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A ver, GF, una pequeña lección de pensamiento económico. No lo hago por ti, sé que es inútil, sino por unos alumnos míos que me han pedido que te ponga en tu lugar. Va hilo de tres partes.
Walras es importante en la historia del pensamiento económico por haberle dado un entierro de tercera a la teoría del derrumbe de Marx.
En efecto, Marx pretendió que su socialismo era científico, no utópico, porque el capitalismo, movido por la maximización del valor de cambio, no del valor de uso, conducía a la anarquía de producción y caería en medio de grandes crisis de sobreproducción.
Marx trató de demostrar su teoría del derrumbe mediante los esquemas de reproducción simple y reproducción ampliada del tomo II de El Capital. Lo paradójico es que la aritmética elemental de Marx, con la cual solo puede idear una economía de dos sectores, lo conduce exactamente a la conclusión contraria: no hay ninguna imposibilidad teórica de realizar la plusvalía y el derrumbe del capitalismo no es una necesidad histórica ineludible. Así, el socialismo científico, como forma racional de la producción mediante la planeación, carece de fundamento.
(NB 1. Esto y la imposibilidad de transformar valores en precios de producción —sin lo cual la teoría de la explotación carece de fundamento— fue muy frustrante para Marx y por ello abandonó su trabajo en El Capital y se dio a la bebida. El pobre Engels, que había invertido tanto dinero en el proyecto, trató de salvar su inversión y como pudo terminó los tomos 2 y 3 de El Capital, que contradicen las pretensiones teóricas del tomo I, el único escrito por Marx.)
Vuelvo a Walras. El hombre es francés y sabía más matemáticas que el pobre Marx. Por ello, en su obra mayor Elementos de Economía Pura (1874), pudo plantear el problema del equilibrio general como la solución a un sistema de ecuaciones simultáneas. Las funciones de utilidad y las funciones de producción, de las que salen las funciones de oferta y demanda, son los datos; las cantidades y precios de las mercancías, las incógnitas. Walras pensaba que bastaba con que el número de ecuaciones fuera el requerido para encontrar las incógnitas para que el sistema tuviera solución.
La teoría de Walras fascinó a la naciente profesión de los economistas, pero empezaron a aparecer contraejemplos: sistemas con varias soluciones o sistemas sin sentido económico, es decir, con precios negativos, como los de Gustav Cassel, economista sueco.
Aunque la solución de Walras no fue la correcta, la forma de plantear el problema sí lo fue. Por eso marcó la agenda de investigación de la economía en el siglo XX.
La solución que hoy se considera adecuada la aportó Gerard Debreu en su obra Teoría del Valor de 1959. Debreu utilizó matemática avanzada: topología, análisis convexo, teoría axiomática de conjuntos (Bourbaki) y teoremas de punto fijo.
(NB 2. La matemática avanzada es necesaria para las demostraciones en la ciencia moderna. La economía las incorpora así como se hace en la física y la cosmología. Sin ellas toda la teoría del big bang sería la misma cosa que el relato del Génesis. Un economista no debe pelear con las matemáticas, debe aprenderlas humildemente.)
Es importante saber que León Walras era socialista y que sus alumnos socialistas, en particular el polaco Oscar Lange, usaron su teoría de equilibrio general en el gran debate sobre la viabilidad del socialismo que los enfrentó a Mises en los años 30. Es decir, GF, que en lugar de atacar a Walras por “neoliberal” deberías amarlo como amas a Marx.













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