A mi, me robaron

     

Aprovechando el auge muy válido entre otras cosas, que vienen presentando muchas mujeres y en especial la periodista Claudia Morales sobre su lamentable hecho, quiero aprovechar la oportunidad para manifestar públicamente que a mí, me robaron.

Al ladrón lo voy también a tratar de “ÉL” y tan solo quiero manifestar que es un hombre público que de manera continua aparece en los medios de comunicación y es posible que el lector de mi columna lo identifique de manera rápida.

Para este  hecho tan solo les voy a decir unas pistas de mi recorrido laboral para que  puedan sacar su conclusión.

“Él” puede ser un alto directivo del Metro de Medellín que por su mismo rol aparece permanentemente en los medios de comunicación,  o quizás,  sean dos importantes y reconocidos personajes que se quieren reelegir al congreso de la República.

También “Él” puede ser un muy trascendental  hombre de la Universidad Pontificia Bolivariana cuya misión por su cargo es haber fortalecido el número de programas y su reconocimiento regional, nacional y también internacional.

Quizás “Él” sea un alto directivo de la Gobernación o de la Contraloría departamental de Antioquia o porque no,  del mismo SENA.

A lo mejor “Él” se pueda encontrar en la Universidad Lasallista, La Luis Amigó o el Tecnológico de Antioquia.

Puede que “Él” esté en la Asamblea Departamental de Antioquia, Funorie o la Universidad Minuto de DIOS.

Sí, es verdad, Claudia Morales tiene todo el derecho a su defensa del silencio pero…¿para qué hacer alusión pública  de una lamentable situación cuando no se va a denunciar al actor o protagonista del hecho?

¿Para qué poner en juicio a todas aquellas personas que fueron sus jefes y dejar ese manto de duda en algunos de ellos y propiciar una serie de especulaciones por parte de la opinión pública?

Claudia Morales como lo escribe en su columna de El Espectador que tituló “Una defensa del silencio” no tiene para mi entender entonces, ese coraje del cual hace alusión y tampoco sé,  ¿para qué dice que va a celebrar cuando “Él” sea visibilizado y castigado cuando ella no lo va a revelar?

¿Pudo más la protección laboral de su padre y su incierto profesional que la misma violación?

El  escándalo que concibió Claudia Morales lo que hizo entre otras cosas no solo fue la solidaridad del género lo cual aplaudo sin cesar sino que confundió a las  nuevas generaciones.

Usted como padre de familia o esposo si se da cuenta de un hecho lamentable como el de una violación, ¿se quedaría callado como al parecer lo hicieron los de esta reconocida periodista?

No, a mi ningún jefe me ha atracado,  tan solo me han robado los argumentos necesarios para explicarle a mis dos hijas adolescentes el porque no se denunció a un desgraciado como “Él”,  por encima de una defensa al silencio o a unas explicaciones que si bien son válidas,  confunden mucho y especialmente a las nuevas generaciones.

About the author

Mauricio Correa Taborda

Trabajador Social, Comunicador Social Periodista. Especialista en Estudios Políticos. Magíster en Gobierno. Candidato a doctor en Estudios Políticos