Señor/a Director/a:
El reciente bombardeo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha cobrado cientos de vidas civiles y ha escalado dramáticamente la violencia en Oriente Medio, no es sino otra manifestación brutal de una lógica patriarcal y civilizatoria que muchos expertos en geopolítica mundial siguen siendo incapaces de visibilizar: un sistema dominador que, desde hace milenios, institucionaliza la guerra como instrumento privilegiado de acumulación de poder, control territorial y supremacía masculina.
Mientras las potencias imperiales occidentales imponen su hegemonía bajo el pretexto de “seguridad” y desmantelamiento de programas nucleares, chocan con una teocracia igualmente patriarcal que reprime sistemáticamente a las mujeres y a las disidencias internas. Ambos reproducen ciclos de dominación que afectan de manera desproporcionada a pueblos oprimidos.
Esta escalada no resuelve ningún conflicto de fondo; solo perpetúa la “cultura de la muerte” frente a cualquier proyecto de respeto por la vida. Nos recuerda que la guerra no es un accidente histórico, sino el pilar fundacional de las civilizaciones patriarcales que hoy amenazan con arrastrarnos a un colapso global irreversible.
Urge, por tanto, desmantelar estas lógicas de poder, no mediante más bombas, sino a través de una crítica radical y consistente a las estructuras milenarias que sostienen el actual orden mundial.
Atentamente,
Andrés Kogan Valderrama
Sociólogo, Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea
Diplomado en Masculinidades y Cambio Social.














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