Algunas innovaciones tecnológicas para alimentar al alma

“Por ahora, recomiendo recuperar la esperanza en la humanidad. Hay miles de inventos más que contribuyen al planeta y merecen de atención. Espacios como el de Pique Action que busca resaltar las nuevas tecnologías y soluciones al cambio climático, son un buen lugar donde buscar.”


Escribir una columna o pieza de análisis cada dos semanas no es fácil (¡no me imagino como será semanalmente!). Cada día nuevo debe uno surtir entre miles de temas que compiten por su atención; la popularidad, el conocimiento previo o habilidad de informarse a tiempo de este debe ser considerado, etc. En mi típico pesimismo realista (y a veces cínico) estaba considerando un nuevo tema político: criticar al gobierno por una de las mil cosas locas que ha hecho, criticar a los políticos por mil otras cosas, criticar al mundo por estar lleno de sufrimiento, etc.

Sin embargo, entre todo esto, un rayo de sol me iluminó momentáneamente. Una preciosa y sabia amiga me recomendó indagar sobre la siembra de nubes para la cultivación y otras tecnologías que muestran el espectacular avance humano en el dominio del mundo. Me recordó brevemente a una pieza en Quillete del año pasado titulada “¿Quieres restaurar tu fe en la humanidad? Visita una conferencia científica”. Por ello, esta semana dedicaré este espacio para hablar sobre tecnologías que están y van a cambiar el mundo. En vez del cinismo político y periodístico típico que se escucha todos los días, esto será una aventura a través de los coloridos pasillos de la mente humana para recuperar la esperanza en sus dueños.

La Siembra de nubes

Controlar el clima ha sido un deseo humano por milenios. Tantos han sido los lamentos por familiares muertos, comunidades destruidas, y sufrimiento generalizado por desastres naturales previamente atribuidos a “actos de los dioses”. Súplicas y altares eran elevados para solicitar un clima óptimo, que permita sembrar, planear, y sobrevivir.

En el presente, los sueños de controlar el clima se vuelve cada vez más cercano a la realidad. La siembra de nubes es una técnica que utiliza yoduro de plata para generar núcleos formadores de hielo dentro de nubes, los cuales se condensan en copos de nieve. Esto en zonas con temperaturas bajas genera mayor nieve, suplementando las reservas de agua existentes para las comunidades en determinadas zonas. En zonas de temperaturas altas se utiliza la siembra de nubes higroscópica que libera partículas de aerosol a nubes en formación que compiten con las partículas ya en la nube, generando gotas más grandes y, a través del “proceso de colisión-coalescencia”, intensifica la precipitación.

Claramente, hay críticas y dudas sobre la siembra de nubes. Unos cuestionan su efectividad real para incrementar la precipitación. Estudios han mostrado un incremento del 10%-30% de precipitación, pero otros son inconclusos, particularmente por la dificultad de medir tal efecto. Otros advierten sobre el efecto que puede tener en otras fuentes de agua y poblaciones, pues si se acelera la formación de nubes en una zona, significa que se agotará el agua contenida para la siguiente región.

Estas críticas son, naturalmente, válidas en tanto que ponen a pensar sobre causa y efecto de las innovaciones tecnológicas. No obstante, solo el hecho que existan y se hayan desarrollado desde los años 40, pone a la humanidad un paso más cerca superar el milenario problema de las sequías.

Semillas genéticamente modificadas

Más allá de las distópicas historias sobre el complot capitalista de Monsanto por controlar a los seres humanos a través de la modificación de la comida que se contaban cuando era niño (y que algunos activistas, en su infinita arrogancia e inmadurez, siguen contando), las semillas modificadas genéticamente han sido uno de los mejor inventos del último medio siglo. Cabe aclarar que este tipo de modificaciones no es nueva, prácticas para modificar el maquillaje genético de plantas se han llevado a cabo por décadas a través de combinaciones o selección no natural de las mejores cosechas. Lo nuevo y revolucionario en este caso es la precisión y volición humana en el proceso.

¿Qué son estas semillas? Pues como su nombre lo implica, son semillas cuyo ADN fue modificado para cumplir ciertos objetivos. Entre estos objetivos se encuentran: resistencia a pesticidas, resiliencia a condiciones climáticas, resistencia a ciertos químicos, mejora del perfil nutritivo, etc.

Estas semillas serán la base para la segunda revolución verde. La primera, liderada por Norman Borlaug, incrementó las cosechas de alimentos y la productividad de campesinos, llevando a reducciones de precios y acceso de personas con menos recursos. Salvó, de esta forma, a miles de millones de morirse en hambre.

