Opinión Selección del editor

El fenómeno de las firmas: la misma vaina de siempre

Seamos sinceros y empecemos por una cosa: ¿Vargas Lleras por firmas? ¿Es en serio? ¿No les da risa? A mí me causó mucha gracia cuando leí esa noticia. Y no es sólo él: Alejandro Ordoñez, Sergio Fajardo, seguramente Gustavo Petro y hasta Luis Alfredo Ramos no faltará en caso tal de que se lance.

¿Se han preguntado por qué en estas elecciones se dio el boom de los candidatos presidenciales por firmas? Ésta fue una de las principales preguntas que me hice al momento de que me abordaran los de “firmo por Ordoñez para proteger a la familia de la ideología de género”. La razón es simple, pero tiene un sentido muy maquiavélico: últimamente ha crecido mucho el fenómeno de los outsiders, políticos que se presentan a sí mismos como opciones diferentes, opciones por fuera de la maquinaria política u opciones no tradicionales.

Con el discurso de querer una renovación en la política, de querer separarse de la corrupción de los partidos políticos, de ser una persona que va a representar un cambio en la forma de gobernar y llevando banderas como la protección de la familia, acabar con la inseguridad, acabar con la corrupción, entre otras; estos candidatos logran llegarle a las personas y convencerlas del cuento de que son diferentes. Lastimosamente, en la mayoría de los casos es pura carreta, como dicen por ahí: la misma vaina de siempre.

Y es que resulta que lanzar candidatos por firmas, si bien no es algo nuevo en el país, es un fenómeno que no era tan común anteriormente y que es exitoso si hay maquinaria escondida de por medio. La recolección de firmas fue en realidad diseñada para que las personas que no tuvieran la oportunidad de entrar en un partido político, y que tuvieran el respaldo de la comunidad; pudieran lanzarse y conseguir un cargo público. Es decir que literalmente las firmas están diseñadas es para personas sin tanta maquinaria, sin partido político, y obviamente sin escándalos de por medio; no para políticos como Sergio Fajardo, que sin el ánimo de generar debates sobre si es o no buen candidato, es una persona que cuenta con la maquinaria del partido verde, por ejemplo. Y por no hablar de Vargas Lleras, que ése sí se lleva el premio de querer convencer a los incautos cuando es el mismo político de siempre con la maquinaria corrupta del Cambio Radical.

Son estos casos, como el de Vargas Lleras por ejemplo, los que demuestran que a pesar de que hay algunas personas que caen en la cuenta del discurso del cambio falso que esto representa; la realidad es que hay muchas personas alrededor del país que creen que por el hecho de estar lanzándose por firmas, es porque en serio habrá un cambio. Es por eso que, aunque a nosotros nos cause incluso gracia que personajes como Vargas Lleras se lancen por firmas, la realidad es que podrían tener alto impacto en los colombianos y conseguir la presidencia.

El mal uso de estas firmas es casi que un irrespeto a la democracia: mientras hay pequeños movimientos que intentan jugársela toda y crecer por firmas; hay políticos gigantes que además de tener maquinaria, vienen con el cuento de que son el cambio político y que por eso están lanzándose por firmas. Una vaina engañosa.

 

Esto fue escrito por

Santiago Osorio Moreno

@SantinoOso | Un ser humano entre muchos otros. Actualmente se desempeña como estudiante de Derecho en la Universidad Eafit, editor de opinión y algunos temas de posconflicto en Al Poniente, y realiza sus prácticas profesionales en la Alta Consejería de Víctimas de la Alcaldía Mayor de Bogotá. Enfocado en el estudio del derecho público y la política. Apasionado enormemente por los diversos temas sociales e intentando siempre buscar una postura autocrítica y argumentada de sus ideas. Amante de la música y de la historia. Siempre ha deseado dedicar su vida a la defensa de los derechos humanos, proponiéndose desde pequeño grandes metas para ello.