El puente que faltó y la coordinación que no llegó: lo que agosto le exigió a la logística colombiana

Hace apenas unas semanas, en esta misma columna, sostuve que la inteligencia artificial debe informar la decisión operativa, nunca sustituirla, y que el criterio humano sigue siendo la última instancia frente a la incertidumbre del transporte. Agosto sometió esa tesis a una prueba que ningún tablero de indicadores había anticipado: un sismo de magnitud 7,4, con epicentro en el suroccidente del país y 96 kilómetros de profundidad, que el 10 de agosto se sintió casi dos minutos en buena parte del territorio y que, según reportes oficiales recogidos por la prensa, dejó al menos 281 muertos y cerca de 3.900 heridos. Fue el terremoto más fuerte que sufre Colombia desde 1979, y golpeó directamente a Buenaventura, la principal puerta del comercio exterior colombiano por el Pacífico. Ahí, donde la resiliencia deja de ser teoría y se vuelve una fila de camiones detenidos, agosto dejó lecciones ineludibles.

Un golpe simultáneo al puerto, a la vía y al café

Los tres terminales de Buenaventura (Agua Dulce, Sociedad Portuaria y TCBUEN) concentran cerca de una quinta parte de la carga portuaria pública del país, y por ahí sale más del 60 % del café de exportación colombiano. El sismo obligó a suspender la operación mientras se inspeccionaba la infraestructura; la Federación Nacional de Cafeteros confirmó, tres días después, que las exportaciones de café continuaban “sin interrupciones” gracias al desvío hacia Cartagena y Santa Marta, aunque con sobrecosto de cambiar de corredor. Solo hacia finales de mes la carga contenerizada y los graneles líquidos en Sociedad Portuaria volvieron al 100 % de su capacidad.

El daño vial fue igual de severo: cayó el puente Mariano Ospina, se cerraron los corredores Pereira–Chinchiná y Cali–Loboguerrero, y la vía Buga–Loboguerrero–Buenaventura, sin ruta alterna para carga pesada, operó semanas bajo cierres nocturnos, mientras Cajamarca (La Línea) quedó reducida a un solo carril. Javier Díaz, presidente de Analdex, advirtió que la escasez de vehículos dispuestos a viajar hacia Buenaventura ya presionaba las tarifas de flete al alza, sobre una base de costos que, según el boletín del DANE, venía 6,32 % más alta que un año atrás.

Dos gremios, tres semanas, la misma pregunta

Lo revelador de agosto no es solo el sismo, sino lo que siguió pendiente. El 25 de agosto, Defencarga le reclamó a Mintransporte y a la ANI falta de claridad: no había cronograma público para normalizar el corredor ni resultados visibles de los estudios geotécnicos, mientras los buques seguían llegando a un puerto con capacidad de evacuación restringida. Una semana después, el 2 de septiembre, Analdex fue más allá con una carta abierta que no pide más tecnología: pide coordinación. Entre sus solicitudes están eliminar las restricciones nocturnas y habilitar caravanas logísticas con acompañamiento de fuerza pública, operar los contenedores en doble ciclo, garantizar patios 24/7 conforme a la Resolución 20263040028845 de 2026, exonerar costos de almacenaje ligados directamente a la emergencia, abrir una línea de crédito preferencial con Bancóldex y, sobre todo, reactivar el Plan Logístico para la Movilidad de Buenaventura.

Dos gremios distintos, con tres semanas de diferencia, reclamando lo mismo: no faltaron algoritmos, faltó un mismo tablero de control operando entre instituciones (Mintransporte, ANI, terminales, DIAN) cada una con su propia información.

Analítica de flota versus analítica de sistema

Semanas antes del sismo, en Fedetranscarga 2026, una empresa tecnológica caleña presentaba cámaras con inteligencia artificial para detectar fatiga y distracción al volante, sensores de consumo anómalo de combustible y herramientas para automatizar el Registro Nacional de Despachos de Carga y el Plan Estratégico de Seguridad Vial. Son desarrollos útiles, pero pensados para una sola empresa, no para la coordinación entre empresas, entidades y gremios cuando el terreno se mueve. Nada de esa oferta ni de la mayoría de lo que hoy se vende como “IA logística” en Colombia está diseñado para que un puerto, una vía concesionada, una aduana y un transportador vean el mismo estado de la operación y actúen bajo un protocolo acordado en horas. Esa es, precisamente, la brecha que las dos cartas gremiales describen sin nombrarla en esos términos.

Lo que le corresponde liderar a la alta gerencia

La lección de agosto no es “invertir en más inteligencia artificial” en abstracto, sino distinguir dos problemas que la conversación sobre digitalización suele mezclar: la eficiencia operativa de una sola flota, donde la analítica predictiva y las cámaras inteligentes ya demuestran valor, y la resiliencia del sistema completo, donde lo que falta no es inteligencia artificial sino una capa de datos compartida y un protocolo ya ensayado sobre quién decide qué cuando ocurre lo excepcional.

Esa decisión de reabrir un corredor de noche, priorizar qué carga sale primero de un patio saturado, o autorizar una caravana con escolta seguirá siendo, con razón, un juicio humano e institucional; ningún modelo debería atribuírsela. Pero ese juicio será más rápido y mejor calibrado si la información que lo alimenta se comparte de manera continua entre las partes, en lugar de reconstruirse, como ocurrió gran parte de agosto, mediante llamadas y comunicados. El sismo del 10 de agosto ya pasó la factura, en carga represada y fletes más caros; la tarea de la alta gerencia del sector es convertir el Plan Logístico para la Movilidad o un mecanismo equivalente en infraestructura permanente y no en un reflejo de emergencia, ensayarlo antes de que vuelva a temblar, y solo entonces decidir cuánta inteligencia artificial vale la pena montar encima.

Fuentes consultadas

  • Al Poniente, “Resumen Económico de la Semana del 10 al 14 de Agosto de 2026” (alponiente.com)
  • Jorge Iván Correa Pérez, “Decidir en movimiento: sobrevivir al caos logístico con IA y criterio humano”, Al Poniente, 19 de agosto de 2026
  • Semana, “Carga represada y fletes al alza: el coletazo del sismo en Buenaventura”
  • Semana, “Transportadores usuarios de la vía Buga-Buenaventura reclaman a Mintransporte y la ANI por situación en el corredor tras terremoto”, 25 de agosto de 2026
  • Valora Analitik, “Vías, vuelos y el puerto: así está la situación en Buenaventura”
  • Infobae, “Así están las exportaciones de café de Colombia luego del terremoto del 10 de agosto” (declaraciones de la Federación Nacional de Cafeteros), 13 de agosto de 2026
  • Analdex, “Carta abierta: situación logística Buenaventura”, 2 de septiembre de 2026
  • La República, “Buenaventura no puede esperar tras el destructivo terremoto de 7,4 grados de magnitud”
  • El País (Cali), sobre ZONAR y Fedetranscarga 2026, 23 de julio de 2026
  • DANE, Boletín técnico ICTC julio de 2026, Bogotá, 21 de agosto de 2026 (fuente primaria)

Jorge Iván Correa Pérez

Ingeniero en Logística
Especialista en Alta Gerencia
Aspirante a Magister en Innovación.

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