Productos como el “arroz dorado” (arroz cuyo perfil nutritivo fue modificado para tener más vitamina A) puede salvar a millones de niños y jóvenes que sufren deficiencias de vitamina A, causándoles la muerte, o ceguera. El principal problema para estas semillas es, Irónicamente, organizaciones como Greenpeace que se oponen a su uso citando especulaciones y teorías conspirativas para asustar a la población y prohibir el uso de ellas.

En cualquier caso, en un mundo con más de ocho mil millones de personas, las semillas modificadas genéticamente parecen ser la mejor opción para alimentarlos. Otras propuestas antihumanistas como dejar de tener hijos o control poblacional pueden ser abandonadas a favor de los mejores cambios científicos del presente. Inclusive, podría ayudar a reducir la depresión y ansiedad de muchos jóvenes alarmados por visiones apocalípticas del futuro impulsadas por los medios y activistas.

The Ocean Cleanup

Hasta el momento se ha hablado sobre grandes inventos para incrementar la producción de alimentos y preparar al mundo para el futuro, proporcionando una vida más rica y prospera para futuras generaciones. Pero, un angustiado podría intervenir, ¿qué estamos haciendo para mejorar la condición actual del planeta? Es una pregunta válida, al fin y al cabo, la contaminación del aire, tierra y mar, no desaparece de por sí al reducir las hectáreas empleadas para la siembra.

Para responder a esa curiosa y (si es hecha con buenas intenciones) correcta pregunta podemos recurrir a la genialidad de Boyan Slat. Este joven inventor está detrás de esos videos populares en Facebook hace unos años que mostraban una inmensa malla marina para atrapar el plástico y basura en el pacífico que se ha acumulado por décadas.

Su organización, The Ocean Cleanup, se ha encargado de crear barcos y mallas para descontaminar fuentes de agua a través del mundo. ¿La misión?, “librar los océanos del mundo de plástico”. Para el 2040, buscan reducir el 90% del plástico flotante en los océanos, para lo cual deben frenar la continua contaminación desde ríos que fluyen al mar abierto. Según su página, hasta el momento han podido remover más de 2.3 millones de kilogramos de basura en fuentes de agua por el mundo.

La forma en la que funciona la malla que captura el plástico es fascinante. Usando una malla jalada por dos embarcaciones navegando a baja velocidad, se acumula la basura flotando en el agua. Es larga, pero poco ancha, es abierta para que los peces que se ven recogidos en ella puedan. Empleando la fuerza y movimiento del oleaje, el plástico se mueve lentamente hacia uno de los lados que tiene una bolsa de contención, la cual, después de haber acumulado lo suficiente, es sacada del océano para su clasificación y desecho.

Para los ríos, el ingenio de este organización es evidente. Entendiendo la diferencia entre los ríos, su profundidad, sus especies de fauna y flora, su anchura, etc., han diseñado diversas soluciones y productos para ciertas tipologías. La serie “Interceptor” de sus productos es un línea de embarcaciones y mallas que encajan en distintos ríos para la recolección.

Los vídeos, documentos, y charlas, de la organización son una maravilla. Ver el esfuerzo de estos individuos por solucionar un problema global sin grandilocuencia o arrogancia muestra el verdadero potencial humano de mejorar el mundo a través de acciones personales.

No puedo recomendar esta organización y su fundador lo suficiente. En vez de estar escuchando discursos inútiles de Greta gritando en un micrófono mientras demanda que todos sacrifiquen sus vidas cuando ella vive bastante cómoda, escuchemos y sigamos el ejemplo de Slat. Si quieren promulgar un mensaje positivo y apoyar la organización, síganlos en redes, donen, compren su mercancía, compártanlo con sus amigos y familiares, etc.

Hay, naturalmente, muchos otros inventos e innovaciones que están ayudando al mundo, los cuales no caben aquí. Quería hablar también de los desarrollos en la tecnología espacial, así como algo relacionado con la energía nuclear (que lastimosamente sigue teniendo mala reputación ante la población). Eso tendrá que ser dejado para otro día.

Por ahora, recomiendo recuperar la esperanza en la humanidad. Hay miles de inventos más que contribuyen al planeta y merecen de atención. Espacios como el de Pique Action que busca resaltar las nuevas tecnologías y soluciones al cambio climático, son un buen lugar donde buscar.

Para cerrar quisiera dejarlos con unas palabras del mismo Boyan Slat: “Nosotros, los humanos, podemos resolver problemas y las cosas pueden mejorar”.


Todas las columnas del autor en este enlace: https://alponiente.com/author/salomon-soltau/

Salomón Soltau Sánchez

Soy un estudiante de relaciones internacionales de séptimo semestre, interesado en temas de política exterior, estabilidad política y económica en el mundo, los estudios militares, asuntos marítimos y la industria militar.

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