Nuestro columnista Jhon Jairo Armesto, después de diez años regresa a Antioquia, a cubrir y narrar el regreso del segmento Colombia de la Rueda de Negocios Latino América- Taiwán 2026 el pasado 19 de marzo a Medellín, evento que se realizó en el campus de la Universidad Católica Luis Amigó ubicada al norte de la ciudad. Posteriormente de regreso a su ciudad, Bogotá, en el Centro de Convenciones Ágora los días 20 y 21 de marzo cubrirá el Foro de Educación y el de Jefes de Estado de Alto Nivel CELAC-África, donde Colombia fortalece las relaciones diplomáticas, comerciales, políticas y de cooperación tanto con la Unión Africana (equivalente a la OEA o la Unión Europea) como con potencias emergentes como Nigeria, Kenia y Sudáfrica; causas políticas de gran trascendencia y equilibrio diplomático como el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (Sahara Occidental) y el reto de restaurar las relaciones con el Reino de Marruecos (clave en aspectos energéticos, agrícolas y de cooperación de inteligencia y judicial contra el narcotráfico y la trata de personas); y el éxito magistral de toda la gestión encabezada por la vicepresidente Francia Marquez consolidada en la allianza estratégica portuaria con la República de Ghana.

AGRADECIMIENTO ESPECIAL
A ECOLED SAS, a su CEO, doctor Edwin Hernández Ph.D, y a todo su equipo de trabajo por permitir con su patrocinio la posibilidad de esta crónica.
DEDICATORIA ESPECIAL
Crónica dedicada al glorioso departamento de Antioquia a Medellín, el Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación…y de mi corazón.
A la Universidad Católica Luis Amigó, gran casa de la educación privada popular, humanista y antioqueña para todo el paí
“La filosofía nos defiende de las doctrinas pomposas”
“Para comprender, es preciso jerarquizar las verdades”
“La imparcialidad del historiador suele ser simple falta de imaginación”
“Cristo al morir no dejó documentos, dejó discípulos”
“El izquierdista modifica sus definiciones, para persuadirnos que transformó las cosas”
Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)
DÍA 1: MEDELLÍN

Felicidad plena de nuestro columnista Jhon Jairo Armesto siendo por un día un medellinense del común, y orgullosamente, usuario de su tarjeta CÍVICA del Metro y el Sistema Integrado. Foto: Cortesía del autor.
MEDELLÍN-TAIPEI: UN OÁSIS DE LA COLOMBIA DEL DEBER SER
La paz, ese concepto cada vez más difuso, prostituido y manoseado política, escrita y verbalmente por la sociedad colombiana -y su poder oculto en las sombras-, es un estado de ánimo dependiente de muchos factores, relativo y muy frágil…y lo peor de todo es que depende del azar y del manejo colectivo de un montón de conceptos y valores tremendamente relativos y gaseosos como él.
Es bueno de vez en cuando descansar de las intrigas de la política, de contar formularios E-14 para comprobar los fraudes de nuestra amada Registraduría, de ver las ambiciones de los perdedores de campañas que son premiados con burocracia de campaña, del periodismo político manoseado desde el veto a la entrada del Círculo de Periodistas de Bogotá hasta el proponer “acompañar” (sin pago ni garantías profesionales) a la campaña de x o y. Y ni hablar del acoso de figuras extrañas que emergen de estos escenarios de las cumbres internacionales, donde a personas como yo que nos gusta sentar nuestro punto de vista, que hablamos, que comunicamos sin máscaras -así a los profesores comunistas de la ESAP y a los que usan este oficio como distrabe para pasar el tiempo o como arma de extorsión para “buscarse la vida”, algo que abunda en la precarizada y empobrecida Bogotá “de centro”-.

