Sondra Macollins Garvin: la jurista que va camino a la Presidencia de Colombia

Abogada y empresaria Sondra Maccolins Garvin, candidata independiente a la Presidencia de la República en su despacho laboral en el norte de Bogotá. Foto: Instagram Sondra Maccolins.

 Hace algunos meses, en medio de la multitud de precandidatos sin precedentes en la historia del país a la Presidencia, había destacado la presencia de la abogada y empresaria Sondra Maccolins Garvia, candidata independiente a la Presidencia de la República, que con una financiación totalmente autónoma, sin generar escándalos, sin peleas, sin populismo y sin provenir del establecimiento logró más de un millón cien mil firmas válidas que avalan su candidatura. Con el apoyo principalmente de su familia encabezada por el su empresario y gestor cultural (aunque es mucho más que eso) Moisés Garvin y un equipo de personas de estrategia y redes de trabajo que ha integrado de una manera asertiva, prudente y lógica ha generado un proceso, que si bien, es complejo, refleja la necesidad de cambio del país. Y sí, ese cambio, implica generar un espacio real por capacidad y no por populismo, sino porque los verdaderos liderazgos están muy lejos de las viejas fuentes de donde históricamente han surgido, y nuevas voces que construyen país, paz e institucionalidad se encuentran en el tejido social vivo de nuestra sociedad.  Una crónica de Jhon Jairo Armesto, nuestro columnista desde Bogotá.

“Nunca es demasiado tarde para nada verdaderamente importante”

“La capacidad de sobrevivir en determinadas condiciones es prueba de inferioridad del que lo logra”

“La envidia no es vicio de pobre, sino de rico.

De menos rico ante más rico”

Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)

“Nos independizamos “demasiado pronto” y “no nos fue bien”

Álvaro Gómez Hurtado, estadista, periodista y pensador conservador colombiano. (1919-1995)

INTRODUCCIÓN: LA ABOGADA DE HIERRO CON ALMA DE ORO

Tuve la oportunidad de conocer a Sondra Maccolins Garvin en la casa de un poeta y periodista amigo que conocí desde los ya lejanos tiempos en que trabajé en el Congreso de la República, también él para un congresista de Antioquia. Allí, el destacado politólogo y miembro ilustre de la comunidad judía colombiana David Rosenthal nos invitó a un círculo, con una candidata que no conocía honestamente. Sabía, lo que de manera escandalosa los grandes medios masivos, en especial Semana publicó sobre su papel en la defensa del ex narcotraficante colombo-alemán Carlos Lehder quien sufre un percance donde casi pierde la libertad de nuevo por una reseña que por error aparecía en el sistema sobre un delito prescrito hacía décadas al regresar al país tras casi cuarenta años de encontrarse privado de la libertad en Estados Unidos y posteriormente al recuperar la libertad por motivos humanitarios de las enfermedades de su avanzada edad, se refugia unos años en Alemania.

¿No les parece curioso que el elitismo sea una posición normalizada de permitir que ciertas ilegalidades y conductas inapropiadas a los protegidos del poder? Algunos abogados pueden defender delincuentes, no como deber humanitario o misión asignada por el Estado o por la ética humanista, sino por el negocio de saquear la sin salida del bandido, e incluso pese a su incompetencia se les permite desde actuar en Netflix, cantar ópera o lanzarse a la Presidencia del país como si fuera una prueba de reality.

Pues, en cambio, cuando una persona íntegra lucha contra las injusticias de frente y decide dar el paso adelante para que las cosas cambien, el mal se le devuelve de frente a través de la envidia, la calumnia y la represión contra la vida y la libertad desde el poder o sus caminos oscuros. Y Sondra Maccollins sabe como pocas personas la realidad de esto.

El Peso de la Sombra (2024) Sondra Macollins Garvin. Editorial Business 140 Center SAS. 197 páginas de verdades incómodas y distintas a lo que nos han dicho desde el poder y la historia prefabricada del poder y sus medios hegemónicos.  Foto: Web Librería Nacional.

