Delitos Sexuales en Colombia: la imperativa necesidad de brindar ayuda a las víctimas

“Un sistema legal sensible debe garantizar que las víctimas estén protegidas y se sientan seguras al denunciar”

La sociedad colombiana -desde hace décadas- ha estado enfrentándose a un problema persistente y alarmante: los delitos sexuales. Estos actos abominables de violencia sexual dejan cicatrices profundas en las víctimas y plantean preguntas acuciantes sobre el sistema legal y la atención a las personas afectadas.

Los delitos sexuales, que van desde el acoso sexual hasta el acceso carnal violento, representan una de las violaciones más flagrantes de los derechos humanos y la dignidad individual. A medida que la conciencia pública sobre este tema crece, es esencial que la sociedad y el sistema legal en Colombia den un paso al frente para abordar este problema de manera efectiva.

En primer lugar, la prevención debe ser una prioridad. La educación y la concientización sobre la importancia del consentimiento y el respeto hacia la integridad sexual de los demás son fundamentales; el sistema de justicia debe ser claro en su mensaje de que no tolerará los delitos sexuales y castigará a los infractores de manera ejemplar.

Sin embargo, no podemos subestimar la importancia de brindar apoyo a las víctimas; la estigmatización, el miedo y el trauma que enfrentan las personas que han sufrido delitos sexuales pueden ser abrumadores. El sistema legal debe ofrecer un entorno seguro y comprensivo para que las víctimas denuncien estos crímenes y busquen justicia.

En este sentido, es crucial que las autoridades y los profesionales de la salud estén capacitados para manejar adecuadamente los casos de delitos sexuales. Se deben establecer protocolos de atención y acompañamiento psicológico para las víctimas, garantizando que reciban el apoyo necesario durante todo el proceso legal.

Además, es imperativo que se fomente la denuncia de estos delitos y se proteja la identidad de las víctimas. Muchas personas temen represalias o el escrutinio público, lo que a menudo las disuade de buscar ayuda. Un sistema legal sensible debe garantizar que las víctimas estén protegidas y se sientan seguras al denunciar.

En este punto, es necesario comprender que, si bien Colombia no ha logrado mitigar de manera efectiva la comisión exponencial de estas conductas reprochables, si ha establecido conceptos, criterios y sanciones claras respecto de dicho accionar, siendo así que:

  1. Legislación Penal Vigente

El Código Penal Colombiano (Ley 599 de 2000) establece un marco jurídico integral para la persecución de delitos sexuales. Define claramente en su título IV “Delitos Contra la Libertad, Integridad y Formación Sexual” cuáles son aquellas conductas consideradas punibles y, a su vez, establece las penas correspondientes, que varían en función de la gravedad de la infracción (Arts. 205 – 210A) . Es fundamental que la legislación siga siendo actualizada y fortalecida para mantenerse alineada con los estándares internacionales de derechos humanos y garantizar una respuesta adecuada a estos crímenes.

  1. La Importancia del Consentimiento

El principio del consentimiento es central en la legislación colombiana en relación con los delitos sexuales. Se establece que cualquier acto sexual sin el consentimiento explícito de todas las partes involucradas es ilegal. Esto subraya la necesidad de educar a la sociedad sobre la importancia del consentimiento y cómo este debe ser libre, voluntario y consciente.

  1. Procedimientos Legales y Derechos de las Víctimas

El Código Penal Colombiano también establece procedimientos legales que garantizan el debido proceso para todas las partes involucradas en un caso de delito sexual. Las víctimas tienen el derecho a presentar denuncias, ser escuchadas y recibir protección durante todo el proceso legal. Es fundamental que las autoridades judiciales y las fuerzas de seguridad respeten estos derechos y brinden un apoyo comprensivo a las víctimas.

  1. Apoyo Psicológico y Protección de Identidad

Además de la persecución legal, es crucial brindar apoyo psicológico a las víctimas de delitos sexuales. Esto no solo ayuda en la recuperación de las víctimas, sino que también puede fortalecer los casos judiciales al proporcionar evidencia más sólida. Asimismo, se debe garantizar la protección de la identidad de las víctimas para evitar posibles represalias y el estigma social que a menudo enfrentan.

Se entiende entonces, que, la legislación penal vigente en Colombia proporciona un marco legal sólido para la persecución de delitos sexuales, pero sigue siendo esencial que se mantenga actualizada y fortalecida para estar en consonancia con los estándares internacionales de derechos humanos. El principio del consentimiento y los procedimientos legales garantizan una base sólida para abordar estos crímenes, mientras que los derechos de las víctimas deben ser respetados en todo momento. Además, el apoyo psicológico y la protección de la identidad de las víctimas desempeñan un papel crucial en la respuesta integral a los delitos sexuales. En conjunto, estas medidas son esenciales para garantizar una sociedad más segura y justa para todos.


Todas las columnas del autor en este enlace: https://alponiente.com/author/camilodavila/

Referencias:

Ley 599 de 2000 (Código Penal Colombiano), DCR; Congreso de Colombia: https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwj1yuSftceBAxXFSjABHWYaDfUQFnoECBIQAQ&url=https%3A%2F%2Fwww.oas.org%2Fdil%2Fesp%2Fcodigo_penal_colombia.pdf&usg=AOvVaw1WkrCY4_TU_KSEJdTWZr9_&opi=89978449

Ley 906 de 2004 (Código de Procedimiento Penal), DCR; Congreso de Colombia: https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=14787

Vallejo Samudio, Á. R., & Córdoba Arévalo, M. I.  (2012). Abuso sexual: tratamientos y atención. Revista de Psicología, 30(1), 19-46: https://www.redalyc.org/pdf/3378/337829521002.pdf

 

 

 

Palabras clave: Delitos, Violencia, Sexual, Consentimiento, Víctimas.

Camilo Andrés Dávila Peña

Escritor, investigador y libertario. Estudiante de Derecho de la Universidad Libre – Sede Cartagena de Indias; actualmente, auxiliar de investigación, editor de la Revista Cultural Unilibre, miembro del grupo de investigación "Ciencia y Proceso" y estudiante delegado en el Consultorio Jurídico Radial. Fundador del grupo juvenil "Eres Jóvenes" y el partido político "Por El Pueblo". Coordinador de ARCO (Asesoría y Representación Comunitaria) y miembro por adhesión del grupo "Alma Joven".

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