Pendón de Rueda de Negocios de la Misión Comercial de Taiwán en Colombia. Auditorio San José de la Universidad Católica Luis Amigó, Medellín, Antioquia. 19 de marzo de 2026. Nótese el apoyo institucional tanto de las autoridades locales como de los gremios productivos nacionales y sus capítulos regionales, en especial destacando a FENALCO Antioquia, Asopartes, ACOPI y Analdex. Foto: Cortesía del autor.
En Antioquia la palabra es vida; en Bogotá, la palabra es peligro.
Por eso, jugármela cubriendo esta gran apuesta donde ha habido un trabajo de más de seis meses previos por parte del equipo de trabajo primeramente de la Oficina Comercial de Taipei, de mi casa periodística El Nodo Colombia en Bogotá y de la agencia de diplomacia y cooperación comercial taiwanesa TAITRA que decidió organizar la Rueda de Negocios LATAM-Taiwán 2026. Desde el 16 al 19 de marzo Ciudad de México (México), Ciudad de Guatemala (Guatemala), Quito (Ecuador) y Medellín (Colombia) fueron epicentro del diálogo entre empresas latinoamericanas y taiwanesas de más de nueve cadenas productivas y comerciales que van desde la ya muy conocida y emblemática producción taiwanesa de componentes electrónicos y partes eléctricas, pasando por las autopartes y motopartes, llegando a todo el ecosistema económico y cultural de las bicicletas -Taipei es conocida por ser una ciudad modelo en cuanto al establecimiento de la bicicleta como medio de transporte, integración social y sostenibilidad reconocido internacionalmente-; llegando hasta los muebles del hogar hasta la industria de bebidas y alimentos (del muy bello y único té de burbujas que muchos quieren adueñarse, pero solamente en la isla de Formosa está su cuna).
La salida de Bogotá por tierra fue efecto de largas discusiones sobre el enfoque de los contactos adecuados para la compañía, los afines a la línea profesional de producción. No obstante, dado que entre mis conocidos tengo proyectado para mediados de este año, concretamente como “recibimiento al Nuevo Gobierno” -y a los aires de incertidumbre, expectativa, alegría, lagartera y frenesí consumista solo equiparable a la Navidad-.
Una tarde lluviosa terrible -cosa rara en la capital-, sumada a la llegada tarde a la Terminal del Salitre, que durante años fue la Norte -y existe desde hace pocos años una terminal cercana al Transmilenio, pero de allí no parten los buses a Antioquia-. Finalmente, a la media noche en un bus de Flota Magdalena voy rumbo a la expedición hacia Antioquia.
Saliendo de Cundinamarca por camino a Puerto Boyacá (Boyacá) y Puerto Triunfo dejando el Magdalena Medio y llegando hasta Cocorná para coronar el Oriente Antioqueño y llegar desde Rionegro en su gran extensión y llegando muy probablemente desde La Estrella y/o Bello hasta el norte de Medellín, donde queda la Terminal Distrital Mariano Ospina Pérez. La estación, conexa con la Estación del Metro Caribe me permite mediante un transbordo en San Antonio camino al centro de la ciudad hacer el transbordo a la Sudamericana, para llegar en un autobús -pago también con la tarjeta CÍVICA con la que se pagan los pasajes del Metro- hasta la Universidad Católica Luis Amigó.
Todo lo anterior, vestido como el más “montañero” de los “cachacos” con una camiseta, una camisa, un saquito de lana y una chaqueta gruesa. Nunca entendí por qué me miraban como un oso peludo todas las personas del Metro…y en las calles de Medellín vestido así, tomando fotos a todos y a todo -para hacer esta crónica con la calidad que merece este medio y el glorioso pueblo de Antioquia, pero también como “prueba de honradez” para el auspicio y para callar las malas lenguas.
Minoría de edad 1: Afortunadamente he dejado de hacer, escribir o expresar cosas para demostrarle a alguien algo. Aunque en este medio, a estas alturas de la vida y en mis entornos, esa apariencia hueca todavía sigue siendo medida.
Minoría de edad 2: tuve muchísimo miedo al preguntar y que alguien se ofreciera a llevarme a la estación del metro conexa al Terminal de Buses. La contaminación mental de Bogotá y la permanente guardia frente todo y contra todo -que igual no sirve de nada, porque el que no lo hayan robado, violentado o golpeado viviendo en Bogotá, no ha vivido en Bogotá-, hace que esa actitud se lleve a todo lugar, lamentablemente. Fue mi error el no recordar las cosas positivas inherentes a la cultura de Antioquia.
LLEGADA A LA RUEDA DE NEGOCIOS
Tenía una cita agendada virtualmente a las 9:30 a.m. con una compañía de componentes electrónicos de iluminación. Todos los nombres están en chino y suenan igual, pido excusas y clemencia para que no se me pida exactitud frente al idioma. Incluso, cuando se concertaba la hora de la respectiva cita a través del formulario de inscripción se especificaba si se tenía o no conocimiento del idioma inglés o el chino mandarín -que en Taiwán tanto en su escritura, vocabulario particular regional y pronunciación difiere de la versión simplificada establecida como estándar en la China continental desde los años de 1950-.
Afortunadamente alguien canceló la de las 11:30 a.m. y pude pasar en la mañana. Tuve apoyo de traducción por parte de una gran amiga de la Oficina Comercial de Taipei en Bogotá. Se hizo envío de una solicitud de cotización traducida a inglés y mandarín -bendito sea la IA Gemini de Google y los traductores de la Oficina Comercial de Taipei-. Así pude prepararme para mi reunión personal ya entre las 4:00 p.m. y 4:30 p.m. donde tuve cita con dos empresas de bebidas y alimentos como señalé al comienzo de bebidas como el muy tradicional té de burbujas, además de bebidas saborizadas con base de aloe vera y bebidas de café frío -estas últimas ya ofertadas por marcas como Tostao, Juan Valdéz o Starbucks, pero que pese a su promoción hace un par de años y la ansia de la juventud por la novedad, el paladar colombiano asocia el el café frío hasta el nivel del granizado o los helados de café, pero la bebida caliente es la que manda en la oferta y demanda, como veremos ahora en el emprendimiento-. Los segundos tratan de un producto innovador de snacks sanos a base del tallo de hongos comestibles -dicho por los expertos donde se encuentran realmente los nutrientes y no en la sombrilla-, donde se generan unos snacks muy parecidos estéticamente y nutricionalmente a tiras de carne de res, con sabores natural, a salsa BBQ y a limón. Un excelente complemento alimentario para media mañana o para cualquier ocasión para personas veganas, vegetarianas o que simplemente deciden probar nuevos sabores o están generando un cambio de consciencia en su alimentación por motivos de tratamientos médicos, psicológicos o concepciones filosóficas o espirituales.

