Buenas Nuevas

ALDUMAR FORERO ORJUELA

“La derrota de la izquierda en Europa es una buena nueva porque expresa que los individuos se cansaron del estado y de las ideas de la muerte y la destrucción. Colombia no será ajena a ese fenómeno y en el 2026 derrotaremos a esa izquierda malsana que está acabando con nuestro futuro.”


Las elecciones en Europa del domingo y la contundente derrota de la izquierda es una muestra de que los europeos se cansaron de la ruina y de la miseria. Ese discurso del progresismo, de la agenda 2030, de la igualdad, de la redistribución del ingreso y de la justicia social ya casi nadie lo cree.

La izquierda actúa como una organización bien organizada, montan un discurso, lo esparcen por todas partes y luego lanzan su última carta y llegan al poder. Engañando a las personas con utopías llevan a los países a la debacle, a la pobreza y a la miseria. Europa experimentó lo que la izquierda impuso y hoy los ciudadanos dijeron: ¡BASTA YA!

Los individuos se mueven únicamente por intereses individuales – esto lo dijo Adam Smith hace más de tres (3) siglos – y no significa que esté mal. El interés individual crea riqueza y bienestar y esto la izquierda lo ha distorsionado y utilizado para imponer en el poder una agenda socialista que solo beneficia a los políticos que lo quieren manejar todo.

La gente quiere trabajar, progresar, crear riqueza, amasar fortuna, quieren un futuro más seguro para su descendencia y esto solo se puede lograr si cada uno es el arquitecto de sus vidas. Ningún político desde un escritorio puede solucionarle la vida a alguien, quien lo crea así es simplemente un ser perverso que piensa que por tener un cargo puede dirigir el mundo y el futuro.

El mundo tiene que empezar a entender que el futuro no se encuentra en un estado que cada día es más gordo gracias a leyes que confiscan los recursos de la gente a través de impuestos y contribuciones; el futuro está en que los individuos sean capaces de construir sus vidas sin que tengan que estar sumisos a los políticos. Europa lo está entendiendo; América lo tendrá que hacer más temprano que tarde.

El discurso debe trascender las posiciones de izquierda y derecha – aunque para efectos de entender los fenómenos políticos, se utilizan estos términos– es menester iniciar la batalla cultural, lingüística y política en donde el debate se centré en posiciones de libertad o estatismo. El problema es el estado, la causa de los males del mundo es buena medida es porque existe un estado que se cree por encima de toda persona y eso a llevado a la humanidad al atraso y a la barbarie.

Por eso es por lo que un debate entre quienes defendemos las libertades individuales y quienes son acérrimos escuderos del estado abrirá la ventana del entendimiento de la humanidad del siglo XXI. Hay políticos de derecha que son abiertamente estatistas – esos no sirven ni para abono – están los políticos de izquierda que si son estatistas hasta los tuétanos – ese es el cáncer de la humanidad – con ellos en el poder los individuos están condenados a la miseria.

De todos modos, los políticos de ninguna corriente ideológica pueden dirigir los destinos del planeta, eso ha venido ocurriendo por miles de años y todavía existe la esclavitud, la pobreza extrema y la falta de oportunidades. Hay que LIBERAR a los individuos del yugo esclavizador del estado, cuando lo logremos el mundo será mejor.

El derrotero debe ser conquistar la libertad de los individuos y declarar una guerra frontal contra los excesos del estado. No digo ahora que se debe eliminar el estado porque, aunque lo crea – filosóficamente – también soy consciente que estoy en este mundo y hay que reconocer realidades. Pero lo que si puede decir y defender es que el estado debe ser lo más pequeño posible y eso comenzará cuando haya lideres que entiendan que para que exista un mundo mejor las riendas del futuro deben estar en manos de los individuos.

Lo que pasó en Europa donde la izquierda fue derrotada con creces debe ser un espejo para que el continente americano se ponga las pilas y deje de creerle a tanto charlatán que habla de igualdad, justicia social y redistribución del ingreso que no es otra cosa que una cortina de humo, un disfraz que oculta la venganza, el rencor, el odio, el resentimiento, el atraso y la miseria.

Colombia está siendo gobernada por un individuo que le hace creer a mucha gente que la lucha ideológica de izquierda es la que deberá prevalecer para que el país no se vaya al abismo. Lo que pasa – afortunadamente -es que los colombianos no somos todos como lo cree el presidente. La inmensa mayoría sabemos y entendemos que Petro está llevando a la nación a un precipicio que conducirá a la muerte.

Seamos sinceros y hagamos una reflexión. Solo tenemos este pedazo de tierra, Colombia. No tenemos a donde ir y nadie quiere irse, no somos una nación rica pero tampoco miserable. Los colombianos a pesar de tantas cosas negativas que tuvimos que vivir, hemos logrado salir del fango – hubo una época donde el narcoterrorismo nos tenia encerrados por el miedo – y esta vez no va a hacer la excepción, saldremos del lodo cenagoso.

El país no puede seguir en manos de los politiqueros, de los corruptos, de personajes que solo piensan en el bienestar de la banda en detrimento de cada individuo decente y trabajador. Es el 2026 donde tenemos que defender esta tierra con toda la convicción y la verraquera que nos caracteriza. Nada está perdido porque no nos han quitado la esperanza y la fe. Quienes “gobiernan” hoy el país creen que lo harán por mucho tiempo, lo que no saben es que les queda un poco más de dos años.

“Para ser liberal y abrazar la libertad hay que leer mucho. Para ser de izquierdas solo se necesita estar muy orgulloso de tu propia ignorancia”. Mary Shelley.


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Aldumar Forero Orjuela

Joven oriundo de Bogotá D.C. Nacido en 1998, de familia conservadora, se ha adherido a las ideas del liberalismo que aboga por el respeto a la vida, la libertad y la propiedad como los valores más importantes de una sociedad.

Economista de la Universidad de La Salle. Con diplomados en cultura democrática y juventud constructora de paz.

Ha sido columnista en varios medios digitales de opinión y actualmente es columnista en Al Poniente.

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