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Caliunderground sin presupuesto

Foto: Caliunderground

Nosotros, la sociedad en general, y con justa razón, nos hemos acostumbrado a quejarnos del gobierno; desde marchas y diferentes manifestaciones pacíficas de protesta hasta la demanda armada. Sin embargo, como sociedad, nos hemos contrariado toda la vida en algo que hemos tenido de frente: lo público y los impuestos.

Qué bonito suena cuando el gobierno dice que financiará cualquier causa que sea y que parezca justa, con la promesa de ser, supuestamente, gratuita (como por ejemplo los eventos culturales al aire libre). Pero es impopular pensar en un gobierno que anuncia nuevos impuestos o el aumento de los mismos, y no necesitamos imaginarnos nada, podemos recordarlo con la anterior reforma tributaria. Es aquí cuando nos contradecimos. No podemos salir a las calles a decir que el gobierno es malo y que no nos gustan los impuestos y al día siguiente exigirle que nos financie cuánta cosa se nos ocurra, que por cierto, lo que ofrece el gobierno como algo gratuito es solo una perorata populista puesto que lo que el gobierno financia, es decir, lo público, no es para nada gratuito ya que es pagado a través de los impuestos.

Hace poco el festival de rock ‘Caliunderground’ hizo un comunicado en el que asegura que la alcaldía ha dejado sin presupuesto la realización del evento, algo que ha caído muy mal en la cultura rockera, más cuando la alcaldía prometió, según ellos, promover y alentar los escenarios alternativos bajo el lema de que Cali no es solo salsa.

En este parámetro nos encontramos ante la incomodidad de que la alcaldía apoye escenarios no siempre bienvenidos para el gusto de la cultura rockera, por ejemplo los escenarios de la salsa y los diferentes sonidos urbanos, cabe entonces la pregunta: ¿es justo que los contribuyentes rockeros paguen para que el presupuesto sea invertido en eventos a los que no asistirán y que no disfrutan? No está bien tampoco suponer que el presupuesto debería ser repartido de igual manera para los eventos rockeros y exigirles a los demás contribuyentes a pagar por eventos rockeros a los cuales desde la perspectiva opuesta no disfrutarán ni asistirán. ¿Qué hacer entonces?

Es más conveniente que el festival de rock ‘Caliunderground’, aproveche la circunstancia para que sea organizado y financiado por la misma cultura rockera, de esta manera sería más valorada y mejor remunerada la labor de los artistas que se presentan en esta clase de eventos y así no tendríamos la penosa necesidad de rogarle al gobierno por una parte de presupuesto ni obligar a los demás a pagar por eventos que no disfrutan y viceversa.