De aquella reunión, que como toda tertulia burguesa mezcla todo tipo de personas -la mayoría detestables para mí, ya que los privilegios sin mérito o el arribismo sin razón son cosas que por igual me repugnan, como la gomelería y la ñerada bogotanas-, me quedó, aparte de la cercanía a la candidata y su equipo, el regalo que nos hizo a los asistentes: su libro El peso de la sombra (2024), donde cuenta la historia de cómo, desde su experiencia en el ejercicio del litigio jurídico, tanto como tesis académica de posgrado como un llamado personal a combatir las injusticias en general como un deber desde su oficio, decide luchar hasta lograrlo que el guerrillero de las extintas FARC-EP Elí Mendoza, alias “Martín Sombra” para que ingresara a la Ley de Justicia y Paz que estuvo diseñada para el proceso de desmovilización de los promotores y miembros de las estructuras del paramilitarismo. El haber realizado esa lucha le trajo consecuencias de persecución de todo tipo : desde financiera (le cerraron las cuentas y congelan todo su dinero en la entidad bancaria de la que había sido cliente durante años y había movido millones producto de su trabajo honrado, siendo además humillada al insinuarle que su dinero provenía de fuentes ilícitas) hasta el abandono emocional de una pareja anterior que al ver los problemas olvidó la explotación económica y emocional a una mujer profesional.

Desde ya invito a los lectores que lean esta obra. Es muchísimo más que un libro de anécdotas, la biografía de alguien o una novelización de una historia real: es una mirada como pocas al interior de lo que somos -con lo bueno y sobre todo lo malo- de lo que somos como sociedad.

¿QUÉ SIGNIFICA SONDRA MACOLLINS PARA LA DEMOCRACIA COLOMBIANA?

Hay un argumento que he sostenido secretamente y dentro de mi círculo más cercano, básicamente para evitar problemas: que el mayor impedimento a que una mujer ocupe la Presidencia de Colombia es el machismo cultural implícito y afianzado desde las mismas mujeres en el país. Por esa razón, vemos que en la izquierda las mujeres han sido defenestradas como opción de poder: los papeles tristes que han dado al traste con la ex ministra Angela María Buitrago y la vicepresidenta Francia Márquez; pero también en la derecha la animadversión que producen en el ámbito femenino -sobre todo de sus clases sociales- figuras como la candidata Paloma Valencia y la congresista María Fernanda Cabal; y ni hablemos del rechazo y repudio que producen las candidaturas de la ex alcaldesa de Bogotá Claudia López o la caída irreversible de la periodista Vicky Dávila.

Así que sí, este año, lamentablemente, las condiciones de la opinión pública y la situación social no tienen las condiciones dadas para la tan anhelada oportunidad de que las mujeres lleguen a la Presidencia de Colombia. Algo lamentable, sí, pero que tiene una protagonista significativa, que pese a que los medios masivos de comunicación hacen caso omiso a su historia, a sus luchas, a su guerra contra las injusticias, a sus muy interesantes y sustentadas medidas para lograr recuperar la legitimidad institucional a través de una reforma integral a la justicia pendiente desde hace cincuenta años.

Sondra Macollins Garvin es el símbolo de la mujer colombiana que construye su propio destino,  que aprende a lu

char, convivir y vencer las dificultades en todos los ámbitos desde lo doméstico y privado hasta lo profesional. Su lucha por alcanzar la primera escala del poder no es por arribismo, ni por una predeterminación psicológica a una superioridad infundada, o a un privilegio que por un “derecho divino” cree que debe “heredar” los destinos del país. Macollins en su labor social por poblaciones vulnerables, defendiendo los derechos, pero desde una manera humanista pero con una óptica de la administración y del sentido común proveniente del ejercicio práctico de crear empresa tanto en el contexto colombiano, como en el contexto de ser migrante en Estados Unidos, y no solamente creando iniciativas individuales, sino siguiendo la vocación de su familia materna por la educación y ser pioneros, en apoyar a otras personas a emprender y progresar.

La trayectoria empresarial, académica y como profesional del Derecho ha permitido que Sondra Macollins sea un referente de las mujeres colombianas en el exterior.  Foto: Instagram Sondra Macollins Garvin

Pienso acompañar este proceso más allá de las elecciones de este semestre. Los buenos proyectos merecen la lealtad completa. Esa lealtad tendrá altibajos, debates, conceptualizaciones y aprendizajes, pero, confío que Colombia, tarde o temprano tenga una mandataria por fin, y que sea alguien que provenga de la gente buena, y que realmente nos represente.

Ojalá sea antes de 2040, y quizás, sea en 2026…

Jhon Jairo Armesto Tren

Con estudios en Administración ambiental de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas-Bogotá. Veedor ciudadano en presupuesto electoral de la Universidad desde 2011 hasta hoy registrado ante la Personería de Bogotá. Columnista de opinión en varios medios de comunicación digitales desde 2013. Actualmente director publicitario de El Nodo Colombia y columnista habitual, además en El Quindiano (Armenia) y Diario La Piragua (Montería, Córdoba)

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