¡La pobreza multidimensional en un solo dígito!

Andrés Fernando Mesa Valencia

Desde el año 2010 el Departamento Nacional de Estadística (DANE) viene midiendo la pobreza multidimensional en el país. Con pobreza multidimensional se hace referencia a un enfoque amplio e integral de análisis que mide la pobreza no solo a partir de la capacidad monetaria de las personas, sino que, además, integra la medición de quince dimensiones tales como: educación, salud, trabajo y vivienda; etc., Así, se tiene un registro más completo al momento de medir la calidad de vida de los colombianos y colombianas y, además, se toman decisiones de política pública.

Pues bien, resulta que, por quinto año consecutivo, luego de un pico histórico que se dio en medio de la pandemia en 2020, la pobreza multidimensional cayó en el país y para el año 2025 se ubicó en el 9.9%. ¡La pobreza multidimensional en un solo digito! Es decir, en el último año 793.000 personas salieron de dicha condición, es una reducción de 1,6% frente a lo registrado en 2024. Lo más importante, y de eso no me cabe la menor duda, es que la pobreza multidimensional viene cayendo en el país de forma consecutiva en los últimos años como resultado de los programas de atención y priorización del Gobierno del Cambio.

Y la tendencia a la baja se viene reflejando tanto en cabeceras municipales como en centros poblados y rurales; en las primeras, que concentran gran parte de la población, la tasa bajo, según el DANE, del 7,8% al 6,3%; y en las segundas, pasó del 24,3% al 22,4%. Es claro que persiste una brecha estructural entre lo urbano y lo rural como resultado acumulado de políticas que se han concentrado en lo urbano desestimando las fortalezas y el potencial del campo, algo que sí ha cambiado en el actual Gobierno, no solo porque el campesinado fue elevado a sujeto de derechos y de especial protección, sino porque la reforma agraria, la entrega de tierras, los programas productivos, o de sustitución, vienen mostrando resultados importantes.

Persisten desafíos, claro que sí, todavía tenemos el reto como sociedad de llevar el indicador a cero y que 5,2 millones de personas salgan de la pobreza. Se debe, además, profundizar la atención y priorización en los centros poblados y rurales, en sintonía con las alcaldías y las gobernaciones, para que, en el menor tiempo posible, la brecha estructural entre el campo y la ciudad se rompa y que por primera vez campo y ciudad se puedan encontrar. Sé que lo podemos lograr, el hecho de que la tendencia se revalide tras cinco años; es decir, en medio de dos gobiernos muy diferentes, quiere decir que los resultados se han mantenido y que deben seguir por esa senda.

A esta importante noticia se suma el aumento histórico del salario mínimo (que no llevó al país al desastre económico como lo decía la extrema derecha); la reforma laboral que dignificó a millones de trabajadores; el bono pensional para los adultos mayores; el aumento en la remuneración de las Fuerzas Militares.; etc., decisiones que han mejorado la calidad de vida de millones de familias en todo el país. ¡No paran las buenas noticias!

Andrés Mesa

Ex Diputado de Antioquia
Abogado, especialista en derecho administrativo y magister en derecho.
Jefe Oficina Jurídica del INVIMA

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