Rva) Carlos Javier Soler Parra

Coronel retirado del Ejército, Profesional en Ciencias Militares y Abogado, especialista en Derecho Administrativo, Recursos Militares, Seguridad y Defensa, Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario aplicado a Conflictos, Magister en Derecho Público y Derechos Humanos y Construcción de paz y Optante a Doctor en Derecho, alumno de los cursos básicos y avanzado en el Instituto Internacional de Derecho Humanitario en San Remo, Italia. Ex director de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa Nacional, Ex jefe de Estado Mayor y Segundo Comandante del Comando Conjunto de Monitoreo y Verificación.

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