Marca de snacks veganos a base de hongos con aspecto, textura y sabores parecidos a la carne de res y un valor nutricional muy bueno, libre de grasas trans, excesos de sodio y azúcares. Un emprendimiento de alimentos con mucho futuro en Colombia ante una clase media alta y alta compuesta de jovenes de generación z y adultos jóvenes que por cambios de consciencia alimentaria y ambiental deciden cambiar sus dietas. Dicha tendencia alimentaria ha tomado mucha fuerza en nuestro país en los últimos años. Foto: Cortesía del autor
Yo sinceramente espero que la industria de los muebles y camas basados en estructuras metálicas de fácil desmontaje y armado pero con arreglos y acabados estéticos de primer nivel, Taiwán sin duda alguna tiene los mejores proveedores. La industria de decoración, muebles y enseres del país sin duda alguna nunca tendrá saturación en medio de la oferta cada vez más demandada por el aumento de vivienda pese a la crisis de subsidios de años anteriores.
PARA DESTACAR AL CIERRE DEL DÍA
CAFÉ, SELLO DE UNA MEDELLÍN EMPRENDEDORA, DE SABERES Y SABORES

Quienes me conocen saben que amo el café colombiano como pocas cosas en la vida. Estar en Antioquia sin probar café de calidad es un sacrilegio. Y Café Folclor, una compañía familiar y regional existente desde 1931, cuyas fincas se encuentran en el municipio de Fredonia, Antioquia, a unos 1.900 metros de altura sobre el nivel del mar, lo que le da un sabor y calidad apreciada como pocas. La suavidad de su color y sabor, sobre todo en Bogotá sería muy apreciada por la muy creciente cultura y consumo por parte de públicos locales de variedad de café considerado premium hasta hace muy poco. Culturalmente, en Bogotá, los cafés demasiado fuertes no son del gusto de las personas con finos paladares ni del público, por esta razón, ofertas como estas son ganadores y pueden devolver la competitividad de las marcas de Antioquia y el viejo Caldas en la capital frente al creciente y actual predominio incluso internacional del Huila en el mercado.
Gracias al programa de emprendimiento de la Alcaldía Distrital de Medellín -aliado de la realización de la Rueda de Negocios-, junto a diferentes emprendimientos y la oferta institucional académica de la Universidad Católica Luis Amigó, se encontraba una joya: Café Folclor.
Ahondando en el perfil de taza, su aroma tiene notas de chocolate, caramelo y almendras; además de un sabor residual a chocolate y vainilla que resalta la suavidad anteriormente descrita que sería sin duda del gusto de los seguidores más exigentes del café suave, pero con una acidez media alta que con un cuerpo cremoso permite el balance perfecto de un café que al servirse para el consumidor final una bebida caliente con carácter -sí, esa que balancea lo suave con que un tinto no sea “aguado” como un “té”-.
Esta marca se consigue entre la oferta de cafés especiales de Almacenes Éxito y Carulla, además de la tienda virtual de la Federación Colombiana de Cafeteros www.compracafedecolombia.com Para datos de contacto pueden ir a su cuenta de Instagram: @cafefolclor o al número de Whatsapp: +57 300 343 0361.
PARTIENDO DE REGRESO A LA CIUDAD DEL RUIDO
Los trancones de Bogotá -o los “tacos” como les dicen ustedes en Antioquia- me llaman de ese sueño dorado que es volver a esas tierras que para mí son sagradas. Nuevas amistades fraternas, grandes negocios, apoyar como siempre la causa de la legitimidad de la República de China-Taiwán como una nación libre, soberana y próspera ejemplo para el mundo es un deber cumplido. Pero no vuelvo exhausto a cambiar como una leche pasteurizada de clima: regreso a concluir esta gira de negocios en el primer evento geopolítico más importante de la capital y del cierre del primer trimestre del año: el Foro de Alto Nivel CELAC África 2026, celebrado en el Centro de Convenciones ÁGORA.
Pero, lo sucedido después del regreso del periplo de Antioquia a los Andes y de allí, ancestralmente, el reencuentro con la cuna de la humanidad, y el arma secreta de la nueva era de prosperidad de Colombia ante el mundo: África.
Me despido para la segunda parte de esta crónica la próxima semana. Y los dejo con una foto que demuestra luz de la sabiduría, del conocimiento y de la esperanza resplandecen como el sol de Antioquia para propios y extraños. Siempre.
¡Medellín y Antioquia, hasta luego! Nos volveremos a ver pronto…amores de mi vida.

Entrada de la Universidad Católica Luis Amigó en Medellín. La luz de la sabiduría, del conocimiento y de la esperanza resplandecen como el sol de Antioquia para propios y extraños. Siempre. Foto: Cortesía del autor.













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