¿Aceptarías a Bukele como tu presidente?

AFP

Hay acciones que impactan tanto positiva como negativamente, sea a una población, país o al mundo. Que a su vez puede tener distintas percepciones como entenderse de muchas formas y el país El Salvador en el primer y comienzo del segundo mandato de Nayid Bukele, es uno de estos. Por lo cual, más allá de si funciona o no sus métodos, lo principal será si sigue siendo un Estado democrático o pasó a ser un Estado autoritario. Esto será importante para el raciocinio de los colombianos que idolatran a Bukele y que piensan que debería haber uno aquí en Colombia.

Mencionaré unos hitos político-institucionales de los últimos años de su gobierno para después lograr determinar en donde se encuentra este, si es democrático o autoritario. En los primeros dos años del gobierno de Bukele, hubo una oposición en la asamblea, por lo cual hubo un fuerte rechazo frente a su agenda. Sin embargo, a partir del 2021 y tras elecciones legislativas, ganó el partido de gobierno. A partir de esto, se notaron de inmediato los cambios como lo fue la destitución de los jueces de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General, la terminación abrupta de las labores de la Comisión Internacional contra la Impunidad en El Salvador, la aprobación de la Ley de la Carrera Judicial donde los jueces se jubilan a los 60 años o 30 años de carrera, se sancionó la Ley de Reforma a la Fiscalía General donde se contempla la posibilidad de traspaso temporal o permanente de miembros de la carrera fiscal y la elección de los nuevos integrantes del Consejo Nacional de la Judicatura, institución que selecciona a los jueces ante la Corte Suprema de Justicia. (Tomado del directorio legislativo)

Cabe mencionar que hubo acciones por parte del gobierno para socavar el acceso a la información y autonomía del órgano garante, el Instituto de Acceso a la Información Pública. Se hizo por el decreto de la reglamentación de la Ley de Acceso a la Información Pública donde aumenta la potestad del presidente en detrimento de las decisiones, como lo fue la de no grabar más las sesiones del cuerpo. (Tomado del directorio legislativo) La censura evita el control político tanto institucional como civil. Algo que resaltar es la reelección de Nayid Bukele, en el artículo 154 de la constitución de El Salvador está prohibida la reelección presidencial, ¿cómo lo logró? Debido a que la nueva Sala en lo Constitucional abrió la puerta para que el presidente compita por un nuevo mandato. A su vez, se impulsa una reforma para que el mandato dure 6 años, que en el artículo 248 en la cual se expresa que no puede reformarse en ningún caso los artículos que se refieran a la forma y sistema de gobierno, al territorio de la República y la alternabilidad en el ejercicio de la presidencia. Sin embargo, para que esto suceda debe ser aprobada por la siguiente Asamblea Legislativa en la cual quedó de mayoría el partido Nuevas Ideas, el partido de Nayid Bukele.

Es importante tener en cuenta estas acciones como base para determinar si es democrático o autoritario y el adjetivo de este. Según David Collier y Steven Levitsky, la definición de democracia se centrará en una “procedimental mínima” en la cual haya elecciones competitivas, sufragio universal y sin fraude masivo, existencia de garantías efectivas para las libertades civiles, incluidas la libertad de expresión, reunión y asociación. También se puede encontrar la definición “procedimental mínima extendida” donde entra el criterio de los gobiernos elegidos deben tener el poder efectivo de gobernar. Se presentan subtipos de democracias frente a atributos ausentes como se observa en el cuadro 1. Cuadro elaborado por David Collier y Steven Levitsky.

Hay que tener en cuenta que hay países los cuales no son completamente democráticos por lo cual tienen distintos atributos ausentes, no harían parte de los subtipos de democracia sino como subtipos de autoritarismo. Según Inmaculada Szmolka con base en Freedom House, se encuentra el autoritarismo ambiguo, autoritarios competitivos, autoritarismo hegemónico electoral y autoritarismo políticamente cerrado. Szmolka hace referencia a regímenes políticos híbridos como aquellos regímenes que combinan elementos de la democracia con otras formas de poder autoritarias, entre la tipología se encuentra el autoritarismo pluralista el cual se define en “regímenes en los que se han establecido instituciones representativas, en base a elecciones pluralistas, pero en el que alguna/as fuerza/s política/s se ven relegadas de los procesos políticos. Asimismo, el correcto funcionamiento del gobierno puede verse alterado por la falta de autonomía de las instituciones representativas, la falta de equilibrio o contrapesos entre poderes o la presencia de actores influyentes sin responsabilidad política.”

Teniendo en cuenta el caso de El Salvador, observamos que tiene ausencia de libertades civiles como lo son la libertad de expresión y libertad de prensa, hay censura debido a que ya no se filman las sesiones del cuerpo lo cual evita que exista un control político, las instituciones no tienen autonomía como la fiscalía general y el Consejo Nacional de la Judicatura, y hay elecciones pluralistas donde solo hay un partido con más fuerza. Sin mencionar la anticonstitucionalidad de la reelección. Por estas razones, El Salvador haría parte de los subtipos de democracia, el cual sería una democracia controlada, democracia electoral y democratura, entendiendo que no solo hay ausencia de libertades civiles sino violacion de libertades. Pero al hacer parte de varios subtipos, se clasificaría mejor como un autoritarismo pluralista.

Como conclusión, se logra entender el detrimento en la democracia de El Salvador hasta llegar a un régimen político híbrido en el tipo de autoritarismo pluralista. Es importante esto para lograr hacer comparaciones con otros presidentes de América Latina como el de Colombia, Gustavo Petro. Hay mucha politización frente a lo que hace, es o hará el presidente de Colombia. También se encuentran muchos comentarios de colombianos donde expresan que quieren un Bukele en Colombia, por el miedo que hay frente a la izquierda de Petro y su “posible” reforma constitucional para la reelección porque como se dice “él es un dictador” pero… ¿aceptarían los colombianos un régimen autoritario donde se violen libertades civiles, no haya control político, censura de la prensa, inconstitucionalidad en la reelección y demás, solo por ser Bukele?

Shalom Fontalvo Sandoval

Soy una politóloga en formación de la universidad de Medellín, feminista, que le gusta esclarecer sobre la democracia en países que muchos colombianos puedan idolatrar.

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