El Populismo en el Perú y sus efectos en la economía

El Perú ha logrado mantener cierta estabilidad en su economía a pesar de los diferentes problemas políticos y sociales que ha enfrentado

En los últimos años, el Perú ha atravesado una etapa de constante inestabilidad política. Hemos visto cambios frecuentes de autoridades, enfrentamientos entre poderes del Estado y una creciente desconfianza de los ciudadanos hacia la clase política. A pesar de este contexto, la economía peruana ha logrado mantener cierto nivel de estabilidad gracias a instituciones como el Banco Central de Reserva y a políticas económicas que durante décadas buscaron preservar el equilibrio fiscal y monetario.

Sin embargo, considero que uno de los riesgos más importantes que enfrenta actualmente el país es el avance de medidas populistas que, aunque suelen ser bien recibidas por la población, pueden generar consecuencias económicas negativas en el mediano y largo plazo. El problema no radica en ayudar a las personas o en impulsar políticas sociales, sino en hacerlo sin evaluar adecuadamente cómo se financiarán dichas medidas o cuál será su impacto futuro.

Cuando se habla de populismo económico, generalmente se hace referencia a decisiones que buscan obtener respaldo ciudadano mediante beneficios inmediatos. Estas decisiones pueden incluir aumentos de gasto, creación de nuevos beneficios o iniciativas que generan obligaciones económicas para el Estado sin contar necesariamente con recursos permanentes para sostenerlas. En muchos casos, la población percibe únicamente el beneficio presente, mientras que los costos aparecen años después.

Desde mi punto de vista, este es uno de los principales desafíos que enfrenta el Perú. Muchas veces el debate político se concentra en aprobar medidas populares, pero se deja en segundo plano la discusión sobre su sostenibilidad. El Consejo Fiscal ha advertido en diversas oportunidades sobre la importancia de mantener unas finanzas públicas responsables y sobre los riesgos que pueden surgir cuando se aprueban iniciativas sin evaluar adecuadamente su impacto fiscal (Consejo Fiscal del Perú, 2026).

Un ejemplo frecuente en el debate nacional es la aprobación de medidas que implican mayores gastos o reducciones de ingresos para el Estado sin una fuente clara de financiamiento. A corto plazo, estas decisiones pueden generar satisfacción entre determinados grupos de ciudadanos. No obstante, si se repiten constantemente, pueden afectar la capacidad del Estado para financiar servicios esenciales como educación, salud, infraestructura o seguridad.

Además, cuando el gasto crece por encima de los ingresos, el gobierno puede verse obligado a incrementar su endeudamiento. Si bien endeudarse no siempre es negativo, hacerlo de manera recurrente puede reducir el margen de acción de los futuros gobiernos y generar mayores presiones sobre las finanzas públicas. Precisamente por ello existen reglas fiscales que buscan garantizar una gestión responsable de los recursos del Estado (Consejo Fiscal del Perú, 2016).

Otro aspecto que considero importante es que el populismo no pertenece exclusivamente a una ideología política. Tanto sectores de izquierda como de derecha pueden impulsar medidas populistas cuando priorizan el beneficio inmediato sobre la sostenibilidad de largo plazo. Por esa razón, el análisis de una política pública no debería basarse únicamente en quién la propone, sino en sus efectos reales y en la evidencia que la respalda.

En mi opinión, el Perú necesita encontrar un equilibrio entre atender las necesidades urgentes de la población y mantener una economía capaz de sostener esas ayudas en el tiempo. La responsabilidad fiscal no debe entenderse como una oposición a las políticas sociales, sino como una condición necesaria para que estas puedan mantenerse y generar resultados duraderos.

Finalmente, creo que toda propuesta económica debería responder algunas preguntas básicas antes de ser aprobada: ¿cuánto costará?, ¿cómo será financiada?, ¿qué resultados se esperan obtener? y ¿qué consecuencias podría generar dentro de algunos años? Si estas preguntas no tienen respuestas claras, existe el riesgo de que una medida popular hoy termine convirtiéndose en un problema para el país mañana.

En conclusión, el populismo económico representa un desafío importante para el Perú porque puede incentivar decisiones orientadas al corto plazo en lugar de promover soluciones sostenibles. Mantener la estabilidad económica alcanzada durante las últimas décadas dependerá, en gran medida, de la capacidad de las autoridades para tomar decisiones responsables y de la capacidad de la ciudadanía para exigir políticas que no solo sean populares, sino también viables y beneficiosas para el futuro del país.

Referencias

Banco Central de Reserva del Perú. Banco Central de Reserva del Perú. https://www.bcrp.gob.pe/

Consejo Fiscal del Perú. (2016). Marco de la responsabilidad y transparencia fiscal del sector público no financiero: Decreto Legislativo N.º 1276. https://cf.gob.pe/nosotros/marco-legal/marco-de-la-responsabilidad-y-transparencia-fiscal-del-sector-publico-no-financiero-decreto-legislativo-no-1276/

Consejo Fiscal del Perú. (2026). Comunicados y pronunciamientos institucionales. https://cf.gob.pe/

Ministerio de Economía y Finanzas. (2026). Marco Macroeconómico Multianual. https://www.mef.gob.pe/es/marco-macroeconomico/marco-macroeconomico-multianualmmm

Leonardo Salazar Gonzáles

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