Economía Selección del editor

Cero demagogia

El otro día le pregunté al público en Twitter si estaba de acuerdo con la idea de que los colombianos deberíamos pagar más IVA. Para calificar la pregunta decidí incluir en el texto las siguientes realidades: (1) que en Colombia solo 54% de los productos y servicios que se venden devengan IVA, mientras que en Chile la proporción es cercana a 80% y en Bolivia de 90%, y (2) que en Chile y en Uruguay el estado recauda más de 8% del PIB vía IVA mientras que en Colombia solo se recauda un 5% del PIB.

El resultado del sondeo fue contundente: a 74% de mis compatriotas les “resbala” la evidencia, mejor dicho, prefieren que Colombia no tenga la capacidad de recaudar más recursos con tal de no pagar más IVA.

La respuesta más común al sondeo fue la siguiente: “me niego a seguir pagando impuestos para que se lo roben los políticos”. El problema es que esto es como el cuento de la gallina y el huevo. Los políticos ladrones roban porque no hay control, y no hay control porque los contribuyentes no tributan suficiente para financiar ese control. La realidad, como siempre lo he dicho, es que un país donde está bien visto evadir impuestos está destinado al subdesarrollo.

Algunos piensan que el ministro Carrasquilla es un antisocial que solo quiere afectar a la clase media. La realidad es la contraria. Carrasquilla es un tipo extremadamente pro justicia social. No hay mayor beneficiario con que la carne no pague IVA que el colombiano que merca en el Carulla de la 11 con 76 en Bogotá. Ese colombiano de estrato 6 está recibiendo un subsidio directo de un niño pobre de Ciudad Bolívar para que este pueda comer aún más carne a precio subsidiado.

Otra realidad: el colombiano que devenga $1.800.000 al mes no paga impuesto de renta en Colombia. Esa misma persona pagaría impuesto de renta en Chile o en Uruguay, no mucho, pero sí algo. La ley de Carrasquilla no le carga impuesto de renta a esa persona, pero sí le incrementará el costo del mercado en aproximadamente $20.000 por mes. ¿Es eso ideal? Quizás no. ¿Ahora, es eso justo? Sin duda, porque ese consumidor está disfrutando de bienes públicos que provee el gobierno.

El senador del Partido Verde Antonio Sanguino argumentaba el otro día en un programa de debate que Colombia no le puede cobrar más IVA a la clase media, porque la clase media ya no aguanta más. Los que definitivamente no aguantan más son las empresas con la carga tributaria que tienen hoy en día.

El punto de esta reforma es bajarle los impuestos a las empresas para que puedan generar más empleos que devenguen $1.800.000 al mes, mejor dicho, para lograr que la clase media crezca. La administración Duque se está viendo obligada a subir el IVA porque necesita bajarles los impuestos a las empresas, para que haya más creación de empleo en Colombia y para que multinacionales dejen de abandonar el país.

Como colombiano le agradezco a Carrasquilla el haber aceptado darse esta pela tan absurda por nuestro país. Colombia es un lugar muy desagradecido. Carrasquilla puede llegar a ser hoy en día una de las personas más odiadas de Colombia por tratar de hacer las cosas bien. Triste que pocos lo acompañamos en su lucha. Muchos conocen los números, pero por “caer bien” se quedan callados y no defienden la necesidad de aprobar reformas poco populares pero necesarias. En fin, asumo que exactamente por esa razón es que los colombianos no tenemos el ingreso per cápita que tienen los ciudadanos de Singapur.