Antimasoquismo

Una característica que destruye el fanatismo, radica en reconocer y resaltar las carencias del candidato que se apoya; en mi caso, fui muy consciente de la falta de firmeza en las posiciones de Fajardo, en la débil contundencia en la que presentaba sus posturas en comparación con los otros candidatos, en el desconocimiento puntual y de fondo de situaciones estratégicas en el país como las exigencias de los docentes, o en su desacertado pronunciamiento inicial sobre el aumento de la edad de pensión en el país. Aun así, era para mí la mejor opción.

Petro, por mucho que recientemente indique que se desmarca del chavismo, no ha sido contundente en su rechazo a aquél régimen; debe reconocer que espanta a sus colaboradores; me aterra que su ego pueda generar una guerra contra el sector privado en el país, y me atemoriza que agudice el odio de unos contra otros en un país que está entrando en proceso de cicatrización. Por esto y más que cualquiera le añada, Petro es por mucho, mejor opción que el uribismo –De lejos-.

Este artículo no va para los uribistas, ellos son ahora como el pan ácimo. Este artículo va para los votantes de Fajardo, De la Calle, el voto en blanco, o para los más de diecisiete millones de colombianos que no votaron en primera vuelta. A continuación mostraré estadísticas y hechos que espero surtan efecto en el electorado, y hagan que se infle el volumen de votantes que informados, asistan a las urnas buscando renovación política definitiva, y la no repetición de un pasado oscuro.

Compare usted mismo: Al finalizar el último año del gobierno de Uribe (2010), el país tenía 680 muertes por minas antipersonales, en el 2016 fueron 72 fallecidos. En el 2010 hubo casi 200.000 víctimas por las guerrillas y el ejército colombiano, en 2016, fueron exactamente 25.854 compatriotas (AFP, 2016). La pobreza multidimensional en Colombia fue del 30,4% en 2010, mientras que en el 2015 fue del 20,2% (Observatorio de Desarrollo Económico de Bogotá, 2016); la desigualdad por ingreso en Colombia (Índice de Gini) disminuyó de forma contundente del 2010 al 2016, pasando de un 54,8 a un 20,8 (BM, 2018).

De otra parte, el mayor valor del PIB nacional dentro de los ocho años de Uribe, fue en el 2008 (243,982 mil millones USD –precios actuales-), muy inferiores a los registros del 2012, 2013 y 2014 (369,66; 380,192; y 378,196) respectivamente (BM, 2018). Uribe dejó al país con una tasa de desempleo del 10,88% -siendo esta la tasa más baja de sus ocho años presidenciales-, mientras que en 2017, la tasa fue del 8,96% -siendo esta la tercera peor de los dos gobiernos de Santos- (OIT, 2018).

Lo anterior es solo un retazo de información que permite evidenciar que los gobiernos alejados de Uribe pueden ser mucho mejores. Ahora, si usted está molesto con el gobierno de Santos -y debe estarlo-, por tanto escándalo irreparable de corrupción, que le cuesta al país 50 billones de pesos (El País, 2017), por escándalos como el de Reficar que costó 1,5 veces la ampliación del Canal de Panamá (Semana, 2016), o que tienen a su jefe de campaña del 2010 tras las rejas por recibir sobornos por parte de Odebrecht (El Espectador, 2018). Un colombiano no masoquista, es entonces, aquel que no elige ni a Uribe ni a Santos.

No comprendo cómo una madre, un padre, un hermano, un colombiano promedio puede votar por un partido que durante su período de mandato (2002 – 2010) incrementó en un 154% los casos de ‘falsos positivos’; superando las tasas de períodos tan violentos como los 90’s, período que registró una tasa de 0,095 falsos positivos por cada 100.000 habitantes, mientras que en período comprendido entre el 2002 y el 2008, la tasa se elevó a 0,385 falsos positivos por cada 100.000 habitantes (Semana, 2014). Votante indeciso, fueron más de 10.000 campesinos inocentes asesinados durante el mandato de Uribe (The Guardian, 2018), no por las guerrillas, sino por las fuerzas militares del gobierno de Uribe, en su afán de mostrar resultados positivos. ¡10.000-civiles-inocentes!

Puedo estar muy en desacuerdo con Petro, con muchísimas cosas sobre él, pero su mérito está en que sus lunares no igualan todas las irregularidades del Centro Democrático. Por eso, mi votó en segunda vuelta será para Gustavo Petro. Lo normal es que Duque mantenga su estado ázimo, que aunque sumando los votos de Vargas Lleras, sean casi nueve millones de votos que no pueden atemorizar la tremenda creciente de los aproximados nueve millones seiscientos mil colombianos alternativos, más un gran porcentaje de los diecisiete millones de colombianos que se abstuvieron de votar en primera vuelta.

Por los asesinatos sistemáticos a nuestros campesinos por parte del gobierno anterior, por la vulgar corrupción de los gobernantes actuales, porque con Duque están los de antes y los de ahora; con Petro #SePuede.

Juan David Cruz Negrete

Profesional en negocios, especialista en proyectos de inversión y magíster en dirección de empresas. Feminismo y Ahimsa. Nací en la multiculturidad hecha península; La Guajira.